The Best American Poetry 2017

En el pr贸logo de The Best American Poetry 2017, David Lehman, editor de la serie, habla, entre otras cosas, de la sorprendente y pol茅mica entrega del Nobel de Literatura a Bob Dylan. Menciona que 鈥渆ntusiastas honran la manera c贸mo Dylan ingres贸 y modific贸 la cultura. C贸mo sus frases han quedado viviendo en el aire鈥︹. Por otro lado, 鈥渟e dice que Dylan no requer铆a ese premio, que solo es como cualquier otro viejo hombre blanco, que es arrogante, que 茅l solo compone canciones no poemas o que es 鈥榓 lo m谩s鈥 como un observador insatisfecho lo puso, 鈥榰n pretencioso poeta con su cuaderno de preparatoria鈥欌攅n otras palabras, que no es un poeta del todo.鈥 Natasha Trethewey, editora invitada, en su selecci贸n incluye autores con un sitio en la literatura estadounidense, as铆 como poetas que han demostrado un buen comienzo. A continuaci贸n ofrecemos una breve selecci贸n vertida al espa帽ol por el poeta y traductor Alain Pallais.聽聽

聽聽

 

 

John Ashbery

 

Conmoci贸n de las aves

 

Viajamos a lo largo del siglo diecisiete.

La 煤ltima parte es admirable, mucho m谩s moderna

que la primera. Ahora tenemos la Comedia de la Restauraci贸n.

Webster, Shakespeare y Corneille fueron geniales

para su 茅poca pero no tan modernos,

un avance en el siglo diecis茅is

de Enrique VIII, Lassus y Petrus Christus, que, parad贸jicamente,

parecen m谩s modernos que sus sucesores inmediatos,

Tyndale, Moroni y Luca Marenzio entre otros.

A menudo se trata de aparentar en lugar de ser moderno.

Aparentar es casi tan bueno como serlo, a veces,

y ocasionalmente igual de bueno. Si se pudiera ser mejor

es una pregunta para fil贸sofos

y otros de su clase, que saben cosas

de una manera que otros no, aunque estas cosas

casi siempre son esas mismas que ya sabemos.

Sabemos, por ejemplo, c贸mo Carissimi influy贸 en Charpentier,

deliberadas proposiciones con una curva al final

que devuelve las cosas al principio, solo que un poco

m谩s arriba. Ese artificio c铆clico es italiano,

importado a la corte de Francia y al inicio despreciado,

luego aceptado sin dar cr茅dito alguno

a su origen, como costumbran los franceses.

Es posible que reconozcan

su nueva apariencia鈥攁lgo que podr铆a suceder

en siglos futuros, cuando historiadores

profesen que todo sucedi贸 naturalmente, como resultado de la historia.

(El barroco a su manera arremete contra nosotros

cuando pensamos que ya hab铆a sido archivado para siempre.

El cl谩sico lo ignora, o no le importa demasiado.

Tiene otros asuntos en mente.)

Aun as铆, hacemos bien al llevarlo con nosotros

esperando con impaciencia al modernismo, cuando

todo saldr铆a bien, de alguna manera.

Mientras, lo mejor es satisfacer nuestros gustos

en lo que les plazca: este zapato,

esa correa, parecer谩n muy 煤til ese d铆a

que la razonada presencia del modernismo se instale

a nuestro alrededor, como los restos de una construcci贸n.

Est谩 bien ser moderno si puedes soportarlo.

Es como ser olvidado bajo la lluvia para luego

comprender que siempre fuiste as铆: moderno,

mojado, abandonado, pero con esa intuici贸n particular

que te convence de no estar destinado a ser

alguien m谩s, para quien los fabricantes

del modernismo pasan inspecci贸n

mientras se marchitan y desvanecen frente a la mirada del presente.

 

publicado en Harper’s

 

 

 

Commotion of the Birds

 

We鈥檙e moving right along through the seventeenth century.

The latter part is fine, much more modern

than the earlier part. Now we have a Restoration Comedy.

Webster and Shakespeare and Corneille were fine

for their time but not modern enough,

though an improvement over the sixteenth century

of Henry VIII, Lassus and Petrus Christus, who, paradoxically,

seem more modern than their immediate successors,

Tyndale, Moroni, and Luca Marenzio among them.

Often it鈥檚 a question of seeming rather than being modern.

