Presentamos la poesía de Ana Carolina Quiñonez Salpietro (Lima, Perú, 1988). Licenciada en Comunicación por la Universidad de Lima, donde se desempeñó como asistente de cátedra. Redactora periodística de las revistas Cosas (2015), El Profesional (2014) y Caretas (2011). Colaboradora con Un vicio absurdo y La Ventana Indiscreta. Publicó el poemario Cuentos tristes que esperan las chicas antes de salir a bailar (Estruendomudo, 2010). En 2012, publicó con la editorial argentina Vox el libro: Vacaciones de Invierno, ganador del Premio Luces de “El Comercio” en la categoría: mejor libro de poesía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[Tu siempre vas a ser la cría …]

 

Tu siempre vas a ser la cría

Y yo el macho

Y la hembra

Todo junto.

 

 

 

 

Prótesis

 

Dentro un animal

no sobra espacio

 

Estás solo

 

Alimentándote

 

Viendo ciudades

desiertas desde sus ojos

 

 

 

El viento que sale de la pajarera

 

El estremecimiento

es una criatura

con alas

frente a un abismo

que se estira

 

Tu nuevo olor seduce

a los animales acuáticos

los ayuda a amortiguar

la caída

 

 

 

 

 

Lecciones de nado

 

Sumerges

tus ojos abiertos

en lugares manchados

por el moho

y la pérdida

 

Botones y cierres

se alejan

flotando en la piscina

como niñas

al final de una clase

de nado sincronizado

 

En la orilla

tiembla tu cuerpo

como un pez que se despide

 

 

 

 

 

Tus dientes de leche

 

La flor carnívora expulsa

olores fuertes

cuando cae la noche

 

El olfato de los insectos

los impulsa

a perseguir mis movimientos

 

les muestro el pecho

los recibo

 

y sus antenas

como si fuesen dientes de leche

no terminan de asustar

 

 

 

Otros lugares

 

El lobo abandona el bosque

 

Conejos  y topos

empujan a sus primogénitos

fuera de la madriguera

 

a través de la ventana

se ve la nieve

filas de carros en las veredas

algunas hojas secas

 

El lobo abandona el bosque

 

No hay ofrendas.

 

 

 

La primera vez y otros eventos

Yo dejaba de ser la hija mayor de mis padres

la primera nieta de los abuelos
la única prima de tu tamaño
cuando dejaba que me toques las costras de la rodilla

 

En la casa del árbol
dejabas de ser un niño

Te besaba sin enjuagarme los dientes
me tocabas sin lavarte las manos
de coleccionista de insectos

disecados

 

 

 

 

 

 

 

El plástico de los edificios

 

Te deslizas

por mi garganta

como si fuese la resbaladera

del parque acuático

 

Mis cuerdas vocales

van a protegerte

con canciones sin letra

 

Mi boca se desgarra

con  promesas

que no podré cumplir

 

 

 

 

[ De cerca…]

 

De cerca

Pareces una mudanza

En la que se pierden cajas

Y  te resignas

 

 

 

La piel del caballo

 

El niño
conoce de memoria
la entrada a un invernadero
ahí se refugia
del ruido de su padre
y se pasea

como un caballo

 

no busca ser invisible

pero tampoco espera

que lo reciban

con las puertas abiertas

 

y para esconderse

come cebada

camina aplastando los herrajes

 

 

 

 

 

Datos vitales:

Ana Carolina Quiñonez Salpietro  (Lima, Perú, 1988). Licenciada en Comunicación por la Universidad de Lima, donde se desempeñó como asistente de cátedra. Redactora periodística de las revistas Cosas (2015), El Profesional (2014) y Caretas (2011). Colaboradora con Un vicio absurdo y La Ventana Indiscreta. Publicó el poemario Cuentos tristes que esperan las chicas antes de salir a bailar (Estruendomudo, 2010). En 2012, publicó con la editorial argentina Vox el libro: Vacaciones de Invierno, ganador del Premio Luces de “El Comercio” en la categoría: mejor libro de poesía.

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