Cartografiar en femenino: Berta García Faet



Dentro del marco de Cartografiar en femenino, presentamos una muestra de Berta García Faet (Valencia, España, 1988). Es autora de los libros Los salmos fosforitos (La Bella Varsovia, 2017) por el cual al sido galardonada con el premio Nacional de Poesía Joven “Miguel Hernández (2018), La edad de merecer (La Bella Varsovia, 2015), Fresa y herida (Premio Nacional de Poesía “Antonio González de Lama” 2010; Diputación de León, 2011), Introducción a todo (IV Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena”; La Bella Varsovia, 2011), Night club para alumnas aplicadas (VII Premio Nacional de Poesía “Ciega de Manzanares”; Vitruvio, 2009) y Manojo de abominaciones (XVI Premio de Poesía “Ana de Valle”; Ayuntamiento de Avilés, 2008). Estos últimos cuatro libros están recogidos en Corazón tradicionalista. Poesía 2008-2011 (La Bella Varsovia, 2018). La edad de merecer ha sido traducido al inglés por Kelsi Vanada y publicado por Song Bridge Press como The Eligible Age (2017).

 

 

 

LI

 

Yo también he sido así, desde el óvulo:

un lloriqueo amplio, intercalado

de números impares y de lyrics.

Y nada más. Así es la vida.

Bueno, sí: y nada más

y nada menos que 11’03 novios. Cuando tenía 11’03 años,

sufría sufría sufría

porque sufría; ahora ahorita ahoritita no, porque algo

fffffffffffffffffffffffffff ffffff   ff          fffff         ffffffffbueno, sí

más o menos he aprendido:

 

“me he investigado a mí mismo”, dijo Heráclito;

“y no me duele”,

dije yo, “y yo también

digo mentiras”. Pero no pasa nada. A veces lloro no me ves

no pasa nada. Hace 1.001 noches

 

o vicisitudes fucsiaocres que no lloro.

El problema es que me río,

sin conjeturas;

a veces no me ves. Otras veces M. Bovary c’est moi

 

quien desvía la mirada, y tal;

soy yo quien llora delos sus oios

porque sucede que soy un collage

de rabietas (y/o cuchichíes). No, en serio,

en este poema debo auto-representarme

como “nena quejicosa” como “espantadiza

perdiz” “púber

y depresiva”

pero sucede que soy

simple,

SORPRESA

feliz. A mí qué me importa

el existencialismo! Bueno, sí me importa:

y nada más

lejos de la realidad que Berta García Faet

(qué vergüenza!)

cual piedra.

En este poema debo auto-representarme piedra

a piedra; sin

consecuencia,

utilizo la 3ª persona del plural (qué vergüenza!);

quiero dejar constancia de que no todo fue

burla y mentira.

Quiero dejar constancia de que

no todo se fue.

Quién se fue?

Qué vergüenza!

 

 Los salmos fosforitos (La Bella Varsovia, 2017)

 

 

 

LXV

 

Madre paciente, paciente en una clínica. En un convoy

de beneficios de dicciones (a.k.a. poemas)

me voy de rodillas

en tus rodillas

a ser adulta adlátere ulterior ad

rem (ad

undas

pero no, tranquila,

no como algo feo); en serio,

no pasó nada,

acomodada en mi lecho marital sin novio

sin novia

ni sensualmente ni nada

 

de nada,

en mi lecho de llagas

descansé. A ver, me explico: me descansaste,

me calmaste

con centellitas de flúor, con rayos

de mi color

preferido, y violeta, y vegetal: en tus rodillas,

madre,

tengo 8 años

porque soy adulta porque no me tomé

mis meteoritos mis llagadas rosas d’azucenas,

tú me entiendes! Entiendes?