Seeming is almost as good as being, sometimes,

and occasionally just as good. Whether it can ever be better

is a question best left to philosophers

and others their ilk, who know things

in a way others cannot, even though the things

are often almost the same as the things we know.

We know, for instance, how Carissimi influenced Charpentier,

measured propositions with a loop at the end of them

that brings things back to the beginning, only a little

higher up. The loop is Italian,

imported to the court of France and first despised,

then accepted without any acknowledgement of where

it came from, as the French are wont to do.

It may be that some recognize it

in its new guise-that can be put off

till another century, when historians

will claim it all happened normally, as a result of history.

(The baroque has a way of tumbling out at us

when we thought it had been safely stowed away.

The classical ignores it, or doesn鈥檛 mind too much.

It has other things on its mind, of lesser import,

it turns out.) Still, we are right to grow with it,

looking forward impatiently to modernism, when

everything will work out for the better, somehow.

Until then it鈥檚 better to indulge our tastes

in whatever feels right for them: this shoe,

that strap, will come to seem useful one day

when modernism鈥檚 thoughtful presence is installed

all around, like the remnants of a construction project.

It鈥檚 good to be modern if you can stand it.

It鈥檚 like being left out in the rain, and coming

to understand that you were always this way: modern,

wet, abandoned, though with that special intuition

that makes you realize you weren鈥檛 meant to be

somebody else, for whom the makers

of modernism will stand inspection

even as they wither and fade in today鈥檚 glare.

 

from Harper鈥檚

 

 

Leonard Cohen

 

Haz tu camino

 

脕brete camino por las ruinas del Altar y el Centro Comercial

脕brete camino por las f谩bulas de la Creaci贸n y el Ocaso

Recorre los Palacios que crecen por encima de la podredumbre

A帽o tras a帽o

Mes a mes

D铆a a d铆a

Idea tras idea

 

Gu铆a tu coraz贸n m谩s all谩 de las Verdades que ayer cre铆ste

Como la Bondad Esencial y la Sabidur铆a del Camino

Lleva tu coraz贸n, tu adorado coraz贸n, m谩s all谩 de las mujeres que compraste

A帽o tras a帽o

Mes a mes

D铆a a d铆a

Idea tras idea

 

Enc谩uzate por el dolor que es mucho m谩s real que t煤

Que ha destrozado el Modelo C贸smico, que ha cegado cada Visi贸n

Y por favor no me hagas ir, aunque all铆 habite, o no, un Dios

A帽o tras a帽o

Mes a mes

D铆a a d铆a

Idea tras idea

 

Muy quietas las heridas rocas susurran, descumbradas monta帽as lloran

As铆 como 茅l muri贸 para santificar al hombre, d茅janos morir para hacer todo m谩s f谩cil

Y repite el Mea Culpa, pues lo has olvidado poco a poco

A帽o tras a帽o

Mes a mes

D铆a a d铆a

Idea tras idea

 

Haz tu camino, oh coraz贸n m铆o, aunque yo no tenga derecho de implorar

Al que nunca estuvo a la altura de su misi贸n

A quien sabe de su condena, a quien sabe que ser谩 fusilado

A帽o tras a帽o

Mes a mes

D铆a a d铆a

Idea tras idea

 

publicado en The New Yorker

 

Nota del traductor: Cohen, en este poema, hace uso deliberado de las diferentes acepciones que un vocablo puede aceptar en una misma frase. Por tanto, el grado de exactitud en la traducci贸n se ve comprometido. 聽聽

 

 

 

Steer Your Way

 

Steer your way through the ruins of the Altar and the Mall

Steer your way through the fables of Creation and the Fall

Steer your way past the Palaces that rise above the rot

Year by year

Month by Month

Day by day

Thought by thought

 

Steer your heart past the Truth you believed in yesterday

Such as the fundamental Goodness and the Wisdom of the Way

Steer your heart, precious heart, past the women whom you bought

Year by Year

Month by month

Day by day

Thought by thought

 

Steer your path through the pain that is far more real than you

That has smashed the Cosmic Model, that has blinded every View

And please don鈥檛 make me go there, though there be a God or not

Year by year

Month by month

Day by day

Thought by thought

 

They whisper still, the injured stones, the blunted mountains weep

As he died to make men holy, let us die to make things cheap

And say the Mea Culpa, which you鈥檝e gradually forgot

Year by year

Month by month

Day by day

Thought by thought

 

Steer your way, O my heart, though I have no right to ask

To the one who was never equal to the task

Who knows he鈥檚 been convicted, who knows he will be shot

Year by year

Month by month

Day by day

Thought by thought

 

from The New Yorker

 

 

 

Billy Collins

 

El presente

 

Mucho se ha dicho sobre vivir en el presente.

