Temporada de Moluscos de Sara Fernández y Alejo Morales
Sara Fernández. Bogotá, 1994. Ha ejercido oficios varios. Estudió cine y codirigió tres cortos en la década pasada. Ha trabajado como sonidista y compositora sonora en varias películas. Hace música experimental sola y acompañada, y se ha presentado en varias ciudades. Ha publicado los poemarios Ya no siento rencor aunque ahora tenga más razones (Tristes Trópicos, 2018), en coautoría con Natalia Martínez, Corte invisible (Lectores Secretos, 2022) y Temporada de moluscos (Nuestra casa en llamas, 2025), en coautoría con Alejo Morales. A los 9 años le enseñó a su hermano a leer. Hoy es maestra de primaria. Le gusta cocinar y caminar.
Alejo Morales: milnovescientosnoventaytres. Poeta e historiador. Ha publicado los libros Labios que están por abrirse, Voces del Bajo Cauca y Temporada de Moluscos en coautoría con Sara Fernández. Se ha desempeñado en la creación, planeación y ejecución de eventos culturales. Antologador del dossier de poesía colombiana joven "La poesía te quiere vivo" que se publica en la revista mexicana Círculo de Poesía. También es traductor en la página @lengua_dos y miembro de la ofensiva sensible @amorffada. Por si no fuera poco: Ex piloto de androides gigantes. Ex panadero. Ladrón de manubrios de bicicleta y caparazones de moluscos. Inventor del Red Velvet como forma poética transhumanista. Corrector de estilo vertebral. Diagrama de flujo de algún videojuego alienígena.
***
pulpa, mi amor, invertébrame
con ese arpón viviente de tu brazo
con ese pico de gallo
que estudia lo tubular de mis piernas
cuando giran en torno a ti
pulpita, si el ajonjolí tuviera raíces en el agua
nacerías tú de él
si mis costillas flotaran
en esa masa gangrenosa y dulce que eres
diría nuestro parasitismo fue devocional
pulpa
te adoro
luego de sobrevivir a la poda
de nuestros miembros
tus ventosas son rodajas de cebolla agria
con las que empellejo mi lengua
decodifica el hambre que esconden mis muslos
no me dejes así
si mi nombre bombea el tuyo
y las hilachas de mar que dejamos atrás
encienden permanentemente
mis caderas de muchacho
pulpita sabor a mango marino
me provoca no volver a abrir la boca nunca
después de probarte
de cucharear tu intraducible fondo
apenas medio intestino de ballena eres
y yo me encojo como un huevo membranoso
una bolsa de té con neurotoxinas dentro
a ver si se me para el habla
yo que solo quiero generarme
como un cuarto corazón dentro de ti
qué hago
si sales de mi cuerpo
como un fluido
si tu ojo
bombilla rosa que puedo reventar en mi puño
no deja de escarbarme
mi sistema límbico/ enredado en el tuyo/ estalla
y tu papada enorme
se convierte en mi bolsa de dormir
ven, larguémonos de aquí
hemos desmembrado el agua
perla y veneno
cuántos días entre nubes de polvo y antenas de telecomunicaciones
para pensar en ti
perla
aunque un voto de silencio bajo el agua me impidiera llamarte
una serpiente silba en mis huesos
la dirección que me lleva hacia tus
escamas nacaradas
mis abuelas se llamaban
perla
mis hijas
se llamaban
perla
todas sirenas de río
habladoras de lenguas
la cabeza en la superficie y el cuerpo deformado por la corriente
estirado de la laguna la magdalena a bocas de ceniza
su recorrido un sinfín de montañas y piedemontes
aguaceros y soles de balas
escucha
perla
no es un secreto
es como desenredarse el pelo con el cepillo de la mamá
es la vida desplegándose como una caja de papel
(perla escucha los cantos de las ranas como burbujas en el agua)
escupe tu veneno
perla
con el que mataste a tu padre
no le debes nada a nadie
ni al río ni a sus aguas
una capa blanca para sobrevolar las selvas
la boca con sabor a melaza
qué será con los pájaros
que no se ven pero se escuchan entre el monte llamando a los árboles
las manos de oso
los guayacanes
(intermedio): perla habla como respira
tantos cruces de ríos me tienen mareada
no me sé el camino pero las profundidades
me conducen
hacen de mí su casa
el nado es la introspección la meditación en movimiento
muchacha bagre
adentro tuyo veneno
sus cabellos oscuros ondulan cuando nada
¿cuántos días faltan para la creciente?
