Una conversación con Laura Vazquez



Octubre de 2022. París. Andando por la rue Saint Martin recuerdo que fue ahí donde Apollinaire inventó el simultaneísmo, piedra de toque de la poesía moderna. Qué de vanguardia fue un día “El músico de Saint-Merry”. Entro al Passage Molière. Frente a la Maison de la Poésie, han abierto una librería dedicada casi exclusivamente a la poesía, EXC Librairie, que juega con la idea de lo extrême contemporain. Reviso las novedades, repaso los nombres de los poetas. Alguien me dice que si busco buena nueva poesía, debo conseguir algo de Laura Vazquez. Me suena el nombre. Recuerdo haberla leído en el dossier de poesía francesa actual que ha preparado Audomaro Hidalgo para Círculo. Recuerdo haberla ubicado en una especie de familia espiritual en la que también sitúo a poetas como Hera Lindsay Bird (Nueva Zelanda), en inglés, o Andrea Rivas (México) y María Belén Milla (Perú) en nuestro idioma. La contacto. Conversamos brevemente. Es singular su actitud. Es el modo de ser de una zona de la poesía francesa que se mueve, con la sprezzatura propia de twitter, entre Lucrecio y Rihana. Laura Vázquez (Perpignan, 1986). Entre 2022 y 2023 es residente de la Villa Médicis, en Roma. Ha publicado libros en editoriales como Sous-sol, Cheyne, Points; y en las revistas If, Nioques, Espace(s), La mer gelée, Littérature, Sabir, AOC). Sus poemas han sido traducidos al chino, inglés, portugués, noruego, neerlandés, alemán, italiano y árabe. También ha publicado en periódicos y revistas como Le monde, Libération, L’obs, L’humanité y Diacritik. En 2014 recibió el Prix de la Vocation por su primer libro, La main de la main (Cheyne éditeur). Su primera novela, La Semaine perpétuelle, obtuvo mención especial en el Premio Wepler 2021. Vive en Marsella.

 

Alí Calderón

 

 

 

 

Alí Calderón

Podemos pensar que hay ciertos principios universales en la poesía pero que también existen, dependiendo de la tradición literaria de cada país, ciertas particularidades para valorar un poema. A partir de eso te pregunto, ¿qué valores tiene un “buen” poema contemporáneo?

Laura Vazquez

No sé si un poema posea valores. En el poema, un poema no vale nada. Tiene solamente una fuerza de muerte y una fuerza de vida que se tocan, justo como en nuestros propios cuerpos, tal como sucede en un árbol o en la tierra.

 

Alí Calderón

¿Y qué está en desuso, qué dejó de ser prestigioso en la escritura de poesía?

Laura Vazquez

Nada está obsoleto. Y también espero que no haya nada prestigioso. Si esta noción de prestigio existe, solamente es social.

 

Alí Calderón

Si asumimos que la tradición no se hereda sino que se elige, ¿Cuáles son los poetas con los que aprendiste a escribir poesía y qué te enseñaron?

Laura Vazquez

Muchos poetas. Sería difícil hacer una lista. Voy a citar al menos a uno: Lucrecio. 

 

Alí Calderón

Desde el punto de vista técnico, ¿qué te interesa hacer en los poemas?

Laura Vazquez

La técnica no me interesa. Es más tarde, al m0mento de la relectura, que puedo percibir algunos hilos que podrían ser identificados como una técnica. Pero al momento de la escritura no pienso en eso nunca.

 

Alí Calderón

Desde tu perspectiva, ¿hacia dónde se está moviendo la poesía?

Laura Vazquez

Hacia los libros, y el teatro, y el cine, hacia todas las formas artísticas. Está en los animales, en las lecturas, y también en el rap.

 

Alí Calderón

¿A qué está llamada la poesía en las sociedades contemporáneas?

Laura Vazquez

Está llamada a lo mismo que en la prehistoria, a lo mismo que “las manos negativas”. Siempre está llamada a lo mismo.