Es el sitio ideal, seg煤n los gur煤s,

el club m谩s moderno en el c茅ntrico escenario de la ciudad,

sin embargo, parece que nadie puede decirte c贸mo llegar.

 

No es algo deseable o incluso posible

despertar cada ma帽ana y comenzar

a saltar de un segundo a otro

hasta caer exhausto sobre la cama.

 

Adem谩s, no existir铆a un pasado,

tantas escenas que saborear o lamentar,

tampoco habr铆a un futuro, ese sitio donde morir谩s

no sin antes volar con una mochila-cohete.

 

El problema con el presente es

su constante estado de desaparici贸n.

Le toma el mismo segundo que le lleva terminar

esta oraci贸n con un punto鈥攜a pas贸.

 

驴Y qu茅 del instante que existe

entre el hecho de golpearte el pulgar

con un martillo y el de darte cuenta

del inmenso dolor que sientes?

 

驴Y del momento que transcurre

desde que escuchas el desenlace de un chiste

hasta que logras entenderlo?

驴Acaso es all铆 donde los sabios quieren que vivamos

en ese inoportuno tic, peque帽a ranura

que se abre despu茅s que has pasado horas

buscando ese club moderno en el centro de la ciudad

justo antes de rendirte y debas regresar a casa?

 

publicado en New Ohio Review

 

 

 

The Present

 

Much has been said about being in the present.

It鈥檚 the place to be, according to the gurus,

like the latest club on the downtown scene,

but no one, it seems, is able to give you directions.

 

It doesn鈥檛 seem desirable or even possible

to wake up every morning and begin

leaping from one second into the next

until you fall exhausted back into bed.

 

Plus, there鈥檇 be no past,

so many scenes to savor and regret,

and no future, the place you will die

but not before flying around with a jet-pack.

 

The trouble with the present is

that it鈥檚 always in a state of vanishing.

Take the second it takes to end

this sentence with a period鈥攁lready gone.

 

What about the moment that exists

between banging your thumb

with a hammer and realizing

you are in a whole lot of pain?

 

What about the one that occurs

after you hear the punch line

but before you get the joke?

Is that where the wise men want us to live

in that intervening tick, the tiny slot

that occurs after you have spent hours

searching downtown for that new club

and just before you give up and head back home?

 

from New Ohio Review

 

 

Carolyn Forch茅

 

El barquero

 

脡ramos treintaiuna almas en total, dijo, sobre el gris enfermizo del mar

en un bote fr铆o hecho de goma, subiendo y bajando en nuestra inmundicia.

Por la ma帽ana esto no importaba, pues no hab铆a tierra a la vista,

est谩bamos empapados hasta los huesos, viviendo, pero muertos.

Aun podr铆amos ir flotando, dijimos, de guerra en guerra.

驴Qu茅 hay tras nosotros sino ruinas de piedra apiladas sobre ruinas de piedra?

Una ciudad llamada “la madre de los pobres” rodeada de cultivos

de algod贸n y mijo, ciudad de joyeros y fabricantes de mantos,

con la iglesia m谩s antigua de la Cristiandad y la Espada de Al谩.

Si es que all铆 aun queda alguien, asegura, estar铆a completamente solo.

En Roma, a doscientos metros de la Piazza di Spagna,

hay un hotel con el distintivo de desayunar bajo

fotograf铆as de estrellas de cine y el personal no se cansa de ayudarte.

Pero estoy hablando tonter铆as otra vez, como lo he hecho desde aquella noche

que sacamos a un ni帽o, no era nuestro, del mar, iba a la deriva, bocabajo, con su

chaleco salvavidas, sus ojos arrancados por los peces o las aves que nos sobrevolaban.

Despu茅s de eso, Aleppo qued贸 hecha ceniza y en Raqqa cay贸 una lluvia

de volantes advirtiendo que nos fu茅ramos. Irnos, s铆, pero 驴ad贸nde?