veneno no sabe llorar
no tiene lágrimas
ni ojos
voz de bruja antigua una raíz enredada en los pies
desenredar los meandros y los cauces
chupar la tierra del cuero cabelludo
te trenzo
te lamo las orejas
todas las humedades y las secreciones
los dedos acariciando
oro en
la
vulva
perla y veneno duermen diez años con los pies enredados
dos curubas en las manos
cuando despiertan nacen los renacuajos
vengo del centro del polen
fui pepa viscosa
nací con los pulmones cerrados y abrí paso al aire enterrando mis manos
invisibles
en la carne
falla geológica caballo esquelético
cosas vistas en tierra firme
llueve tanto es como meter la cabeza al río
es cuando te conviertes en sirena
tus dientes de sierra para morder el brillo de los espíritus
perla
para hacer el amor hiriendo a los pescados
veneno te llena la garganta de babas
¿has escuchado las gotas de barro
sobre los techos de zinc
el paso de la neblina entre las ánimas hambreadas
el río que lleva su nombre y la selva de palmeras?
saltaste desde el cielo
con los ojos alucinados
perforaste el agua
olvidar las dimensiones del espacio
entre el paladar y el revés de la lengua
bocas babeando en el llanto
del contacto-ruptura-contacto
hojasanta llorasangre
mango de azúcar
boca dorada
el deseo en mi intestino grueso
último paso antes de la destrucción brillante
del baile en la madrugada
quiéreme tú que mañana
no me voy a acordar
enroscada en mi suavidad
bebé sierva de dios
adoración nocturna
qué lindo sentirte cerca
en mi pecho cuando bailo
imaginar que te escribo una carta de amor
escoger las palabras y olvidarlas al instante
tú eres el poema de la fiesta
el que no lograba escribir
manos temblorosas
presagios en las pestañas
estoy bendecida por tus besos
manchados de todos los destilados
si tres cuerpos no forman una bestia
si las belugas no se montaran un imperio en el océano ártico
con la misma frialdad con la que messi se tira a su mujer
si digo su mujer refiriéndome al equipo contrario
mujer la pelota de grasa de beluga
con la que messi podría driblar sobre el agua
y tirar a la portería formada por el esternón de una orca
si este poema ha despertado en el vientre marinado de una beluga
si messi tiene un peluche de beluga y le habla como a una amiga imaginaria
si sus hijos convertidos en leones marinos
han olvidado que alguna vez tuvieron padre
si los tres personajes de este poema
formamos un reino con el agua que acumulan nuestros pulmones cuando
lloran
si somos una blancura coagulada y suave digna de verse en un espejo
si los pulmones no lloran
si solo las belugas bebé lloran
si la madre de messi las usa como bolso
si este poema habla de lo que hay en el interior de ese bolso
si las belugas hablaran solo en condicionales
si solo messi pudiera oírlas si hay
un tubo en su esófago
que le permite cantar como una beluga hembra
y gemir el día que me penetre
en una nota no conocida por el oído humano
si hasta el silencio es blanco en el oído de la beluga
si las belugas se deprimen con las canciones de björk
más que cualquier ser humano promedio
si messi sudara nieve
si eyaculara sal de ajo
si su leche ártica irradiara los sitios de mi cuerpo clausurados por el dios de
mis padres
si su órgano sexual no estuviera lejos de parecerse a un embrión de beluga
enterrado en su pelvis
si messi es concebido fuera de la experiencia
si es el zumbido rosa que emana de lo que existió de dos cuerpos en un baño
público
si este poema es un intento de pagar una apuesta
el modo nada sutil de decirle a un amigo que se corte la barba
si es la única forma en que puedo conocer el mar
y el espacio no violado que producen las belugas cuando lloran
si messi es una sensación exclamatoria, térmica
una declinación gestual en el rostro que depreda
