Poesía norteamericana actual: Mary Ruefle

Presentamos, en el marco del dossier Poesía norteamericana actual, preparado por el poeta nicaragüense Francisco Larios, textos de Mary Ruefle (1952). Además de ensayo, ha publicado nueve poemarios, el más reciente es Selected Poems (Wave Books, 2010). Según Tony Hoagland, su poesía “alterna la desesperación de Dickinson con el virtuosismo retórico de Wallace Stevens”. Ha merecido, entre otras distinciones, el Whiting Writers’ Award.








De pie en la lejanía más distante


En todo el día no hice nada.

Para mostrar su enojo, una banda de álamos

choca sus ramas bajo magras estrellas.

Imagino que hay una selva

donde manos en viento llevan las

legumbres a casa, donde las mujeres

estarán rascándose sus senos bajo el sol,

mientras sonríen:  Alguien en algún lugar

oyó el cuchicheo de los pájaros raros

y en la noche pudo entregarlo

a quien dormía enrollado como una oreja:

Entre todas las cosas que se yerguen en la mayor lejanía

de lo real,  se alzan estos árboles

temblando de alegría prescindible,

y aquellos otros, cuya soledad cobija de sombra

algún extraordinario secreto.





Standing Furthest


All day I have done nothing.

To admonish me a few aspen

jostle beneath puny stars.

I suppose in a rainforest

a draft of hands brought in

the tubers for today, women

scratched their breasts in the sunlight

and smiled:   someone somewhere

heard the gossip of exotic birds

and passed it on in the night

to another, sleeping curled like an ear:

of all things standing furthest

from what is real, stand these trees

shaking with dispensable joy,

or those in their isolation

shading an extraordinary secret.







Diario de acción y reposo


En alguna subestación del universo

las ranas mugidoras comienzan a inflar sus bocas.

El jazmín-de-noche es fecundado

en la oscuridad.  Puedo olerlo.

Después alguien, oculto un poco a lo lejos,

retoma su flauta y afirma su identidad

de manera muy dulce.

Añadiré que es abril en la China—

Ah! exótica, suave noche—

mientras la rana, el jazmín y la flauta

arman un diario de acción que explica mi reposo:

la primavera, madurando hasta su peso ideal, ha caído

de su rama, y en mi regazo.

Por veinte minutos el mundo es perfecto

aunque ya dos o tres pensamientos buscan sus lentes a tientas

dentro de mi cráneo—

ah el impulso de lastimar y destruir ha llegado

y oh en lindas e interminables tiras despellejan el lugar

en todo su redor–





Diary of Action and Repose


In some small substation of the universe

the bullfrogs begin to puff out their mouths.

The night-blooming jasmine is fertilized

in the dark. I can smell it.

And then someone unseen and a little ways off

picks up his flute and asserts his identity

in a very sweet way.

I’ll throw in the fact it’s April in China—

ah exotica, soft night—

while the bullfrog, the jasmine, and the flute

form a diary of action that explains my repose:

spring, ripening to her ideal weight, has fallen

from the bough and into my lap.

