Nota de la editora,
Olivia Oropeza
Hablamos de jóvenes poetas, la poesía joven es otra cosa. Los retos presentes en esta antología son los mismos abismos ontológicos que enfrentan los criterios de selección que acompañan el título.
Por un lado la frágil idea de “generación” en un mundo globalizado, como una ficción a la que daremos mutuo acuerdo. Por otro, el reto de conservar la geografía que organiza nuestros territorios rindiendo las fronteras a una más amplia: el español.
Emprender la tarea de realizar una antología, dada la expuesta fragilidad de los criterios, implica aceptar que cualquier ejercicio de selección es apenas una propuesta de lectura personal. El acto de una lectora que imagina caminos posibles en una cartografía de sensibilidades. Aquí, pues, la propuesta de un viaje por el mundo hispano en la poesía de quienes nacimos en la década de las promesas de la modernidad.
Quien recoge flores en un vasto jardín nunca está exento de olvidar alguna.
El último criterio será, por personal, el más irrelevante: la creencia honesta de esta lectora en la poesía como un artefacto ético de la imaginación capaz de transgredir la realidad y forzarla a nacer en nuevas formas.
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Efe Rosario (Carolina, Puerto Rico, 1990). Obtuvo su Doctorado en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Cornell en Nueva York. Es autor de El tiempo ha sido terrible con nosotros, También mueren los lugares donde fuimos felices, Mermar, Verás llamas como flores y Morales 19. Entre los reconocimientos a su obra destacan el Premio Nacional de Poesía del Instituto de Cultura Puertorriqueña (2023) y el I Premio Internacional de Poesía Juan Ramón Jiménez de Coral Gables (2020). Actualmente enseña en Atlanta, Georgia.
CUESTIÓN DE MÉTODO
1. ¿Qué es una isla?
Un levantamiento geográfico.
Un punto final que nunca se cierra.
Vivir un naufragio con nombre oficial.
2. ¿Qué es una colonia?
Un truco a los sentidos.
Un disfraz de civilización.
3. ¿Qué es la patria?
Una reunión con bandera.
Una corporación con himno.
La forma más poética de la burocracia.
4. ¿Qué es una cárcel?
Un castigo del espacio a la especie.
Una geografía de la soledad.
5. ¿Qué es un policía?
Un músculo sin metáforas.
Un coreógrafo del golpe.
El que pone puntos finales donde otros escriben preguntas.
6. ¿Qué es la política?
Una ética esquelética.
Una estética del caos.
7. ¿Qué es un político?
Una cara engañosa.
Una cara engañada.
Un corazón detrás del acrílico.
8. ¿Qué es un pudiente?
Un acaparador sin pudor.
Un mendigo con inversiones.
El que siempre aprueba sin haber estudiado.
Un nombre en la larga lista de culpables.
9. ¿Qué es una crisis?
Un negocio redondo.
Una ruleta rusa donde todas las balas son tuyas.
Una protesta que llega tarde.
10. ¿Qué es una protesta?
Un cadáver exquisito escrito en la calle.
Un poema en llamas.
Una revolución caminando por el cuarto oscuro de la duda.
11. ¿Qué es revolución?
Un estornudo con los ojos abiertos.
Un manco harto de aplaudir.
12. ¿Qué es una cabeza rota?
La gramática del fin del juego.
Una nota al pie de la historia.
13. ¿Qué es una distracción?
Cuando la imaginación resbala.
Una pedagogía del ruido.
14. ¿Qué es una escuela?
Un raspón en la rodilla de la creatividad.
Una cita a ciegas con las ideas.
15. ¿Qué es un salón?
Un museo del bostezo.
Una linterna agotada.
Una orquesta sin instrumentos.
16. ¿Qué es un pupitre?
Un árbol que nunca visita al quiropráctico.
Un confesionario sin rejilla.
Una tabla sin salvación.
17. ¿Qué es un estudiante?
Un acróbata de la memoria.
Un deudor en formación.
El que subraya lo que no entiende.
Un insomne profesional.
18. ¿Qué es un estudiante que duerme?
Un auditor de ovejas artríticas.
Un poema de abandono escrito con los párpados.
19. ¿Qué es un profesor de literatura?
Un cajón corredizo con enfisema.
Un profeta sin creyentes.
Un vendedor de lo inútil.
20. ¿Qué es literatura?
Un fraude bien escrito.
Una respiración sostenida.
Una silla vacía donde alguien dijo algo importante.
21. ¿Qué es un congreso de literatura?
La liturgia de los relegados.
El recreo de los descreídos.
Eruditos que se sacan los ojos para decidir si Homero estaba triste o estreñido.
22. ¿Qué es un académico?
