Juliana Spahr Premio Pulitzer de Poesía 2026

Leemos, en versión de Alejo Morales, a la poeta estadounidense Juliana Spahr. Se trata de tres poemas del libro Ars Poeticas (Wesleyan University Press), Premio Pullitzer de Poesía 2026, una obra de meditaciones líricas sobre la escritura de poesía en tiempos de crisis ecológica y el auge del populismo de derecha.

 

 

 

 

Juliana Spahr es escritora y estudiosa de la literatura. Su poemario de 2015,​​ That Winter the Wolf Came, aborda la propagación global de las luchas políticas que se sitúan en la intersección de la catástrofe ecológica y económica. También publica prosa literaria.​​ Army of Lovers, una obra altamente novelada pero probablemente autobiográfica, fue escrita en colaboración con David Buuck y narra la historia de dos poetas mediocres que intentan escribir poesía en una época en que la importancia de la poesía está en declive. Su libro académico más reciente,​​ Du Bois's Telegram: Literary Resistance​​ and State Containment, explora el papel ambiguo y desconcertante que desempeña la literatura en el mantenimiento del Estado-nación moderno. Fue también editora, junto con Claudia Rankine, de​​ American Women Poets in the 21st Century.

 

 

 

 

 

 

 

Suave ahora, no aumentes el dolor

 

 

 

 

tres

 

Aquí es donde aprendimos sobre el amor, donde aprendimos la profundidad,

donde aprendimos sobre las capas y las conexiones entre ellas.

Aprendimos y amamos la concha de arena negra, el fresno, el avetoro

americano, el chupador de labio leporino, el bagre amarillo, la garduña, la​​ 

 ​​ ​​​​ garza azul,

la larva de la mosca de piedra, la larva de la monedita de agua, el abedul,​​ 

el pato cabeza roja, la pata de gato blanca, la oreja de elefante, el castaño de​​ 

 ​​ ​​​​ Indias,​​ 

el eider real, el dardo de río, el lucioperca canadiense, la zarza ardiente,​​ 

la serreta mediana, la lapa, la ninfa de efímera, el cedro, el buitre pavo,​​ 

el mejillón de gafas, el flotador plano, el cerezo, el halcón de cola roja,

el pez picudo, la trucha de manantial, el castaño, el chorlito,

el caracol de río, el mejillón de río, la aronia negra, el sinsonte maullador,​​ 

la pata de conejo, el dardo de cabeza delgada, el manzano silvestre,​​ 

el petirrojo americano, el cacho de arroyo, la ninfa de la mosca de piedra, el​​ 

 ​​ ​​​​ cornejo,​​ 

el vireo cantor, el marranito, el dedo de alce, el olmo, la ratona de los​​ 

 ​​ ​​​​ estuarios,

el mejillón cara de mono, el pececillo del fango central, el abeto,​​ 

el zorzalito carigris, la lubina blanca, el escarabajo buceador, el majuelo,

la pulga de mar, el mejillón salamandra, el avellano, la reinita,​​ 

la hoja de arce, la anguila americana, la cicuta, el carpín moteado,

la larva del escarabajo bailarina, el nogal americano, el gorrión, la larva de​​ 

 ​​ ​​​​ tricóptero,​​ 

el mejillón de concha estriada, el castaño común, el mejillón de dorso verrugoso,​​ 

la almeja de agua dulce, el alerce, el camachuelo picogrueso, el espinoso de​​ 

 ​​ ​​​​ arroyo,​​ 

el caballo rojo de río, la langosta, el caparazón de ébano, la chinche de agua​​ 

 ​​ ​​​​ gigante,​​ 

el arce, el bobito americano, el chupador blanco, el mejillón de arroyo,

la morera, la larva de la mosca grulla, el pez gato de montaña, el roble,

el avión zapador, el cerdo de agua dulce, la larva del caballito del diablo,​​ 

el pino, el bagre de piedra, la concha de riñón, la ciruela, la larva jején,

el dardo de arena oriental, la rosa, el mejillón verrugoso púrpura,

el caballito del diablo de alas estrechas, el abeto, la perca pirata,​​ 

el verrugoso de tres cuernos, el zumaque, la larva de mosca negra,​​ 

el dace de línea roja, el árbol del cielo, el mejillón de pie naranja,​​ 

la larva de libélula, la nogal, el pez dorado, la mariposa, la larva de mosca​​ 

 ​​ ​​​​ rayada,​​ 

el sauce, la corvina de agua dulce, el pez cerdo de Ohio, la chopa prieta,​​ 

la ninfa de efímera, la náyade en maza.

Y esto era solo el principio de la lista.

Nuestros corazones se llenaron de muchas cosas.

Nuestros corazones tomaron nuevas formas,

formas nuevas cada día mientras íbamos

a diario al arroyo.

Nuestros corazones tomaron la forma de rápidos y pozas bien definidas,

sustratos limpios, restos leñosos, cauces serpenteantes, llanuras aluviales

y bosques maduros a orillas del arroyo.

Nuestros corazones tomaron la forma del arroyo y se volvieron agitados y

tranquilos y fangosos y limpios y desbordados y secos.​​ 

Nuestros corazones tomaron la forma de remolinos que giraban sobre el agua.

Dimos a nuestros corazones la forma de los sicomoros que flanquean la orilla​​ 

 ​​ ​​​​ del arroyo​​ 

y dejamos entrar en nuestros corazones los largos racimos péndulos y​​ 

 ​​ ​​​​ polígamos​​ 

de sus pequeñas flores verdes, las primeras flores masculinas que se forman

sin pistilo y luego el ovario velludo que llega más tarde con sus dos

estigmas curvos.