For twenty minutes the world is perfect

while two or three thinks fumble for their glasses

in my cranium—

ah the impulse to hurt and destroy has arrived

and oh into pretty and endless strips it pares the place

round and round—






Beso solar


Si, como dicen, la poesía es indicio de algo entre

las gentes, acordemos desde ya,

entre nosotros, mientras aún somos gente: que

en el final de los tiempos, final también de la poesía

(y del trigo, y del mal, y de los insectos, y del amor),

cuando la raza humana se reúna entera en carne y hueso,

reconstruido hasta el más pequeño pliegue y hasta la más

diminuta uña del infante, ahí estaré, en los bordes

de aquella multitud inexplicable, a darte una manzana,

restaurada hasta su más recóndita semilla envuelta en

hebra blanca, por si estás sediento, lo cual

desde aquí no parece presunción temeraria,

y aunque para entonces ya no habrá poesía entre nosotros,

-es el fin de los tiempos, los gansos y los mares se han marchado-

sueño que aceptarás la naranja y recordarás que en la tierra

nunca aprendí a tocarla, tan viva estaba,

y si acaso careciese de canto la multitud

o de parte alguna a la que yo pertenezca,

tomaré la naranja y la echaré hacia arriba, tan alto como pueda







Kiss of the Sun


If, as they say, poetry is a sign of something

among people, then let this be prearranged now,

between us, while we are still peoples: that

at the end of time, which is also the end of poetry

(and wheat and evil and insects and love),

when the entire human race gathers in the flesh,

reconstituted down to the infant’s tiniest fold

and littlest nail, I will be standing at the edge

of that fathomless crowd with an orange for you,

reconstituted down to its innermost seed protected

by white thread, in case you are thirsty, which

does not at this time seem like a such a wild guess,

and though there will be no poetry between us then,

at the end of time, the geese all gone with the seas,

I hope you will take it, and remember on earth

I did not know how to touch it it was all so raw,

and if by chance there is no edge to the crowd

or anything else so that I am of it,

I will take the orange and toss it as high as I can.







Un trozo de papel cayó del libro

y bajó columpiándose hacia el suelo.

Nunca antes había presenciado

un nacimiento, quedé estupefacta.

Qué causa tan gloriosa.

Mi mente entera se hundió en reflexiones

sobre aquel diminuto objeto.

¿Cada persona es persona por una razón distinta?

Siempre tuya.  Siempre bajo el imperio de la

adulta ternura, al alcance de tu voz que escucho

por la noche, apareada a caballos que pastan sobre el hielo:

de la comisura de mis ojos no podrás escapar

como un colémbolo que salta hacia la nieve, persiguiendo

un casco, una huella, una palabra, un minuto hacia

el siguiente.  Mejor que nunca lo sepas.

Todo estuvo en silencio por un largo rato,

luego me incliné, y recogí el papel.








A piece of paper fell out of the book

and drifted to the floor.

It was the first time I had witnessed

a birth, and I was shocked.

What a magnificent cause.

My entire brain plunged into thoughts

connected with the tiny object.

Do people become people for different reasons?

Ever yours. Evermore the imperial tether of

adult tenderness, the full radius of listening

at night, paired with horses grazing on ice:

out of my eye’s corner I will never lose you,

the way a snow flea jumps on snow, following

one hoof, one print, one word, one minute

to the next. You need never know.

It was very quiet then for a long time,

after I bent down and picked it up.









Rousseau quería: una cabaña en la costa suiza,

una vaca, y una canoa de remos.


Stevens quería un cajón de Ceilán lleno de mermelada

y estatuillas.


A mis vecinos no les avergüenza su pobreza pero

quisieran poder comprar un caballo blanco,

un semental que transmutara su destino.


Darwin moría pulgada a pulgada por no tener a nadie con quien

hablar de gusanos, y el víreo en mi ventana quiere nada menos

que una colilla de cigarro–lana para su nido.


Lo inalcanzable parece salir de las puntas de un tridente

en todo el mundo…


Fulano-de-tal usa zapatos por primera vez


y Emin Pasha, en la más profunda extensión del Congo,

¡soñaba tanto atrapar un ratón rojo! Y al fin lo atrapó,

poco antes de morir, degollado por negreros que querían

matarlo.  ¡Al fin!  anuncia el diario,

y es este al fin lo único que nos tragamos, y llamamos progreso.


Pues los muchachos juntaron un dinero y compraron a Bohr un gramo de radio

en su cincuenta cumpleaños.


Pissarro quería marcos blancos para sus pinturas

ya en 1882, y en segundo lugar, tres francos para el correo.


¿Quién quiere oír de nuevo el sonido de su madre tirando

coles de bruselas en el tazón de hojalata?


¿Fue ping, o fue ting?


¿Cuánto darías por oler una vez más los guisantes negros

que ahorcan la alambrada?

Porque alguien quiere tu dinero.


