María Bakun nació en Corrientes en 1989. Es Licenciada en Letras por la Universidad Nacional del Nordeste, investigadora, integrante del equipo “Manifestaciones y narrativas en Argentina y el nordeste: literaturas y culturas”, estudiante de la Maestría en Estudios Literarios de Frontera de la Universidad Nacional de Jujuy. Es miembro de la Red de Estudios Literarios sobre Literatura Gótica, traductora y poeta. Publicó los poemarios Negar la sangre (2020), Summum bonum (2024) y La lira en el aire (2025).
Dice Bakun que el poeta es dominado por energías que lo exceden. Con un leitmotiv particular persiguiendo un inasible, el poema (podría ser el canto) es la forma adecuada, maleable al aparato sensitivo de quien contempla y busca donde no reconoce más que una carencia. En ese sentido, el trabajo con el lenguaje de La lira en el aire es de una vasta densidad. Pero al mismo tiempo se despoja (no del todo) de cierta y esperable suntuosidad para los reclamos de estos horizontes textuales. Los poemas resplandecen leves y atentos a los fulgores de una naturaleza que se expande y a la vez pareciera volverse sobre sí. Anclan en la raíz de lo efímero sin omitir el trasfondo complejo que vierte la alquimia del poema, sin desatar tormentos (y el no pavor a la palabra). Una naturaleza divina en su contenido y profana en su rasgo enunciativo.
Diego J. Zanetti
***
El sueño
1
Iré creando conforme hable.
El aire era silencio.
Ni un alma bajo el sol.
La voz surgió de un lerdo gesto.
Y fue la flor.
Y el trebolar.
2
¿Había que apagar el fuego?
¿Había que huir del canto del poema?
¿Había que denostar la forma, no darle lugar?
Las figuras surgen del lenguaje
como surgen de la sal los minerales.
4
Todo ha dejado caer
su cáscara espiritual.
Ni estepas ni desiertos.
Ni siquiera logro ver
saltos de agua.
Sólo fulgor.
6
Las visiones surgen
desde el centro del corazón
como una estrella ungida,
unida al pensamiento.
Es una voz que retumba
como un eco de cascada.
Que retumba,
como un eco
de cascada.
9
Nómade y atemporal
hubo una forma
de concebir entre nosotros
que diseminó
la alquimia del poema.
15
Invierno.
El viento hace sonar
en toda su estridencia,
un llamador de ángeles.
Es como si el aire se llenara
de cristales que se ríen.
El aire todo,
un solo sonido frío y angelado,
que ríe.
La fuente
1
Si alguna vez en los Campos Elíseos
pudieras darme un hijo con alas.
Si ante Eros y Afrodita
el revisitar tu belleza apaciguara mi furia
haciendo al suelo caer mi espada.
Si hubieses nacido de un huevo
la vez que tu padre fue un cisne.
Si pudieras cegar a un poeta
que desfavorablemente te tratara.
Yo sería todas las formas
que el Amor amerite.
3
Tu hermana se ahoga, Laertes.
A las cristalinas aguas cae tras
quebrarse la ramita del sauce
al que su mano se aferraba, antes
repleta de guirnaldas de velloritas
y de purpúreos pétalos.
Tu hermana se ahoga, Laertes.
Su denso vestido se empapa
en el arroyo que ahora la arrastra
e incapaz de soportar su angustia,
signa un amor inviable.
4
La mano de Midas hundida
en el pecho del mundo.
Los bosques crujiendo.
5
Ante las puertas,
el corazón en la mano.
Lo miro, y es una cosa.
Lo dejo en el umbral,
y el viento lo dobla
y lo arrastra.
7
Mi corazón como una hoja en el viento.
Mi corazón de pez dorado.
Mi corazón horadado de belleza.
Mi corazón como un rayo de luz.
Mi corazón en la cornisa.
Mi corazón de pentagrama musical.
Mi corazón pisoteado por un ángel.
Mi corazón como un tropel sin concierto.
Mi corazón de árbol con raíces.
Mi corazón de exequias.
Mi corazón de fondo del mar.
Mi corazón de pergamino medieval.
Mi corazón de phalène hacia la luz.
8
Su corazón es un caballo de carreras
velocísimo, casi etéreo.
A veces, inmenso. Atraviesa ríos
y arremete con todo a su paso.
Su corazón es también un caballito
de fieltro con el que infantes juegan
en sus sueños.
12
Tras leer la poesía reunida de T. S. Eliot
tuve un sueño donde el sol era un doble
de sí mismo.
Era plano y del color de un durazno
pero de esos duraznos que se olvidan
en una canasta de frutas hasta mudar
el tono y pudrirse.
También la gente eran dobles,
veladuras claras de sí mismos
que iban a ninguna parte.
La gran noticia era que el amor
no existía.
Yo decía la palabra y era solo
un hueco.