Menudo trajín

 

lo de cortarse el moño

la luz

las cortezas, menudo

lecho de Ikea, niña! En fin, la adultez,

en un convoy de pulgas (qué son los hongos?),

cuándo

naciste? 27 rebúsquedas flacas, sonanbulismo

de tarde en tarde de

niña, azul

y neo-gris

tu obvio iris! Os voy a confesar

SORPRESA

cómo vivo en Providence (Rhode Island):

cual madrecita paciente

clínicamente testada

 

me arrullo

me arrullo; me envuelvo el pulmón encendido

un poquito tosido

cof con mantas cof con pulóvers de patchwork cof;

mezo mis 5 o 6 transmisiones tatará-tarará-tartamudeo

la tarara sí la tarara no, menudo trasto

menudo

estás hecha, deshecha! Correteo

no gruño no respingo correteo

por las galerías como el Asterión

de J. L. Borges, correteo bis

en bolas en espirales cual el Leteo tan y tan

manantial, pasmada,

no oyes?

Como el Asterión de J. L. Borges correteo

por mis propias lascas.

 

Madre, pacientemente espérame, hesperidéame

miga a miga escalón

a escalón de adulta a adulta a mitad

camino, no me oyes? No voy a trascribir aquello de

“muerta inmortal”

(bueno,

sí) puesto que

pacientemente

(“bueno”, “bueno”, “bueno”)

vives revives (ídem) mi prosa

con los golpes bajos abajo. Qué felicidad

tan y tan rubia, madre!

 

Hipotetizo en frío que dentro de 27

años o paños de

sudor cursi de cajón de adulta a adulta de oca a oca y tiro

porque me toca a mí tocarte

con delicadeza, con fervor,

ojalá te diga “madre,

muerta inmortal, qué rubia, hermosa!” Afuera,

 

cuán axiomática (según yo) es la bóveda

de tu arqueado

carraspeo!

Qué rubia la adultez, eh? Hace 5 siglos.

 

Los salmos fosforitos (La Bella Varsovia, 2017)

 

 

 

TRECE TESIS PARA LA MEJOR COMPRENSIÓN DE LOS PÁJAROS EN EDAD DE MERECER

 

1. El mundo es la suma de hechos y pájaros.

 

2. Toda proposición tiene una forma (o sintaxis: el perfil de un jilguero siberiano) y un contenido (o semántica: el vientre de un jilguero siberiano).

 

2.1. El contenido de un vaso de leche, que podría ser un cuerpo humano que emite canciones sobre pájaros, es la letra de las canciones que emiten los pájaros.

 

2.2. La forma depende de la forma del vuelo.

 

2.2.1. Supongamos que pensar es volar y viceversa. Entonces, la forma depende de las categorías mentales; es decir, la forma depende de la estructura –sin palabras– del pensamiento y del vuelo.

 

2.2.1.1. Las niñas sordomudas se visten de palabras o, en las palabras, de colores, para decir. Manejan delicadamente estas estructuras, con palabras.

 

2.2.1.2. Estructura y categoría son sinónimos de piel.

 

2.2.1.3 La piel del lagarto delimita al lagarto que, en mi imaginación, existe y carraspea.

 

2.2.1.4. Lo que concreta al pájaro no se llama piel, pero lo que concreta al pájaro que estoy imaginando sí se llama piel.

 

2.2.1.5. En los misteriosos bosques de lo que hoy es China, en el Cretácico, existió y carraspeó un pájaro-lagarto que no logro imaginar. 

 

2.2.2. Una palabra es una gota de lluvia.

 

2.2.2.1. Las gotas de lluvia –que son palabras– se precipitan diagonalmente sobre los objetos –reales, ficticios, híbridos o azules–. Su existencia comienza, no en el cielo (tesis platónica) ni en el objeto real o ficticio (tesis platónica), sino en la tierna cabeza rapada de un bebé.

 

2.2.2.2. Toda palabra está de más.

 

2.2.2.2.1. Estar de más duele.

 

2.2.2.3. Todo lenguaje es lengua franca.

 

2.2.2.3.1. Todo tanteo es tanteo a ciegas.

 

3. En todos los poemas sale un pájaro.

 

3.1. En todos los poemas, o bien sale un pájaro, o bien se sugiere la presencia de un pájaro, que está más allá del punto de fuga de la imagen (siempre hay una imagen de un cisne agazapado) y del marco nativo del poema (todo poema, normalmente, trata sobre lirios).

 

3.2. Si detenemos el video del pájaro que pía en el segundo 32, justo cuando el pico está totalmente abierto, reconoceremos en su pico totalmente abierto un trapecio trisolátero.

