Alexia Carpilovsky nació en Río de Janeiro, es poeta y trabaja en el campo de las artes visuales. Estudió Periodismo con énfasis en Antropología del Arte y la Cultura, es maestra en Comunicación y se graduó con la investigación “El cuerpo: imágenes de deformación y recomposición”. En 2025, publicó su primer libro, JARDIM DE RUÍNAS, por la editorial 7Letras.
profilaxia
fui criada en una ciudad playera
con miedo del mar
vos naciste nadando
cuando vamos a la playa
y vemos bebés siendo presentados
a las olas
al frío del agua me dices
tú tienes miedo
de que nuestros hijos sean criados
con miedo al mar
yo también tengo miedo
de pasar mis miedos adelante
es mejor dejarlos
- nuestros hijos fabulados -
la mayor parte del tiempo contigo
así tal vez ellos queden a salvo de todos los
desconsuelos y fracturas
que yo puedo transmitir
mi columna incierta mi tobillo torcido
o todavía mejor
tal vez lo más prudente sea
no tenerlos
así no corremos el riesgo
de su contaminación
restauraciones
dicen que el ser humano fue
soplado
del barro moldeado de la tierra
en esa línea
dominar
el arte de la escultura sería practicar
nuestros orígenes
creando otros cuerpos que dividen el espacio
con los nuestros
sentir la presencia de esas existencias
estáticas
y su fuerza plástica
volumen altura profundidad
relieves
esas criaturas me observan y saben
que sus cuerpos contorsionados tal vez tengan
algún chance de
permanecer
en cofres subterráneos
antinucleares
archivos blindados
seguros hasta
dicen
de un apocalipsis
del colapso de la humanidad
si fueran lo suficientemente relevantes
para la preservación de la cultura
para el futuro del arte que necesitará
de puntos de retomada
las esculturas pueden
ser vecinas del
banco mundial de semillas
apodado como el cofre del juicio final
donde son conservadas las llaves genéticas
a menos dieciocho grados
un catálogo de la vida terrestre
para el recomienzo de las agriculturas
o
las esculturas podrían además
ser vecinas
de la discografía completa de los beatles
salvaguardadas en el polo norte
ya nosotros
volveremos al barro
nos consigo imaginar recompuestos
a partir de otras artesanías
si dios tuviera tiempo de aprender
cerámica tal vez croché
hidra
en 1974
louise bourgeois hace la obra
‘destrucción del padre’
comparto con ella el deseo
de destruir
cosas imposibles