Sobrevivimos a los estadounidenses, a los rusos y, otra vez, a los estadounidenses,

tantas mort铆feras noches arrojadas desde las nubes, ma帽anas de asombro

al despertar de un f煤nebre sue帽o, sin haber sido enterrado y viviendo

pero en un lugar inseguro. Irnos, s铆, haremos caso a las volantes, pero 驴ad贸nde?

驴Al mar para ser devorados, a las costas de Europa para ser enjaulados?

Al campamento miseria y al campamento permanezcan aqu铆. Te pregunto entonces, 驴ad贸nde?

Me has dicho que eres poeta. Si es as铆, nuestro destino es el mismo.

Me encuentro ahora como el barquero, conduciendo un taxi en el fin del mundo.

Ver茅 que llegues a salvo, amigo m铆o, te llevar茅 hasta all铆.

 

publicado en Poetry

 

 

 

The Boatman

 

We were thirty-one souls all, he said, on the gray-sick of sea

in a cold rubber boat, rising and falling in our filth.

By morning this didn鈥檛 matter, no land was in sight,

all were soaked to the bone, living and dead.

We could still float, we said, from war to war.

What lay behind us but ruins of stone piled on ruins of stone?

City called 鈥渕other of the poor鈥 surrounded by fields

of cotton and millet, city of jewelers and cloak-makers,

with the oldest church in Christendom and the Sword of Allah.

If anyone remains there now, he assures, they would be utterly alone.

There is a hotel named for it in Rome two hundred meters

from the Piazza di Spagna, where you can have breakfast under

the portraits of film stars. There the staff cannot do enough for you.

But I am talking nonsense again, as I have since that night

we fetched a child, not ours, from the sea, drifting face-

down in a life vest, its eyes taken by fish or the birds above us.

After that, Aleppo went up in smoke, and Raqqa came under a rain

of leaflets warning everyone to go. Leave, yes, but go where?

We lived through the Americans and Russians, through Americans

again, many nights of death from the clouds, mornings surprised

to be waking from the sleep of death, still unburied and alive

but with no safe place. Leave, yes, we obey the leaflets, but go where?

To the sea to be eaten, to the shores of Europe to be caged?

To camp misery and camp remain here. I ask you then, where?

You tell me you are a poet. If so, our destination is the same.

I find myself now the boatman, driving a taxi at the end of the world.

I will see that you arrive safely, my friend, I will get you there.

 

from Poetry

 

 

Yusef Komunyakaa

 

de El 脷ltimo Bohemio de la Avenida A

 

Me entristece observar

en la cresta de los edificios

nombres desvanecidos,

estampas, n煤meros, letras

medio muertas, enmudecidos

tintes del pasado, lindes de vidas

decolorados r贸tulos descascar谩ndose,

acentuadas firmas

hoy silenciadas y cien veces

aballadas a gris.

 

Los veo ir y venir, nuevos

rostros con interrogantes

y signos de d贸lar en sus ojos,

creyendo que aun pueden parir

una Inmaculada. Pero s茅 cu谩ndo

el coraz贸n es solo una enorme

boca y su latido no es

una disputa de pu帽ales en el Slug’s.

Un mano de pintura cubri贸

las longevas p谩tinas, el romance,

y la suerte. Bajo un bombillo roto

tropiezo con algo que me asusta.

 

Incluso si llegara la soledad

alrededor de las 3 a.m., no ser铆a f谩cil

acariciarme con mis propias manos pues

es un pecado. Pero de vez en cuando

debo aferrarme a algo

para permanecer aqu铆 en la Tierra,

entre una vieja canci贸n

y una nueva鈥攎e acaricio

mientras un rostro florece en mi mente

y de alg煤n modo universos colisionan

suavemente. 驴De qu茅 escenario habr谩 salido?

驴Acaso fue en mi 煤ltimo concierto

en el Smoke? O, quiz谩 aquella chica que

vest铆a un jard铆n de orqu铆deas

cuando pas谩bamos, o el rostro

de una camarera entre los cambios

en un solo de Trane casi como

atraves谩rsele a un taxi.

Cuando me acaricio

intento alcanzar ese tono azul

al otro lado del abismo.

En Washington Square Park

Mary Travers est谩 frente a m铆

lleva puesto un vestido plateado,

pregunta en voz baja

鈥溌緿贸nde se han ido todas las flores?”

mientras me apoyo contra Garibaldi

alcanzo su espada,

y entono ostinatos de lujo,

listo para morir e ir al infierno.

 

驴Sab铆as que los egipcios

ten铆an templos llenos de huesos caninos

apilados en filas a lo largo de paredes rocosas?

