Semillas de piedra. Poesía rumana contemporánea, nuevo título de Círculo de Poesía Ediciones



Presentamos una breve muestra de la más reciente antología publicada por Círculo de Poesía Ediciones. Leemos poemas de Grete Tartler, Mircea Cărtărescu y Robert Șerban, poetas incluidos en Semillas de piedra. Poesía rumana contemporánea, con selección y traducción de Gabriela Căprăroiu. El libro ofrece un acercamiento a la obra poética de veintiséis autores rumanos y continúa con el trabajo de difusión realizado por Círculo de Poesía con esta literatura.

 

 

 

 

Grete Tartler
(1948)

Reemplazar las fotografías

Querida mía,
te escribo hoy después de haber visto Oberdöbling,
los restos de la clínica donde estuvo encerrado el Poeta.
Un mundo en demolición.
Ha quedado solo la “fazzata”, como dicen los vieneses.
Rejas, mala hierba y un cuervo herido
al que tuve entre mis brazos por un tiempo.
Habrás cambiado tú también las fotografías
en Melbourne. En cada vida hay un instante
cuando el presente reemplaza el pasado
cuando el monumento se derrumba.
Pero si no te has quedado
en la habitación valaca donde habrías podido morir
no por el gas, como en Auschwitz, sino por la ausencia
del gas en las estufas,
tal vez entiendas de otro modo la caída de las estatuas.

Afuera los niños juegan a la pelota. La veo volar
y no puedo rematarla.
Se acerca el Viernes de Pasión.
Compré un jabón nuevo, le hacen
publicidad desde hace algún tiempo
y paso el resto del día
lavándome las manos.

 

 

Mircea Cărtărescu
(1956)

Nubes sobre el edificio de enfrente

No puedo mover la aguja de la brújula sólo concentrándome.
Lo he intentado. No soy capaz.
No puedo transmitir la imagen de un naipe. Lo he intentado.
Quise levitar y, echado boca arriba, en el sudor de la cama, inmóvil,
me concentré media hora hasta sentir que enloquecía
En el metro intenté hacer que una chica me mirara
y por supuesto que no me miró.
¡Dios, no soy tu elegido!

Mi mente no puede cambiar el mundo.
No tengo bastante amor, bastante fe.
No tengo un aura alrededor de la cabeza.
No te me has mostrado ni me has dado alguna señal.

Palpo el mantel de hule:
no cede, no se convierte en vapor rojizo.
Toco los rizos de mi hija:
son suaves de un dorado intenso.
Nada es distinto a lo que me dicen los sentidos. La ilusión no existe.
Mi mente es el espejo plano del mundo.

Plano, llano. Ningún rasguño
Ninguna vida anterior, ningún ser ectoplasmático.
Ni Agarthi, ni Shambala
ni Maya, en cuanto a los sueños
son sólo cosméticos sobre nada.

Miro hacia la llama de la hornilla como si estuviera hipnotizado.
Sé que estuve en un útero.
Sé que estaré en un féretro. O que mancharé la tierra con mi sangre.
No entraré yo a la fisura.
No voltearé yo la cabeza en la fotografía del grupo.

 

 

 

Robert Șerban
(1970)

Los botones de la camisa 

puedes arrancarme fácilmente
el corazón
pero antes tendrás que
arrancarme
los botones de la camisa