Apuntes para una literatura ancilar: versificación paralelística



En esta entrega de Apuntes para una literatura ancilar el poeta Mario Bojórquez nos comparte algunos extractos de sus Anotaciones básicas para un manual de versificación.

 

 

 

 

 

Versificación paralelística

 

Este es un sistema de versificación muy antiguo, lo reconoceremos en cierta poesía oriental y prehispánica, en textos sagrados y canónicos, aunque algunos autores contemporáneos lo siguen utilizando de una manera más sutil. La idea de ritmo en esta modalidad de verso es de tal singularidad que en ocasiones puede ser confundida su estructura, no se trata de un ritmo sonoro, sino de un ritmo de pensamiento. Funciona por sinonimia, antonimia o síntesis, produciendo la impresión de que se dice algo y, en un segundo movimiento de la expresión se confirma, se rechaza o se sintetiza la proposición inicial. Podríamos decir que se trata de un tipo de ritmo semántico que ocurre por oposiciones de un término, así al sentido de una frase se le opone otra de igual significación, o bien, una que resulta contraria y finalmente, una más que completa y amplía el sentido de la inicial. Existe un tipo de paralelo que se llama de ritmo culminante donde a una serie de proposiciones de igual valor semántico se les sintetiza con una proposición final y concluyente.

 

 

 

Paralelismo sinonímico

 

Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña,
en lo escondido de escarpados parajes,
Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz;
Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.

Cantar de los cantares, 2:14

 

¡Ma huel manin tlalli!
¡Ma huel ica tepetl!
Quihualitoa Ayocuan, zan yehuan Cuetzpaltzin,
Tlaxcallan, Huexotzinco.
In a izquixochitl, cacahuazochitl,
Ma onnemahmaco.
Ma huel manin tlalli.

¡Que permanezca la Tierra!
¡Que estén en pie los montes!
Así venía hablando Ayocuan Cuetzpaltzin.
En Tlaxcala, en Huexotzinco.
Que se repartan
Flores de maíz tostado, flores de cacao.
¡Que permanezca la tierra!

Ayocuan Cuetzpaltzin, Poesía Náhuatl

 

 

Escucha mis palabras ¡oh Señor!
Oye mis gemidos.

Ernesto Cardenal

 

 

Paralelismo antitético

 

3:1 Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol:
3:2 un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado;
3:3 un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
3:4 un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
3:5 un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse y un tiempo para separarse;
3:6 un tiempo para buscar y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
3:7 un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
3:8 un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra y un tiempo de paz.

Eclesiastés, capítulo 3

 

El Dador de la vida se burla:
sólo un sueño perseguimos,
oh amigos nuestros
nuestros corazones confían,
pero él en verdad se burla.

De Los antiguos mexicanos, Miguel León Portilla

 

Alabadle con blues y jazz
y con orquestas sinfónicas
con los espirituales de los negros
y con la 5ª de Beethoven.

Ernesto Cardenal

 

 

Paralelismo sintético

 

1:1 ¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
1:2 sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!
1:3 Él es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.
1:4 No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
1:5 Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos;
1:6 porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.

Psalmos de David, capítulo 1

 

Como dardos floridos e ígneos
se levantan tus casas preciosas.

Tecayehuatzin

 

 

Al líder que ves ahora pronto no lo verás.

Ernesto Cardenal

 

 

Paralelismo culminante

 

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

Porque tuyo es el Reino y el Poder y la Gloria
por los siglos de los siglos.

Jesús Cristo, Mateo 6:9-13, Lucas 11:1-4

 

¿Acaso de verdad se vive en la tierra?
No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra,
No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.

Netzahualcóyotl

 

No envidies a los millonarios ni a las estrellas de cine
A los que viven en hoteles lujosos
Y comen en lujosos restaurantes
Porque pronto sus nombres no estarán
En ningún diario.

Ernesto Cardenal

 

 

Otros ejemplos contemporáneos

 

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino, (sinonímico)
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan. (sinonímico)
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

(antitético)
Jaime Sabines

 

 

What can I hold you with?
I offer you lean streets, desperate sunsets, the moon of the jagged suburbs.
I offer you the bitterness of a man who has looked long and long at the lonely moon.
I offer you my ancestors, my dead men, the ghosts that living men have honoured in bronze, my father’s father killed in the frontier of Buenos Aires, two bullets through his lungs, bearded and dead, wrapped by his soldiers in the hide of a cow; my mother’s grandfather –just twentyfour– heading a charge of three hundred men in Peru, now ghosts on vanished horses.
I offer you whatever insight my books may hold, whatever manliness or humour my life.
I offer you the loyalty of a man who has never been loyal.
I offer you that kernel of myself that I have saved, somehow –the central heart that deals not in words, traffics not with dreams, and is untouched by time, by joy, by adversities.
I offer you the memory of a yellow rose seen at sunset, years before you were born.
I offer you explanations of yourself, theories about yourself, authentic and surprising news of yourself.
I can give you my loneliness, my darkness, the hunger of my heart; I am trying to bribe you with uncertainty, with danger, with defeat.

