Poesía peruana: Sofía Bolaños



Leemos poesía peruana. Leemos a Sofía Bolaños (Arequipa, Perú,1998). Escribe poesía como terapia, autodidacta, publicó su primer poemario electrónico experimental llamado Apolo (2020) en formato electrónico hipervincular (bolanosrodriguezs.wixsite.com/apolo), Dicotomía de lo Profano (01/2021) e Híbridos (10/2021), de la mano de Zen Tauro Ediciones. Participó como invitada en eventos internacionales como “Encuentro Internacional Tierra y Poesía”(2020), como organizadora de los encuentros “Poesía de miércoles” (2020-2021), II Encuentro Internacional de Escritoras Homenaje a Adela Montesinos (2020), IV y V Edición de “En Octubre Sí Hay Milagros” (2020-2021). Integrante del Colectivo Femenino Cultural Atenea, del Círculo de Artistas e Investigadoras Lou Andreas-Salomé, de la Red de Escritores Arequipa (REA) y secretaria de la Asociación Cultural “En Octubre Sí Hay Milagros”. Mamá de Hanami.

 

 

 

 

 

Le puse nombre a un gato negro y me dejó

 
Yo a esto, lo bauticé la guerra limpia en la ciudad del polvo,
la caricia de la mala fortuna, el beso de la muerte,
piedades/pudor,
el pavimento, bajo los pactos que rompimos.
Nos rechazó el cielo,
desde entonces, caemos en la espiral, que nos lleva a ese jardín de ancianos,
como un paseo, en el lomo del ave añil, plumas de mar,
donde pude jugar con tus mechones, enredados en mi almohada,
bajar por tu espalda tatuada, morder tu espalda tatuada,
llegar a tus caderas, besar tus caderas,
y volver al principio:
Al espacio entre las sábanas, que es deponente de la aleación, que surge entre tu piel y mi piel.
Entonces, la teoría de que mi cuerpo no es mío y que tu cuerpo no es mío,
revela que, pragmáticamente estás entre mis piernas y yo entre tus palmas,
como un roedor huidizo, en el lomo cóncavo del gato,
perdiéndome en tu corteza, alineándome con tus lunares.
H í b r i d o:
Tú, yo y tu cama.
V e r d e y v i n o.
A la mierda la moral y los modales, las falsas lealtades.
Reemplacemos la bondad del compromiso, por más clímax efímeros,
por más clímax clandestinos,
por más rutas en tus curvas, en el tren de tus sentidos,
por más contiendas perdidas, en tu jardín de margaritas,
por más clímax margaritas.
Porque me gusta espiarte dormido, me regresas a ti y me devuelves las ganas, de descomponer al mundo con vehemencia.
Esto me recuerda, que puedo y soy revolución en primavera,
tú eres mi bandera de paz y como símbolo de paz:
Tu sonrisa, contagiando a la mía, sobre este campo de batalla, que es la distancia, entre tu cuerpo y mi templo.
Detienes en tu lengua, un puñado de ilusiones y emociones ajenas a mi estado de inercia,
curas todas las heridas de esta guerra.
V e r d e y v i n o,
y el desayuno, en la mesa esperando servido,
Te seguí hasta donde el corazón da:
Hasta las manecillas en stop.
El tiempo no existe, exige.
Si tengo algún reclamo, es que me dejas ir tan rápido y como polos opuestos, me atraes a ti, me pegas a tu carne, donde 1+1 es 1, entonces pienso en correr suspendida de tu beso, ponerle modo avión a la ciudad, crearles código postal a los cojines y gritar, con furia magia:
“¿Este es un día más o uno menos?”.
En conclusión, tu mano toca mis piernas bajo la mesa, para que luego nuestros latidos, bailen la misma canción.
V e r d e y v i n o
Y hazme arte
/beat,
Acuarela,
Rima,
Risa,
poesía/
Mona Lisa de tu espacio, el espacio que nos aleja.
Y yo te escribiré, poesía hasta mayo, jugaré con tus manos, besaré tus oídos y uniré tu continente con el mío, en el atropello que habita en tu iris.
 

 

 

S/T

 
huele a coco en esta alcoba
sonambulismos descalzos
salivo,
un miligramo más
me vuelvo azul
y me pregunto
dónde están mis prendas
doy vueltas a mi ego
enorme
enorme
enorme
y a la vez tan pequeño
subo esquizo a un cielo morado y de fuego
ya no tengo más candados
mas
el candado
soy yo
la hija de pu ta
soy yo
la mala leche
soy yo
cuando el diablo mueve la cola
soy yo
salivo, de nuevo
quiero un miligramo más
un shot de veneno más
yo renuncio, no hay sustancia
y por eso el mundo apesta a
camas
cuerpos
y mataderos
todos juntos

 

 

 

 
S/T

 
Abuela, no estoy en casa
emigré como el ave que soy
a conocer otros vientos
a ventilar otros cuerpos
a reconocer con otros ojos

 
Abuela, mi nido
contiende una criatura
que no se me parece,
tiene la ternura
de diez recién nacidos
y la piel tallada en talco,
le dije adiós hace unos meses
entre llantos y alaridos
y ella me correspondió el gesto

 
Abuela, no vuelvo
mis mapas están perdidos
(al igual que yo)
y mi canto se oye más fuerte aquí
entre estos árboles,
los mares
no me amortizan lo que el aire
y llevo en planilla más de 23,
se acerca el día
de cerrar mis alas
junto a mis ojos/ventana
y no te dije adiós
ni cuánto te he amado

 
Abuela, no seas ingrata
y dime algo
que tu silencio me corroe
como gusanos
a cuerpo descompuesto
no hay más despedidas
mas que la de mi hilo y tu aguja
puntadas que tejen mis alas.

 

 

 

 

S/T

 
Un envase
en el espejo
más que reflejo
más que imagen
me contiene.

El corazón
arquitecto de malas pasiones
abogado de algunos demonios
poeta ebrio de pena
configura
sus zonas erróneas.

 
Soy un río
turbio de peces y piedras.

 
Soy un vientre
que espera ser ocupado en abril
y los abriles son como los inviernos.

 
Las hojas caen
en mi pecho
abren una herida,
ha sido otoño todo el año
-he sido otra casi un mes-

 
Me reconozco
en mis partes más tibias.

 
Como agua a la piedra
el dolor erosiona mis pieles
soy otro tiempo
tomo forma
soy otro espacio.

 
Camino
el camino de las flores
atardezco en la montaña
soy el nido
soy el ave.

 
Alzo mis alas
y me dejo caer
ya no tengo
/miedo/
/nada que perder/
/casa/