Poemas de
CHARRO
por Lilith Sullivan
Charro es una especie de film noir latinoamericano donde un antihéroe con deseos de venganza se desplaza entre el humo de un cigarrillo infinito. Empleando un lenguaje fiero, estos poemas se posicionan ante la tibieza del mundo que pretende continuar plácidamente acorde a los modos establecidos, pues la poesía cansa / y dulcemente recuerda que las cosas no cuadran. Lilith se introduce como un personaje rupturista en un universo anciano. Un ser que busca brillo en la rutina plástica y húmeda de la ciudad. Un charro con raíz salada y sentimientos caminantes de extrañeza y distancia. En calles que huelen a orín, donde la poesía duerme en los rincones, se afirma como sujeto que existe a pesar de todo. Se pregunta qué hacer con la a y con los signos que quieren clasificar nuestras existencias mientras fluye entre géneros, entre ser sometido o someter, entre ser humano bestia o civilizado. Su abyección romántica seduce por instinto feral en instantes fragmentados. Como un amante hambrientx de sangre, se acerca descar(n)adamente y desafía al lector al borde de la página, temeroso de que Lilith voltee a mirarle. Reluce la contradicción ante la presencia del otro contemplada. Las espinas hincan por los dos extremos, el dolor es reversible. Una poesía que se va afilando mientras se escribe. Un cuerpo hermoso se oculta hasta que se revela con un golpe.
TILSA OTTA
LOS CHARROS SE REÚNEN
presagio de espuelas y bestias en sangre
crónica de un tigre sin cola
cuando se maúlla es en el lenguaje
de aquél
al mirarme arrancas tus pestañas
en la mesa cada una es abanico
me faltan dientes y son para espigas
el pulgar adentro es siempre en tu boca
los pies y callos sobre la cama
si nadie amarra a la yegua
que vaya al pasto a rumiar
EL ÚLTIMA POETA DE LA D.F.
hablemos sobre el última poeta de la D.F.
y van a sobrar vejigas
la vejiga tendida al sol
se torna cobriza un tono carnal
músculo cinético
la vejiga revolotea en el piso
en estado caliente concreto
de este país
voltéate mientras muerdo mis uñas
detente ahí en el silencio
que el suelo se cae
de tanta sombra
mi palma sudada te peina
me soplo las manos
y queda todo yacente y listo:
así resbala la pluma
hablemos de las coincidencias en la D.F.
de vernos de noche siempre después de cenar
pero antes de las dos
a esa hora cuando sólo existen carabineros
taxistas y la humedad cálida de los citadinos
que jotos se abaten en sus sofás
cubiertos de plástico
LA TIBIEZA
cabe recalcar
que el cigarro no es más que la esperanza
de ser colilla aplastada que la naturaleza
elipsoidal de la honestidad cuadre cansa
el miedo pesa lo que un cuchillo sobre la mano
cabe recalcar
que los cortos están destinados al fracaso
que los cadáveres exquisitos terminan en servilletas
y coqueteos desdoblados
el festival de poesía lleva nombres que olvido
poetas l e n t o s wey
y otros que conocen mucho
y hablan de poemas y asiento la cabeza
y no sé nada de letras
si acaso la poesía de mi novia
de mi hermane
de las cafeterías de mi callejón
cuando la mesera recita el menú:
ya debería sabérmelo
pero me gusta cómo pronuncia taro
y me recuerde que sólo a ella
le sabe a palomitas
el poema no es más que la promesa
de ser colilla aplastada que la poesía cansa
y dulcemente recuerda que las cosas no cuadran
la tibieza como el filo postrado en la palma
NO DEJÉ LIMPIA MI CASA
qué hago en la ciudad
sino postrarme en plazas
o en caretas ciudadanas
y podar jardines
o el combate
y el cansancio de días volátiles
mando cartas y el buzón no existe
una costumbre en medio Bucareli
la lista del supermercado
ronda por la memoria de
un
país
tan
pequeño
FRAGMENTO DE I
ninguna mujer en mi linaje se ha sentido amada
frustración de generaciones
tetas propiedad de cualquiera
que diga que son lindas
puta dinero en mano
espero en cama que mañana es mañana
debo trabajar y ya no quiero:
mi espalda conoce comisuras de esquinas
rincones donde en los arrebatos
con tus manos me avientas
mirarte a los ojos y sonreírte hombre:
no preguntes nada
persona decente que no entiende está bien
insísteme soy mujer si tanto lo deseas
para ti la piel firme en que te has rendido
un hombre cierra los ojos
y podrá olvidar ser un cabrón de a ratos
cachorro tendido en cama
soy hombre
una bacinica de mecos
también lo es
bramas entre mis piernas y me burlo de ti
cansadísimo ruego que me ames
te confunde
somos dos zancudos a la luz
de un balcón malherido
RAÍZ SALADA
escaramuzas uno camina en la noche
cuando el mar enlunado invita a pasear
y cae el viento
el peso del aire encima las faldas
de mujeres de tez fuerte
que aguantan soles
no conozco las calles de Vallarta
es piedra derrotada
y yo un charro encuerado
de tierra sin nombre
y me voy me largo
me largué en cuanto pude
para volverlo a hacer:
me conformo con recordarla
como puta leal que mira mis cuencas
repletas de agua salada
si camino el puerto me admite foráneo
en medio Bolívar una iguana magullada
mi primer silencio
ENSAYO GENERAL SOBRE TENER TETAS
Tus manos me preguntan que si Dios, mi madre, no
sabe dónde empieza el azul entonces dónde queda el
peso del nombre
Tus manos me preguntan la posibilidad vocal en la
lengua o predicar al rol entre mis piernas
Tus manos me preguntan, querido, la costura de un
calzón acostumbrado
Tus manos me preguntan la existencia de tetas y la
fálica incógnita escondida
Tus manos me preguntan sin posibilidad de
revisarme el útero para ver si sale un niño cómo
sabemos qué somos
Tus manos me preguntan que si me tiritan el sexo
te hace joto
Tus manos me preguntan si Dios, falacia
gubernamental, sabe quién soy en credencial
perdida
Tus manos me preguntan si Dios, la RAE, acepta
el imaginario burgués español sabiendo que mi
hermane descansa tranquile
Tus manos me preguntan al saberme charro sin
bestia entre las patas
Tus manos me preguntan si te quiero, que si yo
hombre sé callarme
Entonces declaro lo siguiente:
_________
Lilith Sullivan (2000, Vallarta). Criado en Puerto Vallarta desde los cinco años, escribe desde la adolescencia. Ganador del Premio de Poesía Bahía Poética en honor a Horacio Warpola (2025) y del tercer lugar en Letras Saladas (2017), es autor de Charro (Garrobo, 2024), de la plaquette Fanzine N5 (Red de Apoyo Diverso, 2023), y coautor del Manifiesto Movimiento Movimiento. Ha sido editor y escritor en Tratado de Príncipes, colaborador en la revista Nexos, y tendrá un cuento publicado en La Escabrosa (2025). Representó a Vallarta en Letras en la Mar, participó en el Primer Encuentro de Poesía Jalisciense (XUFEP, 2023) junto a Ricardo Yáñez, y ha curado ciclos de lectura en Unión Veri Bari, así como realizado performances en el Museo Comunitario Quetzalpapalot (Teotihuacán). Fue docente de literatura, inglés y estudios cinematográficos en Lisboa, Portugal. En cine, fue galardonado con Plata al mejor equipo de dirección por La Cocina (2024), dirigida por Alonso Ruizpalacios. Actualmente vive en la Ciudad de México.