Ya hay congresos para eso
y ni así concuerdan definirse
(mejor hacemos sitio para lo importante).
23. ¿Qué es un poeta?
Un farsante con memoria impropia.
Un ocioso con licencia para delirar.
Un terrorista de la sintaxis.
Un funcionario de la tristeza.
24. ¿Qué es un narrador?
Un mentiroso con papeles en regla.
El primo cocainómano del abogado.
25. ¿Qué es un abogado?
El primo cocainómano del narrador.
Un narrador con clientes ensayados.
26. ¿Qué es un ensayista?
Un poeta que se rindió.
Un filósofo concentrado.
Un tipo que argumenta contra su sombra.
Un conspiranoico con acceso a los archivos.
27. ¿Qué es un lector?
Un creyente de la máquina del tiempo.
Una masturbación sin orgasmo.
28. ¿Qué es Dios?
Un juez sin tribunal.
Un poeta malinterpretado.
Una pregunta que nunca se agota.
29. ¿Qué es el amor?
Un poema sin poeta.
Una tregua entre dos guerras.
30. ¿Qué es el odio?
Un desamor sin paciencia.
Un esbirro sin uniforme.
31. ¿Qué es la vida?
Un paréntesis maternal en el gran tiempo.
Definir ininterrumpidamente.
32. ¿Qué es la muerte?
Un bostezo sin cuerpo.
Un punto y aparte.
33. ¿Qué es un silencio?
Un pacto entre la boca y el temor.
Una conversación con lo que no se dice.
Un territorio donde solo el tiempo camina.
Lo que sigue.
EL APARECIDO
Cómo no volver
al recuerdo constante,
a las tardes alegres
en que el verano no era un timbre
y jugábamos a libertad,
aunque hoy nos suene hueco.
Cómo no volver
a la chiringa breve,
a la escuela extendida,
a papá diciendo
eso es una mierda
y desde ahí estirarse.
De joven es posible
esconderse en las esquinas
y morder las raíces.
De joven se promete
escapar del catecismo
o practicar el pecado
cada vez que apagas velas.
Esta noche aparezco en un poema
sin querer la biografía,
porque al reality de la miseria
le faltaron camarógrafos.
Esta noche aparezco en la tristeza de la luz
por más que el enemigo
se desdibuje en últimas cenas.
No se pueden evitar
tales batallas pendientes
por las que cuelgo banderas
y preparo prehistorias.
No podemos soportar
que nos salve una oración.
Si no es maleable el golpe:
mejor mermar.
RADIOGRAFÍA FAMILIAR DEL NEURÓTICO
De estos son de los que no se habla.
De los que no viajan a ninguna parte.
Estos son los mirados con desdén
cuando en la paila del infierno,
quiero decir Puerto Rico,
debo decir verano en Puerto Rico,
montan piscinas y piscinas
y despiertan odios y odios.
Estos son los que despiertan sin soñar,
los que matan y mueren,
los que velamos y enterramos
con un solo parpadeo.
Estos son los vencidos por seguro social
o por trabajos por debajo de la mesa,
los que gastan tres cuartas partes de vida
en plácemes y préstamos,
en shows de mediodía
y baños de oro.
Estos son los que llenan
laberintos de cemento
que llamamos caseríos,
pero sabemos escombro.
Estos son los que colman
ataúdes de plomo
y órdenes de fast food.
Estos son los que cogen cupones para latas,
los que preparan migajas,
pero tragan como nobles.
Estos son los que devoran
arroz con huevo
y luego huevo con arroz.
Estos son los que pierden empleos
sin hacer la digestión.
Estos son los que van bailando
desde el siglo del sigilo.
Estos son de los que aún el látigo
no se despega de sus espaldas
hasta poner un mismo color,
hasta clavar la madera del barco,
hasta acostar en pose difícil
como una sombra que duerme
o como un cuerpo desnudo
que supone bosques secos
acercándose por los mares.
Estos son los que van yendo,
los que dan y creen que dan primero.
Son los que tumban la pajita
sin soplo de lobo.
Son los que abordan avionetas de humo
destinadas a caer.
Los que conciben al océano
como un barrote tibio.
Los casi expertos en deletreo,
excepto para esperanza
que se confunde con experiencia,
que se confunde con brevedad,
que se confunde con acabar herido
en pausa de pantano.
Estos son el país a flote,
el país fluctuado,
la nación transparente.
Son los pedazos de mi familia,
la noción de mis vecinos que,
felices y contentos,
llegan y se acomodan
en un poema cuestionable
para que todos veamos sus huesos.
Para que todos veamos los huesos.
Para que todos veamos
cuán bien corta un cuchillo de espejos
sobre la carne envenenada.



