Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. Yosmel Araujo (Venezuela)

Leemos, en el marco del dossier Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad de nueva poesía venezolana que preparan Juan Lebrun , Bolívar Pérez y Zorian Ramírez Espinoza, algunos poemas de Yosmel Araujo. Publicó Los Escorpiones (La Casa Andrógina, 2021).

 

 

 

 

 

 

Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad.​​ Es una selección que reúne voces de poetas venezolanos nacidos a partir de 1990. La muestra nos invita a reflexionar acerca de​​ las diversas identidades que se presentan en la poesía​​ actual venezolana. La escogencia del título rinde homenaje a dos voces que dejaron una huella fundamental en el panorama más reciente de la vida literaria del país: César Panza, con su verso​​ Si el río abriese los ojos qué viera, y Caneo Arguinzones cuando dice que​​ Haber retrocedido al abismo ha convertido la continuidad / en una festiva alabanza. César nos devuelve la pregunta de la identidad sin pretender abrirnos los ojos, sino buscando que habitemos con él la pregunta; defiende lo auténtico mientras nos habla de la impermanencia.​​ Caneo plantea una​​ vivencia corporal que enfrenta a la muerte, pero que, en un detenerse, busca la continuidad de la vida como una “festiva alabanza”. Estos autores y referentes, por siempre jóvenes, son voces desenfadadas, discontinuas, navegantes de lo incierto en el río identitario, vitales, como las que presentamos a continuación.

 

 

 

 

***

 

 

 

 

Yosmel Araujo​​ ha publicado los poemarios digitales:​​ Sinrumbo​​ (2020, Ediciones Palíndromus) y​​ Los Escorpiones​​ (2021, La Casa Andrógina). Un compendio de poemas​​ Fragmentos del GÜEGÜE: Alma liminal​​ fueron​​ publicados en 2022 por Hypermedia Magazine. Performer. Especialista en desmembramiento de lo kuir a retazos y la resignificación del rojo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

qué deseo, qué libido, qué traición

 

 

 

Yo te ofrendo y te recibo

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ En el nombre de todos y de nadie.

    ​​ Alfredo Chacón.

 

 

 

Reclamo el azul​​ 

de un cielo que espera​​ 

la caída de un Hombre

que viste la cara de otros Hombres

 

el placer decae con él

magnífica ensimismación

desmedido en sus olvidos

 

al hincarse​​ sinrumbo

ve mil vidas

 

los prefijos le toman como suyo

cuando renuncia la imagen de otros Hombres.

 

 

 

 

 

 

 

 

Al reconocer sus traiciones

toma las manos de quienes hincó

desolla la miel de sus errores

 

conquista un poderío

que desconoce pasiones

 

festejo de razones

más allá de la piel.

 

 

 

 

 

 

Todos los torrentes​​ 

que nos han atestiguado​​ 

son el vacío de una palabra​​ 

que no pretendía desmedir​​ 

cómo lo hizo

en qué momento quebró

la tardía semblanza​​ 

a la que ocurrimos​​ 

cuando parece mentir​​ 

la sanguinaria razón de sus modos

la garantía

lo calzado

nombramiento de caídas

pertenencia de lo tomado.

 

 

 

 

 

 

El resquicio de un nombre

me ha visto deseoso de un beso

un recostón que diga amar

caos que por el caos desmaya

 

renuevo tumbar mis piernas​​ 

en el ruido que me corta​​ 

fragmentos ansiosos por entrañar

 

en mayúscula demanda ser amado

H de Hombre clamando misericordia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desagüe

 

Saciar necedad vuelta urgencia de entraña

 

merced fundada toque de sus labios

 

inmiscuía quien dilata el momento hacia desborde predilecto

 

momento terciado por el guayabo  

remembranza de un querer vernos

 

roces​​ es la estación​​ 

promesa que de a nunca  promesar que de nunca

 

cansada sanción  desastre nunca

 

oda al declive nombrado sanción

 

constante porque el grito no disimula

 

soledad de mil soles

 

remedio al no hablar

 

jaula que desprende canto por vuelo

 

fácil ensimismar calles reiteradas

 

lagrimar decir su facilidad

 

espera de visceral regreso​​ 

 

perdido cansancio de ciudad a gritos

 

partimos de hongos de pie  

susodicho camino a recorrer

sanción permisiva ante canciones de gloria  

aparición sin huella

 

en el desliz  bifurcamos

 

 ​​ ​​ ​​ ​​​​ casi permitido deslave  entrometimiento sin rostro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fragmento de una sombra

El lenguaje es una piel

R. Barthes

 

 

 

Lo que veo próximo es antepuesta

decisión  ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ augurio

de nombre

cavilación

 

 

 

menguo el deseo

renuencia al momento que logro

 

 

 

cansar la penitencia de esta sombra

huirle

aventajado por la costumbre

 

 

 

me atemoriza no encontrar mi punta hinchada

recóndita ante la maleza

 

 

escabullo los llamados a la entraña

reconozco callejones sin ventana

 

 

 

inconveniencia sin rostro

descendiente de mi sombra

casi permitido deslave

 

 

 

nos recibimos​​  nos vemos nacer en el espacio que hemos dispuesto

nos controla  nos despoja

nos lleva

 

 

 

continúo por mover al Otro

querella de pérfidos árboles

 

 

 

aparición sin huella

sanción hendida por cánticos de gloria

 

 

 

vestigio

que no abandona

error tensado

sombra

de cierta

alerta

 

 

 

canso el cuerpo que regresa

violento resplandor

mío por orgullo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Performance

TÚ, EL ÚNICO CAZADOR (2023, junto a Adrián Arias Pomontty)

 

 

 

 

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