Los medallones de pejesapo en salsa de champaña…


El largo beso que tu cuerpo enyesado evoca…


El paradisíaco dulce-tranvía que llega rodando

mientras cúmulos de merengue se apilan en tu lengua

y tu ojo saborea el ámbar brillo de una crema catalana…


El perdón de los pecados, una nueva esposa, otro pasaporte,

la piscina, la taza de arroz

llena de arroz, las Tortugas Ninja escapando

cuando pasas la página…


¡Oh desvergonzado sexo en la barbacoa!


El deseo es un principio de selección. En primer lugar, ¿quién pidió pies?


¿Quién quiso levantarse? ¿Quién quiso caminar?






Naked Ladies


Rousseau wanted: a cottage on the Swiss shore,

a cow, and a rowboat.


Stevens wanted a crate from Ceylon full of jam

and statuettes.


My neighbors are not ashamed of their poverty

but would love to be able to buy a white horse,

a stallion that would transfigure the lot.


Darwin was dying by inches from not having anyone to talk to

about worms, and the vireo outside my window wants nothing less

than a bit of cigarette-wool for her nest.


The unattainable is apparently rising on the tips of forks

the world over…


So-and-so is wearing shoes for the first time


and Emin Pasha, in the deepest acreage of the Congo,

wanted so badly to catch a red mouse! Catch one he did

shortly before he died, cut in the throat by slavers who

wanted to kill him. At last! runs the diary


and it is just this at last we powder up and call progress.


So the boys chipped in and bought Bohr a gram of radium

for his 50th birthday.


Pissarro wanted white frames for his paintings

as early as 1882, and three francs for postage, second place.


Who wants to hear once more the sound of their mother throwing

Brussels sprouts into the tin bowl?


Was it ping or was it ting?


What would you give to smell again the black sweetpeas

choking the chain-link fence?


Because somebody wants your money.


The medallions of monkfish in a champagne sauce…


The long kiss conjured up by your body in a cast…


The paradisiacal vehicle of the sweet-trolley rolling in

as cumulous meringue is piled on your tongue

and your eye eats the amber glaze of a crème brûlée…


The forgiveness of sins, a new wife, another passport,

the swimming pool, the rice bowl


full of rice, the teenage mutant ninja turtles escaping

as you turn the page…


Oh brazen sex at the barbecue party!


Desire is a principle of selection. Who wanted feet in the first place?


Who wanted to stand up? Who felt like walking?








Aquí y allá, entre árboles,

hay vacas echadas en la foresta

a media tarde

como si dormir fuera una idea

por la que están dispuestas

a morir.







Here and there, between trees,

cows lie down in the forest

in the midafternoon

as though sleep were an idea

for which they were willing

to die.








Saco el ave de la hoguera,

la aparto de su función, pluma

por pluma.  Magnifico su escala.

Extraigo de ella toda una vida:

Dondequiera que estoy, su instinto vagabundo

se enciende sobre mis hombros.






Keeping It Simple


I take the bird on the woodpile,

separate it from its function, feather

by feather. I blow up its scale.

I make a whole life out of it:

everywhere I am, its sense of loitering

lights on my shoulder.








El cielo estaba despejado en la montaña

salvo la diéresis de un nubarrón

sobre la aldea.

La niñita llevaba puestos guantes amarillos.

A través del agujero en la ventana miró

una pila de marionetas aún sin desempacar.

Aún, reflexionó.








The mountain skies were clear

except for the umlaut of a cloud

over the village.

The little girl wore yellow gloves.

She looked in the peephole and saw

a stack of unused marionettes.

Yet, she wondered.






Datos vitales

Poeta y ensayista estadounidense nacida en las afueras de Pittsburg.  Ha escrito numerosos libros de poesía, incluyendo The Adamant (1989) que mereció el Premio Iowa de poesía.  Ha recibido también reconocimientos y becas del National Endowment for the Arts, de la Guggenheim Foundation y de la American Academy of Arts and Letters.  Publicó una colección de cuentos (The Most of It, 2008).  Ha enseñado en el Vermont College y en el Iowa Writers’ Workshop.  Actualmente vive en Vermont





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