S茅 interpretar al momificado

cocodrilo cuando predice lluvia,

incluso al ibis del sagrado Nilo.

Hablan del tiempo.

Hace mucho que el bot铆n visceral fue extra铆do,

pues los huesos confiesan.

 

Aun veo los fantasmas de Seneca

pues bajo mis pies

hay talismanes, semillas argentadas

y huesos de especies extintas,

y atajos pavimentados

alrededor de estas b贸vedas de vidrio,

ya puedes olvidarte de la cuenta

que cerr茅 con Burroughs

en ’79. Me ven como

el abanderado de alguna

causa, una mara帽a de espinas

por coraza. Quiz谩 mi mente

est茅 atada al tim贸n

pero sigo siendo m铆o.

Nadie me acusa

de atar campanas de plata

a mis manos y pies,

y no necesito

deliberada vigilancia

para respirar o hablar

con los cuervos

al anochecer. Un r铆o extraviado

pasa bajo un puente en ruinas.

 

驴Cu谩ntos votos imaginas que

George Wallace recibi贸 aqu铆

en el cadalso de nuestra iluminada

costa este? Sin olvidar el sur

o el medio oeste. Aqu铆 estoy

hablando de historia contigo

aunque solo deber铆a mirar

por la ventada de este s贸tano,

contar los zapatos que van

lament谩ndose por la acera.

S铆, hay un ritmo fundamental

en todo lo que hacemos y pensamos

ya sea en el negocio de la

magia, o al humillar un hermano

o hermana desde lo alto.

Rara vez un semidi贸s anhela

el silencio de Jon Cage,

sea en Alemania o Alabama.

Por eso la vanguardia

estalla contra el vac铆o y despierta

dioses a empujones, para que den forma

al alma cuando altos y bajos

se acoplan. Estoy cansado

de las preguntas que me acosan

en la calle, pues Wallace

aun me aterra en plena luz suburbana.

Presumir铆a ser Brutus en una escena jocosa

de El sue帽o de una noche de verano,

y se ir铆a como Hamlet

con la sonrisa de un ni帽o en su rostro.

Sabr铆a que el ritmo de un d铆a

pondr铆a de pie a la multitud.

 

A veces la gente se complica la vida

por una simple palabra鈥攏oble o ennoblecido,

no importa鈥 algo muy diferente sucede

cuando es algo de vida

o muerte. La bella Camille

cajera de la tienda de la esquina

confund铆a los muskmelons con 聽

los cantaloupes, y siempre dec铆a,

驴C贸mo es que le dices a estos?

para procesar el precio

en la computadora,

Y yo dije: Esto es un muskmelon

cari帽o, y ella dijo: Bueno,

nunca antes escuch茅 que lo llamaran

as铆, y no me llames cari帽o,

y fue entonces cuando dije: Bien,

para felicidad de tu alma puedes llamar

a esto un cantaloupe y ya d茅jame

salir de aqu铆. Mira,

reconozco a un mel贸n

por su piel 谩spera, pues

as铆 lo llamaba pap谩,

me encantaba frotarme los dedos

antes que mam谩

lo partiera con un cuchillo

halando al sol por nuestra ventana,

y luego pondr铆a la tajada m谩s grande

en mi plato con un gallo azul.

 

publicado en The American Poetry Review

 

Nota del traductor: The Las Bohemiano f Avenue A es un poema de largo aliento que abarca la extensi贸n de un libro completo. Sin embargo, fragmentos han sido publicados en diferentes revistas estadounidenses. Natasha Trethewey eligi贸 este para The Best American Poetry 2017.

 

 

 

from The Last Bohemian of Avenue A

 

It makes me sad to look up

at the crest of a building

& see washed-out names,

decals, numbers, lettering

half-gone, muted tinges

of the past, edges of lives

discolored & flaking off

sings, the bold signatures

now silenced & mildewed

a hundred times in gray.

 

I see them come & go, new

faces with question marks

& dollar signs in their eyes,

believing they can still birth

the Immaculate. But I know

when the heart鈥檚 only a big

mouth & the pumping is not

a cutting contest at Slug鈥檚.

A paint job has taken away

patinas of years, romance,

& chance. I have stumbled

upon a thing that stuns me

beneath a busted light globe.

