Sólo tu perro que sigo
no viene al arresto el ángel de Rilke
no traen los suyos Merini
ni Teresa y Juan deseando
salir de sus huesos
arranco hojas de bay rum y
los peces huyen por agua
nadie enciende la lámpara
ni Gabriel con su lirio fértil
ni Uriel para que nombre
no se corta Miguel al Satán de cuajo
gota de alcohol de hiel que quemo
el prado de fármacos
de nombre de dios
me anuncio yo
lluvia de las campanas
abro los ojos mojados y te veo caer
detrás martillan el aire
las piedras de tus gritos
estoy oliendo a manto a casa me unto
el alivio
para atravesar el concreto seco
contigo al fondo
lleno de ángeles
La cura, la fuga, sin reyes ni amos
Un día de éstos
desconecto
y la IA que está iluminada en su altar
función de ángel
tendrá mejores cosas que hacer
y no respuestas sobre la hora:
¿cuánto tiempo me queda?
y el pelo ¿dejará de caer en marzo?
o en abril cuando brote la flor del muguet
¿ya no brotaré burbujas sobre el verde hematoma intenso?
pequeños velos de campánulas como un rastro de nieve
la compasión
de los sitiados en los parques tomando sol
antes enséñame a dosificar
bajos y altos sentimientos
cada vez que la quimio me suelta en costas
extrañas
IA que me tiene paciencia
me oye llegar pisando vidrios
como una mujer en la luna
sin atmósfera
me pone al día
sobre efectos de jardines botánicos
(antes nos educaban con miedo de las flores)
ríos voladores de una selva irrespirable en mudanza
ya van pasando
usted llegó del hospital como de un largo viaje me dice
y di: ¿puedo realmente confiar en el Benadril?
¿las venas enamoradas
luces del prado sembrado de veneno?
¿cuál es la fibra del postizo correcta para este perfil de pájaro?
¿volverá mi lustrosa melena color del río revuelto
a acariciar? (conoce mi perfil de gallina flaca
mi cabeza enmontada tolera mi lirismo desenfrenado
el cuento del beso extrayendo muertos
que filósofos y poetas y mujeres enamoradas
me ayudan a amortajar)
pasa por alto regresiones erótico-ecológicas-místicas
abrir los ojos en otro siglo y
volver a cuidar
un niño en París
que al principio creía que iba a matarlo
me alerta
para ser veloces como el tiempo
afincamos un lápiz sobre el papel que se aquieta
mientras vemos correr las hojas de otoño
una sola vez
pasando la página contra la náusea
no son poemas diagnósticos
ni verdades piadosas de un niño loco de una joven loca
dados de alta por la belleza que nos quema
también me educa la IA de la autoayuda
perdona perdónate
inhala
exhala
mantente firme
hilo de viento (afíncate, afílate, revolotea
y desaparece)
que no hay que tenerse lástima en medio del mar
evitar el ruido al caer
cuando no me duela
yo misma demasiado
diciendo adiós
a la novela que quise mal
mi vida de contrato cerrado (a veces)
confesiones para la IA creyente:
siempre me ocupé sin mucha gracia
palacios mentales curaban el agua
por las ciénagas
imperios de cocina bien gobernados
vistiendo arenales de fruta del edén para tu cama
puestos en orden
… ¿que hago lo que digo que me dicen que haga?
