Poesía española: Marco Vidal



Presentamos una muestra del autor español Marco Vidal González (Sanlúcar de Barrameda, 1995). Es graduado en Lenguas Modernas y sus Literaturas con Mención en Lenguas Eslavas por la Universidad de Granada. Traductor de poesía del búlgaro y del macedonio al español. Es uno de los redactores en la revista búlgara “Nueva Poesía Social” (Нова социална поезия). Escribe en su blog literario “La Tortuga Búlgara” y en “Un diván en la luna, luná”. Ha traducido del búlgaro los poemarios “Nueva Poesía Social. La Antología” (2020), “Muchacha blanca” (2020), “El muchacho azul” (2020) y “Urban Perfume” (2020).

 

 

 

 

 

Tres maricas

En los ensimismados campos de la Rusia más profunda,
alejados de toda mera civilización,
ajenos, a la mirada límpida de la policía heteropatriarcal,
tres maricas habitan,
y rezan plegarias, de rodillas.

El cruising es,
su única religión.

 

 

 

CRUISING II

A veces, en el bosque
los árboles murmullan
intercambian miradas.
Incluso andan.
También se acercan.
Interactúan.

A veces, en el baño público
los azulejos palpan el vaho del deseo
pero también son testigos
de las miradas precedentes.

A veces, en el parque
columpios, arbustos y farolas
observan en tensión
el amor que pudo ser
pero no fue
El deseo de una noche.
De un instante.

Pero este anhelo primario
solo deslumbra a lo inerte.

Y mientras tanto, allá
en la civilización maldita
donde nadie siente
donde nadie folla
pasa desapercibida
toda esta lujuria
todo este fervor
que algún día
hubiera podido ser amor
pero no fue.

Dimito. Me exilio.
Yo quiero ser azulejo,
arbusto, árbol
o cenicero en la inmortalidad.
Quiero prender mi deseo.
Quiero que éste se calcine.
Yo solo quiero ser normal
Ir a la civilización.
Y no ser nadie.

 

 

 

Andalucía

Sobre los hombros de unos 40 hombres un paso
Con enormes velas y apreciadas telas
La figura de la virgen bailando al ritmo
De los resonantes tambores en el crepúsculo
Una banda procesional alabando su virginidad
Lloverá no lloverá esto da totalmente igual
Las calles repletas de creyentes y beatos acechando
El incensario balanceándose llevado por una afluencia de
Penitentes colocados en fila como militares
El retumbo del tambor el canto de la trompeta y
El incienso hechizan a los asistentes desde su fija posición expectante
Los mariquitas capillitas que visten a la virgen
Con valiosos ropajes se emocionan y lloran
Al verla pasar

Es Jueves Santo

 

 

 

ETAPAS

a Ismael, a Andrés, a Ana

Ey, que la vida tiene sus etapas.
Ya sabes, los amigos
van y vienen.
Pero no te preocupes, tío, que
ya aparecerá nueva gente

en tu vida.

Es más.
Incluso llegará el día en que
tu novio ni siquiera tu nombre
recuerde cómo pronunciar.
Carpe diem, tío.

Y… De repente,
tanta verdad repentina
me abruma.

Pero yo me armo de valor.
Me giro, en un acto
de solemnidad sincera.

Les miro y les digo
¿entonces, amigos míos,
qué sentido tiene
esta existencia
sabiendo que se volverá mezquina
tras esta inevitable
soledad anunciada?

Pero ya nadie
me responde.

Ellos, también
se fueron.

Sofía 02/11/16

 

 

 

ESPACIOS

A Zhivka Baltadzhieva

De los espacios indomables
entre los adoquines salvajes
de cualquier calle de Sofía
se escapan sueños grisáceos

y atardeceres de hormigón.

De los espacios indomables
estalla la miseria:
el hijo emigrado y
la tierna abuelita,
las 150 levas
y la sonrisa, resignada

De los espacios indomables
se eleva el campo de concentración:
el opositor ejecutado,
los niños llorando.

Mientras tanto,
el gris perenne sigue dominando
y aturdiendo
la conciencia global.

 

 

 

SOFÍA

La horrible intervención humana
pero también su más absoluta dejadez
y descuido
provoca
que a veces me sienta
como en una cárcel.
Аtrapado
entre paredes monótonas.

Con toda la negrura por delante,
agrietandose ante la intemperie.

 

 

 

Un día de verano

Santa Sofía
en un día de verano
se corta las venas

El amarillo abrumador
ante sus cenizas
se advierte

Sola se marchita
y la indiferencia
y su sangre esparcida
me persiguen
hacia ningún lado.