Poesía mexicana: J.A. Sánchez



Leemos poesía mexicana. Leemos textos del libro más reciente de J.A. Sánchez (1974), 4x2.5 (Imacp, 2019). Fue becario de la Primera Generación de la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado en diversas revistas y suplementos culturales. Su obra ha sido incluida en antologías varias. Publicó un libro en el Fondo Editorial Tierra Adentro, Preludio hacia ninguna parte (cuatro movimientos), 2006. Es Maestro en Literatura por parte de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), tiene estudios concluidos de Doctorado en Literatura Hispanoamericana en la misma institución. Actualmente se dedica a la docencia a nivel medio superior.

 

 

 

 

 

POR MI RAZA HABLARÁ LA PALABRA

a la UNAM, FES-Acatlán

 
Me gusta la precisión con la que ese hombre deja su vida
en el vaivén de la escoba.
Él, como un dios verdadero y exacto,
crea nuevas y pequeñas montañas
sobre el paisaje plano,
con los restos de un otoño inesperado.
Despeja el camino plagado de sequedades
a los omnolientos e indiferentes escolapios
que no valoran el reacomodo que un verdadero Dios,
humilde y sencillo,
hace todos los días.
Yo,
a manera de tributo y pleitesía,
agacho la cabeza cuando paso a su lado
y rezo por él.
No sé a quien o qué,
pero rezo.

 

 

 

 

LOS EXCLUÍDOS 1

 

Desde mi encierro ambulante
imagino la ternura
de la ropa Hello Kitty® con que duermes;
imagino tu boca y lo que de ella sale:
delicada melodía/balada baladí;
imagino tus alegres recorridos
por las sendas de la superficie;
imagino lo matemáticamente bella
que ha de ser tu vida
con un cero a la izquierda;
e imagino que sí…
apenas te conozco
y ya te necesito.

 

 

 

 

LOS EXCLUÍDOS 2

 
Pasarán más de mil años
y algo quedará
en cada espacio explorado:
el tacto en comunión
jamás interrumpido;
las sombras que las paredes
fugazmente retuvieron;
los brazos que son palabras
para restaurar la memoria;
y la certeza única
de no saber qué hay
en el más allá.

(La lluvia más pequeña
será nuestro castigo).

 

 

 

 

MIXCOAC: UNA POÉTICA

 
Vivir fuera del presupuesto
de la palabra
es vivir en el error,
la ignominia,
el oprobio.
Es vivir fuera
de la hondonada,
la duermevela;
el espasmo y la comunión
con lo sagrado.
Es vivir fuera de la palabra
que avanza,
retrocede,
da un rodeo
y llega siempre
al erario;
a los misterios litúrgicos
del oro y la plata.

 

 

 

 

UNA PEQUEÑA HISTORIA PAGANA

 

a Bibi

 

I

Tal vez las runas y las grecas celtas fueron una manera de nombrar la belleza viva de este mundo, de atraparla para la eternidad.

II

 
Cuentan que una pequeña mujer, a su manera, se encargaba de celebrar las exequias de los muertos que no lograron escapar al odio del imperio. En su misión selló su destino.

III

 ¿Quién hizo vibrar esas cuerdas, que son fronteras, entre los talones y el resto de sus piernas?

IV

Y para qué un destino si cualquier sitio de su cuerpo ─sucesión interminable de templos─ me espera.
 

V
 
Si es verdad la leyenda, esa mujer ─canonizada por la memoria─ no sólo ayudó a descansar a los que ya eran cadáveres: trajo de regreso a éste, un muerto viviente.