Poema para leer un viernes por la tarde: Walt Whitman



El poeta Mario Bojórquez en Poema para leer un viernes por la tarde, nos propone su traducción de este poema de Walt Whitman en ocasión de su reciente aniversario de nacimiento el pasado 31 de mayo.

 

 

 

 

 

Veintiocho muchachos se bañan en la orilla,
Veintiocho muchachos y todos tan amables;
Veintiocho años de vida mujeril y todo tan solitario.

Ella es dueña de una buena casa por los rendimientos
cobrados en el banco,
Espía guapísima y ricamente ataviada detrás de las persianas
de su ventana.

¿Cuál de los jóvenes le parece el más agraciado?
Ah, de todos el más rústico es para ella hermoso.

¿A dónde vas, señora mía? puesto que te miro,
Salpicando el agua aquí y allá, aunque permanezcas en tu
habitación.

Bailando y riendo a lo largo de la playa llega la
vigesimonovena bañista.
Los muchachos ni la ven, pero ella sí los mira deseándolos
ardientemente.

Las barbas de los jóvenes relucen anegadas, chorrean de sus
largos cabellos,
Pequeños arroyos de agua se les destilan por todo el cuerpo.

Una mano invisible también se desliza ávida sobre sus
cuerpos,
Desciende temblorosamente de sus sienes y a lo largo de las
costillas.

Los jóvenes flotan sobre sus espaldas, sus vientres blancos
se hinchan hacia el sol,
       no se preguntan quién logrará asirlos, quién los
estrechará rápidamente,
Ni saben, además, quién está suspirando, inclinada sobre
cada uno de ellos como un arco tenso y curvo,
Ni siquiera piensan a quién rocían con sus chapuzones.