 

Even if loneliness arrives

around 3 a.m., it isn鈥檛 easy

to touch myself because

it鈥檚 a sin. But now & then

I must hold on to something

to keep me here on Earth,

in the middle of an old tune

& a new one鈥擨 touch myself

as a face blooms in my head

& somehow worlds collide

gently. What set did she step

from, or was it on my last gig

at Smoke? Or, maybe she was

wearing a garden of orchids

when we passed, or the face

of a waitress among changes

in a Trane solo as I almost

walked in front of a taxicab.

When I touch myself I am

reaching for some blue note

on the other side of an abyss.

Mary Travers stands before me

in Washington Square Park

in a silvery dress, whispering

鈥淲here Have All the Flowers Gone?鈥

as I lean against Garibaldi

reaching for his sword,

& blow riffs of luster,

ready to die & go to hell.

 

Do you know the Egyptians

had temples filled with dog bones

stacked in rows along stone walls?

I can understand mummified

crocodiles predicting rainfall,

& even the sacred Nile ibis.

They鈥檙e speaking about time.

The gutted loot is long gone,

but the bones confess.

 

I still see Seneca ghosts

because under my feet

are talismans, blanched seeds

& bones of extinct species,

& paved-over shortcuts

around these glass vaults,

& you can forget the tab

I dropped with Burroughs

in 鈥79. They still believe

I鈥檓 a torchbearer for one

or the other, a tangle of thorns

for the breastplate. My brain

maybe lashed to the helm

but I am still my own man.

No one accuses me

of tying silver bells

on my hands & feet,

& I don鈥檛 need eyes

deliberately on me

to breathe or talk

with the crows

at dusk. That lost river

under a fallen bridge.

 

How many votes do you think

George Wallace received here

on our enlightened East Coast

stage? Not to ignore the South

or the Midwest. Here I am

talking history with you,

but I should just stand here

& gaze out this basement

window, counting the shoes

lamenting along the sidewalk.

Yeah, there鈥檚 a basic rhythm

in everything we do & think,

whether it鈥檚 buying & selling

magic, or talking a brother

or sister down from a roof.

Seldom a demigod wishes

for Jon Cage鈥檚 silence,

whether Germany of Alabama.

That鈥檚 why the avant-garde

blows against a void & nudges

gods awake, to give body

to soul as the highs & lows

come together. I鈥檓 tired

of questions accosting me

in the streets, because Wallace

still scares me in suburban light.

He鈥檇 strut upon a puckish set

of A Midsummer Night鈥檚 Dream

as Brutus, & leave as Hamlet

with a boy鈥檚 grin on his face.

He knew the rhythm of a day

could bring a crowd to its feet. 颅

 

Sometimes people get tangled up

inside themselves over a single word鈥

noble or ennoble, whatever鈥攁 great

difference when it comes to life

or death. That pretty cashier

Camille at the corner bodega

she didn鈥檛 know a muskmelon

from a cantaloupe, & kept saying,

What do you call this so

I can put it into the computer

& it can tell us the price,

& I said, This is a muskmelon

darling, & she said, Well,

I never heard it called that

before, & don鈥檛 call me darling,

& that鈥檚 when I said, Okay,

to save your soul you can call

this a cantaloupe & let me

get outta here. You see

I know a muskmelon

by its rough skin, because

that鈥檚 what my daddy called it,

& I loved rubbing my fingers

over it before my mama

cut into it with a knife

pulling the sun into our window,

& she鈥檇 place the biggest slice

on my blue rooster plate.

 

from The American Poetry Review

 

 

 

Philip Levine

 

Lluvia en invierno

 

Tras la ventana gotas cuelgan atrapadas

en las ramas del membrillo, en el cielo

distante y silencioso, peque帽os rayos de luz

irrumpen. Es un fresco d铆a, apenas

comienza y ya se le siente gastado. Pronto el tel茅fono

de alguien sonar谩, pero, nadie

contestar谩, y continuar谩 sonando

hasta que la nevera responda con un gemido.

 

El perro callejero que duerme en una cama de trapos

detr谩s del garaje no llegar谩

a mendigar nada. Y nada explicar谩

d贸nde se han ido las aves, ni por qu茅 el viento sopla

entre de los fresnos, o por qu茅 el mundo

sigue recibiendo m谩s y m谩s lluvia.