si tu rostro se desplaza dentro de mí
si se abre como una caja de música
si solo a través de la separación hay música
y si ahora hablo en segunda persona con un sonido de deglución de fondo
y nuestras caderas desgarradas aseguran que existimos
y te mueves lo suficiente como para llevarte a mi boca
si desprendes un hidrocarburo aromático y este tiene el color de tus ojos
cuando nos tocamos en mi imaginación
si la pigmentación de nuestras vergas se borra con cada embestida
si nos convertimos en articulaciones digitales
y nos enjuagamos las superficies hasta deshacernos de todo revestimiento
cutáneo
si el color de tu carne gotea de mi dentadura
si lames pensando en el charco de pintura pensando que es roja
pensando que es semen de frutos rojos pensando el contenido de mí
exclamado
en forma líquida pensando la forma escupida
la figura degradada por el rompimiento de mis dedos
pensando si este también soy yo
ese extraño jugo difícil de tragar
si ese bello morado te escandaliza
si no amas lo abultado en mí
el tinte hormonal que enrojece mis labios
si me convierto en un arco histérico hasta ser lo que estrangula y es
estrangulado
si me enciendes la punta de la nariz
la parte masculina de mi boca
ejecutada en tu cuerpo
ejecutada entre el pliegue lechoso y direccionado de tus piernas
cuando cambias de ritmo
y me nazco
en ese ruido cerebral hacia el que tu lengua se desvía
hacia ese punto de huida donde rueda la cabeza del poema
junto a mi imposibilidad de amarme
si desearte es un movimiento temporal
si verbalizo ese tiempo para no perderlo de vista
si drenas mi esternón con delicadeza
si extraes el bulbo negro que es mi vida sin abrirte los labios
¿crees que allí pueda brotar un rostro?
si te digo enlénguame hasta encontrar un país
para afirmar la leve turbulencia de mi cuerpo en el tuyo
si esto no es un poema
sino el idioma de mis padres golpeándome en la cara
(abierta, tocada, arruinada en su centro)
si la palabra beluga es un pliegue oceánico
un brochazo lácteo que desnuda mi cabeza
si entre yo, messi y una beluga macho una relación intestinal es posible
si te digo dame lo que no necesites y le daré forma con mi cara
si escupo la leche tibia que mi madre me introdujo para engordar
si expulso a mi madre por la garganta
si me expulso a mí mismo por la garganta
si me abyecto dentro del mismo movimiento a través del cual yo pretendo
establecerme
si mi hambre de buey puede ser expulsada
si no pretendo establecerme
si dentro de lo que he escupido he encontrado mi pene
si he resistido las ganas de darle una patada
si destruirme es mi forma de encontrar a dios
si las belugas fueran hermafroditas y me brotaran por los ojos
si me atraen los cuerpos que emanan una especie de intermedio
si la pincelada gruesa de un nombre desemboca en otro
si preguntas por quién recoge la piel derramada
si tras ese puñado está lo más dulce
si todo en mí puede entrar y ser tragado
si messi no fuera una excusa para escribir un poema sobre mi falta de amor
propio
si messi como tema es caso perdido
si la beluga en mí representa lo agresivo asomando la cabeza
si enfatizara en la protuberancia mutilada, en la rotura genital
si me hablara como si tuviera cinco años
si el poema no es una caja de dientes que le ponemos a otro para que mastique
si en el acto de masticar he encontrado el modo de situarme en mi propio
discurso
si la última vez que me follaron conté cada beluga que aparece en este poema
para no venirme
si este poema es una mentira
como todos los poemas
en times new roman
si esto no es un poema erótico
si esto no es un poema
en absoluto

![Epafrodito [o de la poética oscura]](https://circulodepoesia.com/wp-content/uploads/2024/03/Epafrodito_Miniatura.jpg)