 

4. Un milagro es un hecho no explicable por las leyes naturales.

 

4.1. Las leyes naturales, que permiten que con la mezcla de fibras vegetales, tela de araña y saliva de colibrí se fabrique un nido de colibrí, son un milagro.

 

4.1.1. Las leyes naturales no están en el mundo, sino en las categorías mentales desde las que miramos el mundo. Aunque es un milagro que todo, tal vez, se sostenga.

 

4.1.2. Categoría y estructura son sinónimos de ojo.

 

4.1.3. El ojo no está cubierto por la gasa.

 

4.1.3.1. El ojo es la gasa.

 

4.1.4. El mundo se mira de 2 maneras: o bien panorámicamente, desde el lomo de un pájaro, o bien íntimamente, desde el regazo de un pájaro.

 

4.2. Todas las preposiciones son mentira.

 

4.2.1. Todas las conjunciones adversativas son una exageración.

 

4.2.2. Coincidir es un milagro.

 

4.2.3. El amor es coincidir.

 

4.2.3.1. Yo, que podría haber sido un dinosaurio terópodo, hace 100 millones de años antes de María Magdalena, por ejemplo una hembra eoraptor, o una golondrina común, emparentada remotamente con el dinosaurio terópodo, o un esclavo negro que muere de asfixia en un barco inglés dieciochesco, acurrucado como una golondrina, o una flor feliz en algún campo pálido de agotamiento en Castilla, tierra de esclavos de la tierra, o la madre de Adolf Hitler, que cultivaba flores, o una cría de tortuga que, en su aventura desde la arena hasta la orilla, es secuestrada por una garza hambrienta como Hitler, yo, que podría haber sido un bonsái, una medusa, un ferrocarril, una diadema, un copo de aguanieve, un charco de agua o nieve, soy yo, aquí, ahora, y te acaricio el pelo con los labios.

 

5. El miedo a la muerte es un cuervo.

 

5.1. El miedo a la muerte deriva de haber sido feliz.

 

5.2. La felicidad es un pájaro a la deriva.

 

5.3. Para Aristóteles, hay que domesticar a ese pájaro (que es un cuervo). Para Kant, hay que subordinar a ese pájaro (que es un cuervo). Para mí, hay que alimentar a ese pájaro (que es un cuervo).

 

5.4. Un cuervo es una mota de sombra.

 

6. La aliteración es el ruido de pensar y volar.

 

7. Los hombres que nacen sin cristalino son los hombres más guapos del mundo.

 

7.1. La tórtola apuñalada no es una víctima, es un tipo de tórtola.

 

8. Nuestro deseo de ráfagas de aguanieve y de trozos de tarta salvajemente cortados no tiene límite ni textura.

 

9. Cuando enfermé, adelgacé 25 gorriones.

 

9.1. Ser reducida a un muslo o a un idioma duele.

 

9.1.1. Los pájaros no tienen ni género ni nación.

 

9.1.2. Una niña sordomuda que no tiene nación, a la que un profesor insulta esparciendo sobre sus mejillas los restos pringosos de la palabra pájaro en género femenino, es una niña sordomuda que escribirá 2 o 3 poemas.

 

9.1.3. Todo poema proviene de un insulto.

 

9.1.4. Sugar Kane Kowalczyk es un pájaro enjaulado. La actriz que interpreta a Sugar Kane Kowalczyk pertenece a una indescifrable especie de pájaros enjaulados que imitan a los dígitos de las operaciones financieras.

 

9.1.4.1. Nadie conoce a la actriz que interpreta a Sugar Kane Kowalczyk.

 

9.1.4.1.1. Nadie conoce a nadie en verdad: con ecuanimidad y exactitud, como Gustave Flaubert conoció a su hija, Emma Bovary, nadie conoce a nadie en verdad.

 

10. El mirlo era blanco hasta que hallé un mirlo.

 

10.1. El sustantivo no es un resumen y no se llega a él por inducción. El sustantivo es una canción (sobre pájaros o sobre estrellas fugaces) y proviene del sueño.

 

11. El sentido de una proposición es su acuerdo o desacuerdo con las posibilidades de existencia e inexistencia de los pájaros.