(sintético-sinonímico-culminante)
Jorge Luis Borges

 

 

Mi amada es una tierra agradecida.
Jamás se pierde lo que en ella se siembra.
Toda fe puesta en ella fructifica.
Aun la menor palabra en ella da su fruto.
Todo en ella se cumple, todo llega al verano.
Cargada está de dádivas, pródiga y en sazón.
En sus labios la gracia se siente agradecida.
En sus ojos, su pecho, sus actos, su silencio.
Le he dado lo que es suyo, por eso me lo entrega.
Es el altar, la diosa y el cuerpo de la ofrenda.

(Culminante)
Gabriel Zaid

 

En cuanto a nuestra tradición lírica, existe un modo de paralelismo utilizado por los escritores medievales, llamado paralelismo de leixa-pren que todavía se extenderá hasta el renacimiento especialmente en formas populares y en la poesía culta a través de formas de construcción reconocibles aunque más complejas como el ovillejo, el perqué, el retruécano y el cosaute. Consiste, por lo general, en repetir los mismos valores semánticos dentro de las construcciones pareadas, este último rasgo de construir versos pareados con un refrán o estribillo refiere a la forma inequívoca del versículo paralelístico que en la doble pulsión del pensamiento genera un ritmo conceptual, en el caso de la poesía paralelística de leixa-pren será un paralelo del tipo sinonímico, aquí con una métrica isosilábica y el ajuste de la estrofa:

Martim Codax

Ondas do mar de Vigo,
Se vistes meu amigo
E, ai Deus, se verrá cedo!

Ondas do mar levado,
se vistes meu amado
e, ai Deus, se verrá cedo!

Se vistes meu amigo,
o porque eu sospiro
e, ai Deus, se verrá cedo!

Se vistes meu amado,
por que hei gram coidado
e, ai Deus se verrá cedo!

 

*

 

Olas del mar de Vigo
si vieron a mi amigo
digan, ay Dios, si vendrá pronto!

Olas del mar alzado
si vieron a mi amado
digan, ay Dios, si vendrá pronto!

Si vieron a mi amigo
por quien yo suspiro
digan, ay Dios, si vendrá pronto!

Si vieron a mi amado
por quien tengo gran cuidado
digan, ay Dios, si vendrá pronto!

Traducción del galaico-portugués, Mario Bojórquez

 

Dom Dinis

Levantou-s’ a velida,
levantou-s’ alva,
e vai lavar camisas
eno alto.
Vai-las lavar alva.


Levantou-s’ a louçãa,
levantou-s’ alva,
e vai lavar delgadas
eno alto.
Vai-las lavar alva.

[E] vai lavar camisas;
levantou-s’ alva;
o vento lh’ as desvia
eno alto.
Vai-las lavar alva.

E vai lavar delgadas;
levantou-s’ alva;
o vento lh’ as levava
eno alto.
Vai-las lavar alva.

O vento lh’ as desvia;
levantou-s’ alva;
meteu-s’ alva em ira
eno alto.
Vai-las lavar alva.

O vento lh’ as levava;
levantou-s’ alva;
meteu-s’ alva em sanha
eno alto.
Vai-las lavar alva.

 

*

 

Levantose linda,
levantose al alba,
va a lavar camisas
en el río.
Va a lavar al alba.

Levantó lozana,
levantose al alba,
va a lavar sus sayas
en el río.
Va a lavar al alba.

Va a lavar camisas,
levantose al alba,
viento las movía
en el río.
Va a lavar al alba.

Va a lavar sus sayas,
levantose al alba,
viento las llevaba
en el río.
Va a lavar al alba.

Viento las movía,
levantose al alba,
despertó su ira
en el río.
Va a lavar al alba.

Viento las llevaba,
levantose al alba,
despertó su saña
en el río.
Va a lavar al alba.

Traducción del galaico-portugués, Mario Bojórquez