 

publicado en The Threepenny Review

 

 

 

Rain in Winter

 

Outside the window drops caught

on the branches of the quince, the sky

distant and quiet, a few patches of light

breaking through. The day is fresh, barely

begun yet feeling used. Soon the phone

will ring for someone, and no one

will pick it up, and the ringing will go on

until the icebox answers with a groan.

 

The lost dog who sleeps on a bed of rags

behind the garage won鈥檛 appear

to beg for anything. Nothing will explain

where the birds have gone, why a wind rages

through the ash trees, why the world

goes on accepting more and more rain.

 

from The Threepenny Review

 

 

Sharon Olds

 

Oda al Glande

 

Lo s茅鈥攑or qu茅 esper茅 hasta hoy

el 煤ltimo momento, casi hasta ese instante

despu茅s del 煤ltimo momento, para

cantarte, coraz贸n tierno, el m谩s externo.

Me contuvo el respeto, la timidez.

Antes de verte por primera vez, no te conoc铆a

ni en fotograf铆as, y te vi

imponente鈥攃uando ese momento llegara,

entre t煤 y mi virginidad,

tendr铆a la plena seguridad que embestir铆as hasta

ser despojada de mi virginidad鈥

y eras adorable, t煤 y el pene

como una mu帽eca sencilla pero la m谩s querida, eras como

un cerebro sin cr谩neo, eras como

una personita. Cuando estuvimos cara a cara,

por primera vez, y te vi

llorar, una reluciente l谩grima emerg铆a

de lo m谩s alto de tu mente, de tu fontanela,

entend铆 c贸mo iba a suceder鈥

suceder铆a lo que el v铆deo, en la oscuridad

del auditorio escolar, hab铆a

prometido, un capullo abri茅ndose, la suculenta

y blanda corola, la resistente suavidad

masculina, iba a ser

lenidad y 茅xtasis鈥攜, all铆 dentro,

habr铆a beb茅s reales, diminutos, flamantes,

con beb茅s m谩s peque帽os dentro de ellos, suficientes

para durar toda una vida, y m谩s que una vida, y otra m谩s.

 

publicado en Ploughshares

 

 

 

Ode to the Glans

 

I know鈥攚hy did I wait until now,

the last moment, almost the moment

after the last moment, to sing

to you, outermost, tender, heart.

Respect held me back, and shyness.

Before I first saw you, I had not

seen even a picture of you, and you were

fearsome鈥攚hen it would come down to it,

between you and my maidenhead,

I knew I could trust you to push until I was

torn from my virginity鈥

and you were adorable, you and the penis

like the dearest most basic doll, you were like

a brain without a skull, you were like

a soul. When I was eye to eye,

for the first time, with you, and I saw you

weep, the gleaming tear emerge

from the top of your mind, from your fontanelle,

I saw how it was going to be鈥

it was going to be what the movie, in the dark

school auditorium, had

promised, the blossoming flower, the rich

spongy corolla, the firm male

softness, it was going to be

mercy, and ecstasy鈥攁nd, in there,

there were real babies, tiny, brand-new,

with tinier babies inside them, enough

to last a lifetime, and beyond a lifetime and a lifetime.

 

from Ploughshares

 

 

Robert Pinsky

 

Nombres

 

Arbitrarios pero necesarios tambi茅n.

Antes de que tengas memoria, te habr谩s dado cuenta

Que eres Parvati o Adam, Anne o Laquan, todos

 

Con un mismo sentido: la intenci贸n del pasado,

la nube del trueno. Byron de la Beckwith, Primo Levi.

Medgar, Edgar, Hrothgar. Ishbaal.

 

No son solo una referencia, sino tambi茅n un ejemplo:

Cada uno con su significado, pero, adem谩s

Implican la importancia que tiene dar un nombre.

 

Rel谩mpago. Tamir. Abdi. Ikey Moe.

“驴Qu茅 clase de nombre es ese?”

 

El tuyo: la 煤nica palabra que nunca escuchas

Claramente, como verse en un espejo de carnaval.

 

Encontrado y encontrar. Sandra Bland.

Tereke, Ehud. Jason. Duy. Quan.

Perdido y encontrar.

 

Tartamudeando Mois茅s de Egipto, encontrado

Flotando entre juncos. Real.

 

Aar贸n de Goshen, el articulado.

 

publicado en Salmagundi

 

 

 

Names

 

Arbitrary but also essential.

Before you can remember you will have found

You are Parvati or Adam, Anne or Laquan, all

With one same meaning: the meaning of the past,

A thunder cloud. Byron de la Beckwith, Primo Levi.