 

Alí Calderón

Permíteme una analogía con la música. Al escribir tus poemas, como a qué banda de rock o a qué cantante te gustaría sonar?

Laura Vazquez

Iann Curtis et Rihanna. 

 

Alí Calderón

En términos de tono, tema o procedimientos de construcción, ¿qué puede aportarle la poesía francesa contemporánea a la poesía internacional?

Laura Vazquez

El movimiento de la lengua francesa, esta lengua. 

***

 

 

Comment la mort fabrique un mort et son image
Poème en 43 lignes

 
Un nombre de morts est un nombre
rempli de créatures un matin à l’annonce
on pense aux cimetières sous le soleil
aux personnes qui versent de petites gouttes
sur des lèvres craquelées aux nettoyeurs des morts
la terre respire entre les morts la terre est longue
un mort salue la terre de son épaule morte
des larves des vers comme un bon vêtement
tasser la terre rentrer dans l’obscurité
comme une fine poudre sur le corps des vivants
est-ce que les oreilles des sourds s’ouvrent
dans le cercueil
la lumière est transférée
on ne voit jamais la lumière on voit
ce qu’elle éclaire on ne voit pas ce qui nous fait voir
la lumière a peut-etre compris le sang
n’est qu’une flaque à l’intérieur des morts
les cadavres s’évaporent dans la lenteur le calme
puis les fantômes vont se cacher dans les briques
le ciment les esprits de ceux celles qui vivent
je voulais tenir ton visage sur un seul doigt
l’étage des morts par-dessus nos pensées à chaque
fois qu’une personne meurt une autre ne meurt pas
les estomacs des morts comme des bourses
blanchissent je ne pense à rien dans un espace
entre les secondes
une salive une dent un croc ramasse les os
des petites créatures je distribue des molécules
au hasard par ma bouche j’imagine des asticots plus
longs que moi la main ne possède rien
une famille d’insectes
on enterre le mort avec trois mille
deux cents pelles
les insectes adultes montrent aux jeunes
la manière correcte
de manger le mort
un morceau de gravier coincé dans l’ongle
l’aile d’insecte
au froid
entourés d’un gel
les morts n’ont plus de mémoire chaque cadavre
ressemble à un cadavre chaque cadavre
imite un cadavre

 

 

 

 

Cómo la muerte fabrica un muerto y su imagen
Poema en 43 líneas

 
Un número de muertos es un número
lleno de criaturas una mañana en el anuncio
pensamos en los cementerios bajo el sol
en las personas que vierten pequeñas gotas
en los labios agrietados en los limpiadores de los muertos
la tierra respira entre los muertos y es larga
un muerto saluda a la tierra con su espalda muerta
larvas y gusanos como un hermoso vestido
compactar la tierra entrar en la oscuridad
como un polvo fino en el cuerpo de los vivos
¿los sordos escuchan en el ataúd?
la luz se transfiere nunca la vemos
vemos lo que ilumina quizá
la luz comprendió que la sangre
no es sino un charco dentro de los muertos
los cadáveres se evaporan en la lentitud la calma
luego los fantasmas se esconden entre las grietas el cemento
en los espíritus de los que viven
quisiera sostener tu rostro con un solo dedo
el piso de los muertos sobre nuestros pensamientos
cada vez que una persona muere otra no muere
el estómago de los muertos blanquea como bolsas
en un espacio entre los segundos no pienso en nada
saliva un diente un colmillo recoge los huesos
de pequeñas criaturas yo distribuyo moléculas
al azar por mi boca imagino gusanos más largos
que yo la mano no posee nada
una familia de insectos
se entierra al muerto con tres mil
doscientas paletadas de tierra
los insectos adultos muestran a los jóvenes
la manera correcta
de comer un muerto
un pedazo de grava atrapado en la uña
el ala de un insecto
congelados
los muertos ya no tienen memoria cada cadáver
se parece a un cadáver cada cadáver
imita un cadáver

Versión de Audomaro Hidalgo