Haz un mar que tengo sed, nuevo libro de Amalia Moreno Restrepo

La poeta colombiana Amalia Moreno Restrepo (Medellín, 1988) ha publicado Haz un mar que tengo sed (Vaso roto, 2026). Mereció el Premio Internacional de Poesía Arcipreste de Hita por Tal vez hoy sobre mañana, publicado por Pre-Textos. Actualmente vive en México.

 

 

 

 

De la miseria humana

 

Señores guardias civiles:

aquí pasó lo de siempre.

Han muerto cuatro romanos

y cinco cartagineses.

Federico García Lorca

 

 

Las oportunidades que tuviste para la crueldad

son las mismas que perdiste para la ternura

 

el miedo prende fuego en las fogatas

 

un hombre se hace el muerto

un hombre se hace asesino

 

gritarle al otro

lo que no puedes

lo que no eres capaz

de decirte a ti mismo

 

quemar la tierra

heredar cenizas

 

del odio que siembres

comerán tus hijos

 

la verdad va a cobrarte tus mentiras

la tierra reclama agua

y el tiempo es cuestión de perspectiva

 

toda esta decadencia se paga

con el sudor y la sangre de alguien​​ 

todo el tiempo la espalda de alguien

se está quebrando

hace parte del ruido de la vida

alguien que siempre está llorando

 

mientras tanto

trabajan la trampa

trabajan la muerte

trabajan la derrota

 

de pronto una noche

la noche es muy larga y muy ancha​​ 

y está muy oscuro adentro y afuera

 

cae otra viga en el ojo

adentro se me desploma otra casa

y va siendo muy larga esta cuadra en ruinas

y ya no me caben más fantasmas

 

mama tengo miedo de dormir sola

y acompañada

 

mamá tengo miedo

y tengo que ir a matarlo

​​ 

un miedo por cada herida

un miedo a respirar

un miedo largo​​ 

un miedo a cambiar

a pensar a pensar

un miedo a seguir

un miedo a los gritos

 

la vida es frágil

un solo plato roto

una decisión sobre algún asunto

una idea en la cabeza de alguien

un amigo tramposo

pueden romper para siempre una familia

 

los seres humanos somos golpeados y golpeamos

unas veces en el pecho

otras veces por la espalda

 

por cada miedo humano

alguien es asesinado

 

la realidad son estos vidrios rotos

 

qué pensarán estas ruinas

de los muertos

de los vivos

de nosotros

 

los espejos de la violencia

son los más importantes

y perduran rotos

 

para cada una de nuestras miserias

hay un acreedor​​ 

hay un pulmón que respira de nuestras pobrezas

 

el valor de todos tus bienes

querido mercader

depende del mercado

por eso nunca tienes nada

 

una hoja para cubrirme del sol y la tempestad

una hoja para cubrirme el cuerpo

una hoja para comprar esta casa

una hoja para comprar este continente

 

la vanidad no tiene limites

la vanidad es otra forma de defenderse

 

un día los mercaderes llegaron al templo

sin casa sin comida sin ropa y sin poder

encontrar a sus seres queridos

en la lista de desaparecidos

que colgaron justo en el templo

que ahora es un albergue

con un letrero que dice

aquí cabemos todos

 

las ovejas tienen el mismo terror de perder al pastor

como el pastor de perderlas a ellas

 

a los huérfanos

nadie los castra

 

nadie que te vigile

te está cuidando

 

voy con mi piel de oveja

en la espalda

 

todos los dioses son sectarios

 

¿esta orfandad es también

a tu imagen y semejanza?

 

creer en la religión falsa

dar la vida por la causa más injusta

inmolarse por cualquier cosa

venderse por dinero

venderse por cobarde

venderse por vendido

mentir de oficio

cobrar con gusto

sentirse plácido

pensarse hábil

decirse zorro

y no soportar que exhiba tu piel

en mi biblioteca

 

taparse los ojos

taparse los oídos

tapar al sol con un dedo

tapiarse en vida

cargar una pala

cargarse la vida

 

la paradoja de la trampa

es que sólo funciona

si existe un culpable

 

el hambre y la violencia

se sacian en el mismo plato

 

el hombre es indigno

hasta que reconoce su propia maldad

 

y hay gente que nace muerta

y no hay vida que les dé vida.

 

 

 

 

 

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