Medgar, Edgar, Hrothgar. Ishbaal.

Not just an allusion, but also an example:

Each with it meaning but also

An instance of the meaning of naming.

Lightning. Tamir. Abdi. Ikey Moe.

What kind of name is that?鈥

Your own: the one word you can鈥檛 ever

Hear clearly, but as in a carnival mirror.

Found and to find. Sandra Bland.

Tereke, Ehud. Jason. Duy. Quan.

Lost and to find.

Stammering Moses of Egypt, found

Afloat among bulrushes. Royal.

Aaron of Goshen, the articulate.

 

from Salmagundi

 

 

Charles Simic

 

Viendo cosas

 

Vine a este sitio en mi juventud,

Un juguete de cuerda.

Vi una calle en el infierno y otra en el para铆so.

Vio una habitaci贸n con una luz tan enferma

Que podr铆a haber estado usando un bast贸n.

Vi a un anciano en una sastrer铆a

Arrodillarse ante una novia con alfileres entre sus labios.

Vi al presidente jurar sobre la Biblia

Mientras la nieve ca铆a a su alrededor.

Vi a una pareja de amantes besarse en una iglesia vac铆a

Y a un hombre desnudo salir corriendo de un edificio

Agitando un arma y sollozando.

Vi a ni帽os usando m谩scaras de Halloween

Saltando de un techo a otro al atardecer.

Vi una camioneta llena de perros callejeros que me observaban.

Vi a una mujer indigente ri帽endo con Dios

Y a un ciego tocando guitarra y cantando:

“Oh, Se帽or, acu茅rdate de m铆,

Cuando estas cadenas se rompan, libera mi cuerpo “.

 

publicado en The Threepenny Review

 

 

 

Seeing Things

 

I came here in my youth,

A wind toy on a string.

Saw a street in hell and one in paradise.

Saw a room with a light in it so ailing

It could鈥檝e been leaning on a cane.

Saw an old man in a tailor shop

Kneel before a bride with pins between his lips.

Saw the President swear on the Bible

While snow fell around him.

Saw a pair of lovers kiss in an empty church

And a naked man run out of a building

Waving a gun and sobbing.

Saw kids wearing Halloween masks

Jump from one roof to another at sunset.

Saw a van full of stray dogs look back at me.

Saw a homeless woman berating God

And a blind man with a guitar singing:

鈥淥h Lord remember me,

When these chains are broken set my body free.鈥

 

from The Threepenny Review

 

 

Dean Young

 

Infinitivos

 

Continuar donde Toma啪 lo dej贸.

Remover otra capa de cebolla

hasta llegar el ojo. Masticar.

Andar todo el d铆a mal abotonado.

La luz proviene de las rocas, la peque帽a rana

salta aunque no le hayan dado cuerda.

En este sitio los lobos bebieron mucho antes que nosotros.

Por mucho tiempo, hemos impedido聽

que el d铆a se aparee con la noche.

El mundo es m谩s azul de lo que pensaba.

Ser detenido por seguridad solo

por sollozar.

Por algo envuelto en papel de aluminio.

Porque el alma encuentra su rostro.

Por algo l铆quido.

No s茅 si me alejo m谩s

de mi vida que de mis sue帽os.

Manchar los rasgos.

Tolerar las jodas.

Ahogarse en una gota de lluvia.

Acurrucarse en el lugar oscuro

de un reflector.

Contener multitudes.

Tranquilizar al animal herido.

Hallarse dentro de otro.

Haber estado all铆 todo el tiempo.

 

publicado en The American Poetry Review

 

 

 

Infinitives

 

To pick up where Toma啪 left off.

To pick off another oniony layer

down to the eye. To chomp.

To walk around all day buttoned wrong.

Light is coming from rocks, the little froggie

jumps even though he hasn鈥檛 been wound up.

Here鈥檚 where the wolves before us drank.

Too long, we have cock-blocked

day from mating with night.

The world is bluer than I thought.

To be stopped at security

for sobbing.

For something wrapped in foil.

For the soul finding its face.

For liquid.

I don鈥檛 know if I forget

my dreams or life more.

To smudge out the features.

To endure blasted.

To drown in a raindrop.

To nestle in a dark place

inside the floodlight.

To contain multitudes.

To calm the hurt animal.

To be inside another.

To have been there all along.

 

from The American Poetry Review

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