Poesía rumana: Mircea Cărtărescu



Círculo de Poesía Ediciones ha publicado Semillas de piedra. Poesía rumana contemporánea. Es un volumen compilado y traducido por Gabriela Capraroiu. Leemos ahora un poema de Mircea Cărtărescu (Bucarest, 1956). Además de Escritor es profesor universitario y periodista. Ha publicado más de 25 libros, entre ellos, seis de poesía. Ha recibido el Premio de la Unión de Escritores cuatro veces, el Premio de la Academia Rumana, el Premio de los Escritores Profesionales, el Premio de la Asociación de Editores, el Premio de Literatura Mihai Eminescu, entre muchos otros. Ha sido galardonado con diez premios internacionales, entre ellos el Premio de la unión de Escritores de Moldavia, el Premio Giuseppe Acerbi, el Premio Vilenica, el Premiode Estado de Austria, el Premio de la Ciudad Leipzig, el premio de la Ciudad de Berlín por el diálogo europeo, el Gran Premio de Poesía de Novi Sad, el Premio Leteo. Ha publicado más de 80 libros en el extranjero, en 23 idiomas.

 

 

 

 

 

Nubes sobre el edificio de enfrente

 

No puedo mover la aguja de la brújula sólo concentrándome.
Lo he intentado. No soy capaz.
No puedo transmitir la imagen de un naipe. Lo he intentado.
Quise levitar y, echado boca arriba, en el sudor de la
cama, inmóvil,
me concentré media hora hasta sentir que enloquecía.
En el metro intenté hacer que una chica me mirara
y por supuesto que no me miró.
¡Dios, no soy tu elegido!

Mi mente no puede cambiar el mundo.
No tengo bastante amor, bastante fe.
No tengo un aura alrededor de la cabeza.
No te me has mostrado ni me has dado alguna señal.

Palpo el mantel de hule:
no cede, no se convierte en vapor rojizo.
Toco los rizos de mi hija:
son suaves de un dorado intenso.
Nada es distinto a lo que me dicen los sentidos. La ilusión no existe.
Mi mente es el espejo plano del mundo.

Plano, llano. Ningún rasguño
Ninguna vida anterior, ningún ser ectoplasmático.
Ni Agarthi, ni Shambala
ni Maya, en cuanto a los sueños
son sólo cosméticos sobre nada.

Miro hacia la llama de la hornilla como si estuviera hipnotizado.
Sé que estuve en un útero.
Sé que estaré en un féretro. O que mancharé la tierra con mi sangre.
No entraré yo a la fisura.
No voltearé yo la cabeza en la fotografía del grupo.

 

 

 

 

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