Carlos Ortega: Encuentro Internacional de Poesía CDMX



Presentamos un poema de Carlos Ortega, poeta español invitado al Encuentro Internacional de Poesía CDMX 2015, a celebrarse del 26 al 29 de noviembre de 2015 en la ciudad de México. Además hoy, 23 de noviembre, a 95 años del nacimiento de Paul Celan, presentamos un ensayo también de Carlos Ortega, el mayor experto en la obra de Celan desde la lengua española.

 

 

 

 

#poesíaCDMX

Carlos Ortega nació en Valladolid, en 1957. Es poeta y ensayista. Licenciado en filología francesa y alemana. Fue director de la Biblioteca Nacional de España y director de la Editorial Losada. Actualmente dirige el Instituto Cervantes de Viena. Su labor como traductor abarca desde las narraciones de Julio Verne hasta la poesía de Robert Walser, pasando por los textos clásicos de Rousseau, Molière o Hugo von Hofmannsthal. Entre sus libros de poemas figuran La lengua blanda (Visor, 1995) y La perfecta alegría (Pretextos, 2008).

 

 

 

 

 

“Sus vínculos con el mundo del libro son estrechos, a través de su labor como autor, crítico y traductor.”

 -El País

 

 

 

 

KARLSPLATZ

 

 

+ Doris Winkler

Selbstmord durch Sprung

vor U-Bahn. RIP[1]

Pintada en el Metro línea 4, Karlsplatz, Viena

 

 

1

 

 

Vida fue un mandato del corazón,

pulso que se desangra

en la vida.

 

Y en el salto de Doris se disgregan

los sonidos del parque,

sonidos elocuentes como un stradivarius

que tocan sin prejuicios

en el corazón de la música.

Nada cambia el curso de la historia,

golpe seco, pulso

que se desangra en la vida.

 

Rapsodias hunden sus notas

en el corazón de Doris

que bombea

sol en la plaza, sol como agua,

curso de los astros,

y el tiempo te ha elegido,

el momento te escoge

entre todas las horas,

te señala el momento de la sangre,

todo a su tiempo, con su ritmo.

 

A Doris, que amaba las caminatas,

tirar piedras a las sílabas,

a-diós, a-mor,

le cuesta la pena capital,

golpe seco, amor

que se desangra en la idea.

 

De un lado mandato,

del otro, obediencia,

así saltamos,

para ganarle un minuto a la vida.

 

En Viena la música se rompe,

se agarra el sol

al reflejo de su cara en las casas

de cristal,

brillo que descompone

en hilos la gran bruma.

 

Baila Doris, baila

el ritmo roto de Viena,

baila con tu dolor suicida,

muévete sobre tu lengua azul,

oh, quienes te desprecian

te llorarán, Doris,

tu recuerdo perturbará sus noches

como brillo de puñal,

golpe seco, brillo

que descompone en hilos la gran bruma.

 

Para qué domar tu pasión,

salta al camino

de los pasos sin rastro,

estás donde estás,

ni más lejos ni más cerca,

las cosas son como son,

irreparables,

no pueden ceder:

salta, pues, cuerpo triste.

 

 

 

2

 

De algo vale la magia de los tilos,

cuántas veces pasaste

debajo de sus copas

para abrazar con sangre

las sílabas: a-mor, do-lor, a-mor.

Su verdad no está a la altura

de tus errores,

que juegan siempre con lo probable,

sin aire al largo fleco de lo incierto.

 

Deseo mueve el tren y mueve el beso,

deseo hace el milagro,

mientras las hojas vuelan,

encubren agua, encubren sal,

y el dado cae

sobre la cara indeseada.

 

No hay cálculo que no se ría

de su calculador,

resultado que no engañe

al alma del que juega:

todas las trampas en manos de la vida.

 

Gana tu suerte, Doris,

con cada paso por el brillo del riel,

gana contra el túnel, contra la ciencia,

contra el espectro gana de Viena.

 

 

 

[Da clic en la foto para acceder al ensayo de Carlos Ortega sobre Paul Celan]

paul-celan-1

 

 

 

 

 

 

Notas:

 

[1] Doris Winkler. Se suicidó tirándose a las vías del Metro. RIP.