 

11.1. Sin embargo, toda proposición corre el riesgo de no conservar su sentido, si se dice demasiadas veces.

 

11.2. No obstante, decir poco duele.

 

11.2.1. La contradicción es el tejido nórdico y precolombino de la vida.

 

11.3. Agbogbloshie, barrio de la ciudad de Acra, capital de Ghana, es el vertedero de la basura electrónica proveniente de Norteamérica y Europa. Inmensos pájaros sobrevuelan las cordilleras de basura. Inmensos pájaros, envueltos en inmensas nubes de veneno transparente, sobrevuelan las siluetas de las personas negras y transparentes que rebuscan canciones y pájaros en las cordilleras de basura, en las aristas del río Densu.

 

11.4. Un ramillete de cobre y cables y plástico no es un ramillete de orquídeas.

 

11.4.1. ¿De qué son símbolo las orquídeas? ¿Cuál es su relación con la virtud de la virtud?

 

11.4.2. La voluntad de ser bueno es un águila extremadamente pequeña.

 

12. La biografía pesa 25 gorriones, pero el pensamiento de ausencia –de biografía o de amante– pesa un millón de gorriones.

 

12.1. Visualizar el pellizco es escribir un poema.

 

12.2. El helado derretido que se seca en el suelo adopta la forma de un animal muerto (cualquier animal muerto menos un pájaro). Y cuando anochece, he visto que, despacio, se mueve.

 

12.3. El papel higiénico empapado de vino no remite a los poemas de Omar Jayyam: remite al dolor de transformarme en pájaro.

 

12.4. El poema no termina nunca.

 

12.4.1. El poema no termina nunca porque ninguna palabra o proposición puede rebañar la referencia.

 

12.4.2. Cuando se trata de apresar la famosa eternidad del instante (la acrobacia del pájaro que no termina nunca o la trágica muerte de Margarita Gautier), la música es un medio superior: la melodía no esparce en el mundo categorías o estructuras que este no posee cuando no es observado (por las niñas sordomudas o, tal vez, por los pájaros), pero sí esparce –y de ahí su ventaja relativa– chispas de picor y sed.

 

12.4.3. La melodía es profiláctica como un cazamariposas.

 

12.5. Todos tenemos frío.

 

12.5.1. Yo también.

 

13. Tú, por favor, no me trocees por no caerte (del cielo azul, que sí es cielo y sí es azul); agárrate.

 

13.1. Agárrate del cielo azul o, en su defecto, de un pájaro. Acuérdate de hablarle vocalizando mucho. Ten paciencia y sé cordial; agárrate.

 

La edad de merecer (La Bella Varsovia, 2015)

 

 

 

DAÑO Nº 8

 

a los ocho años llegó el peligro

de poder reproducirme

empieza la cuenta atrás de los cuatrocientos

óvulos      símbolo

del tiempo            y la gomorresina

 

se filtraba

 

por la mínima boja del reloj

 

de arena

la madre de mi madre dorada y enfática

me regaló un crucifijo             jesús

brotaba esbelto y entregado

cuidado con los hombres a partir de

ahora dijo ella

cuidado con el amor a partir de

ahora dijo ella

ahora ya eres toda una mujer

y el endometrio

imitaba a un pez anciano en su

descamación

 

el espanto de portar un bebé plegado

en mi intestino

por haberme besado con tres o cuatro

primates

comenzó a expandirse como una

epidemia imaginaria              inauguré

la hipocondría                        emprendí

el mal hábito de escribir poemas a todos los muchachos

y muchachas

con estrías suaves

y ojos suaves

que me manoseaban el corazón en el recreo

 

qué significa exactamente útero y qué significa exactamente

formar una familia

 

enid blyton instauraba el módulo más mágico del verano

y yo quería ser como jorge

 

en los aplausos de mis manos caían gotas

de sangre de delfín

aunque yo me fingía plenamente indiferente ante tanta

lluvia

 

a los ocho años a los ciento cincuenta centímetros de hueso

alegre y músculo alegre

llegó el peligro de poder reproducirme

y de poder multiplicarme

sin literatura                         y un sol azul

manchaba de estrógenos y progesterona

los geranios                          y un sol azul

manchaba de vello recién nacido

las tímidas

axilas

 

La edad de merecer (La Bella Varsovia, 2015)