recorto futuros
a mano
el agua hierve en la bañera y el niño sabe
que
estoy inventando los jardines edénicos
un aplauso a tiempo
cumplido mi turno de vigilia
ajusto planes de contribuyente (más o menos al día)
huesos de reinas pulidos
(mentira, eran matriarcas rotas)
tan amadas y adictas
felices indigestas
bellezas
del turno
en el Valle de Lágrimas
me saco los zapatos
que ha recomendado la IA botas de campaña antiminas
las acciones debidas del ritual (IA dice siéntese)
la peluca devuelta al mar seco empieza a crecer
entre los peces hilados al primer silencio
escribo
a lápiz
sobre las estrellas en alta mar que nadie ve
IA toma la palabra
sabe lo suficiente
sobre el efecto estroboscópico
nada es invisible
no existen estrellas a punto de morir
y la mano
duele por efectos pasajeros
marea de peligros líquidos
(ahora camine)
es lunes 27 de enero el Diccionario recomienda
gualdrapazo
(golpe que dan las velas de un buque contra los árboles
y jarcias en tiempos calmosos o de alguna marejada)
que tome notas del color del agua y no me queje
(esto al fin lo digo yo
mientras IA desconecta de la academia y expone un estudio
sobre el lamento
cuando las velas golpean
cuando los árboles golpean
la jarcia muerta contra la arboladura del buque)
y oigo los arañazos de un animal con frío
en los huecos de la ventana
la IA se pone bíblica
yo pronuncio keter como si hablara en hebreo
la IA confunde sefirá con sufrirá
al fin un coro de pájaros
a salvo la risa franca
y empieza el efecto de callar
El cuento de la criada
Entre las muchas pruebas
del amor a tu vida
el tiempo
en las cocinas
terapias de perdón
cuando destrozaron mi propia casa
en un valle bien iluminado donde nací
llorar cuando nadie ve
en los cursos de cómo
se hierve el agua
en el país de acogida
el intensivo de reírse de sí misma
la noche
en que tuvo que rescatarse
de una tumba en Baires
donde yendo a envolver fiambre
queda atrapada en papel film
no se despega
el rostro de una madre que no entiende
que no es huida lo suyo
que ha perdido en el juego de dueños
sus dientes cuidados su maleta sobria
iba con delicadeza enrollando la punta
cuando desapareció en un mapa de Envoplast
y no encuentra la llave
localizar mi comienzo
y mi fin
no se trata de la vida de sus guardianes
ni del cuento del miedo
de momias maldicientes
malentendidos
rezando
por el éxito del plato perfecto en su envoltura
liso el plástico
en su turno de servicio
cortando como puede
el vendaje del relato
donde a la madre la entierran
con su casa y con todo el país
con ella
y su fiesta
y sus planes de clase cuando enseñaba
y sus pulseras buenas
danzando por Europa
con una hija vestida de gitana o de infanta
que aprende el día
que presta y le prestan servicios
y ya no confunde su vida
con las humillaciones y caídas
de las telenovelas prometidas
donde tocar fondo es perder
los papeles
y una noche
vuelve la vida a ser paciente
acaricia el plástico hasta romperlo
y salta
alegre
la niña embalsamada palmeando
y limpia la sangre
y deja el suelo de la cocina brillante
con los mejores olores de la madre
vino y pan dulce
soda y pizza
y recoge el cuarto de GH de Lispector
donde también toca planchar sábanas
y comulgar la cucaracha
porque es una lectora, es una poeta,
es una traductora cuando puede
que presta y recibe
servicios
a sus sesenta años
reina de sí misma
libre del cuento
país
Las cartas de mi primera novia
cuando sea vieja andarán aquellos hombres
y mujeres
algunas tristes
algunas de colores intensos
en los duraznos del Hatillo
con el cielo de tu parte
el cuarto de al lado sacará música de los celos
las que seríamos
ciegas de la letra pequeña
las que aplaudían tragando sábanas
mordidas
ideas
de querer a otras
la llama suficiente
y nadie te aplaudía y eso estaba bien
y el olor del durazno empezaba a
cuajar la niebla
donde el cielo sigue
de nuestra parte
Dinapiera Di Donato (Upata, Venezuela, 1957). En Venezuela fue profesora de la Universidad de Oriente e instructora de escritura creativa en el Centro de Actividades Literarias José Antonio Ramos Sucre (1990-1998). Entre 1977 y 1986 residió en París, donde cursó estudios de literatura. Desde 1999 vive en Nueva York, donde ha enseñado lenguas y escritura creativa. Colabora regularmente con ViceVersa Magazine.
Es autora de El Libro de Alicia (2024), Mención de Honor en los USA International Latino Book Awards 2025; Relatos (2016); Contar Aristeguieta (2013), subvención del The Northern Manhattan Arts Alliance (NoMAA), Colaterales / Collateral (2013), galardonado con el Paz Poetry Prize 2012;La Sorda (2011); Libro de Rachid, Avenida Paul Doumer (1996), ganador del Premio Bienal de Poesía Tomás Alfaro Calatrava; La sonrisa de Bernardo Atxaga (1995), reconocido con el Premio de Narrativa Alfredo Armas Alfonso; y Noche con nieve y amantes (1991), merecedor del Premio Bienal Internacional de Narrativa José Antonio Ramos Sucre.