Nos permitimos amar el único día de la vida adulta de la efímera​​ 

mientras ella pulula y se aparea en pleno vuelo y muere sin haber comido​​ 

 ​​ ​​​​ nada.

Y moldeamos nuestros corazones a imagen del muicle acuático

y de los huevos depositados en él.

Nuestros corazones adoptaron los brillantes tonos azules, rojos y naranjas​​ 

de los machos reproductores​​ 

del dardo arcoíris y nuestros corazones nadaron hacia el arcoíris hembra

y le dimos un toquecito en el costado con el hocico mientras se enterraba

bajo la grava y nos tumbamos sobre ella mientras vibraba.

Dejamos que las hojas y algas entraran en nuestro corazón y luego dejamos​​ 

que los moluscos y los insectos y las larvas de mosquitos entraran en nuestro​​ 

 ​​ ​​​​ corazón​​ 

y luego la ninfa de la mosca de piedra y luego un pececillo entró en nuestro​​ 

 ​​ ​​​​ corazón y con él

una lubina y luego dejamos que la garza azul volara, que el mapache​​ 

se acercara tranquilamente, y también la tortuga satán y la serpiente de agua.

Nos sumergimos en el arroyo poco profundo. Nos tumbamos sobre las rocas

en nuestra estrecha almohada de piedra y dejamos que el agua nos bañara y

nuestro corazón se empapó de gloquidias y otras cosas que se atascan en la

 

 ​​ ​​​​ carne.

Y mientras hacíamos esto, cantábamos.

Cantábamos suave ahora.

Suave ahora náyade de maza,

no aumentes el dolor.

Suave ahora chopa prieta, ninfa de efímera

no aumentes el dolor.

Suave ahora sauce, corvina de agua dulce, pez cerdo de Ohio,

no aumentes el dolor.

Suave ahora nogal, pez dorado, mariposa, larva de mosca rayada,

no aumentes el dolor.

Suave ahora larva de mosca negra, dace de línea roja, árbol del cielo, mejillón

de pie naranja, larva de libélula,

no aumentes el dolor.

Suave ahora mejillón verrugoso púrpura, caballito del diablo de alas estrechas, abeto, perca pirata, verrugoso de tres cuernos, zumaque,

no aumentes el dolor.

Suave ahora pino, bagre de piedra, concha de riñón, ciruela, larva de jején, dardo de arena oriental, rosa,

no aumentes el dolor.

Suave ahora mejillón de arroyo, morera, larva de mosca grulla, pez gato de montaña, roble, avión zapador, cerdo de agua dulce, larva de caballito del​​ 

 ​​ ​​​​ diablo,

no aumentes el dolor.

Suave ahora camachuelo picogrueso, espinoso de arroyo, caballo rojo de río, langosta, caparazón de ébano, chinche de agua gigante, arce, bobito americano, chupador blanco,

no aumentes el dolor.

Suave ahora larva de escarabajo bailarina, nogal americano, gorrión, larva de​​ 

 ​​ ​​​​ tricóptero,

mejillón de concha estriada, castaño común, mejillón de dorso verrugoso, almeja de agua dulce, alerce,

no aumentes el dolor.

Suave ahora lubina blanca, escarabajo buceador, majuelo, pulga de mar, mejillón salamandra, avellano, reinita, hoja de arce, anguila americana, cicuta, carpín moteado,

no aumentes el dolor.

Suave ahora ninfa de la mosca de piedra, cornejo, vireo cantor, marranito, dedo de alce, olmo, ratona de los estuarios, mejillón cara de mono, pececillo de fango central, abeto, zorzalito carigris,

no aumentes el dolor.

Suave ahora pez picudo, trucha de manantial, castaño, chorlito, caracol de río,

mejillón de río, aronia negra, sinsonte maullador, pata de conejo, dardo de cabeza delgada, manzano silvestre, petirrojo americano, cacho de arroyo,

no aumentes el dolor.

Suave ahora eider real, dardo de río, lucioperca canadiense, zarza ardiente, común, serreta mediana, lapa, ninfa de efímera, cedro, buitre pavo, mejillón de gafas, flotador plano, cerezo, halcón de cola roja,

no aumentes el dolor.

Suave ahora concha de arena negra, fresno, avetoro americano, chupador de​​ 

 ​​ ​​​​ labio leporino,

bagre amarillo, garduña, garza azul, larva de mosca de la piedra, larva de monedita de agua, abedul, pato cabeza roja, pata de gato blanca, oreja de​​ 

 ​​ ​​​​ elefante, castaño de Indias,

no aumentes el dolor.

Suave ahora, cantamos,

Rodea nuestro corazón en éxtasis, en dolor de amor. Rodea nuestro corazón.

​​ 

 

 

 

 

 

 

 

cuatro

 

No todo eran largas redes de conexión y utopía.

Era un arroyo salobre que atravesaba el campo junto a nuestra casa.

Pero también dejamos entrar en nuestros corazones sus partes más amargas.

En parte, sabiéndolo.

Dejamos entrar latas de gaseosa y dejamos entrar colillas de cigarrillos y dejamos entrar tampones con aplicadores rosados y dejamos entrar anillos de​​ 

 ​​ ​​​​ six pack de cerveza y

dejamos entrar varios otros trozos de plástico que viajarían a través el arroyo.

Y en parte, sin darnos cuenta.

Dejamos que entraran en nuestros corazones los vertidos de la agricultura, las minas a cielo abierto, la silvicultura, las plantas de tratamiento de aguas residuales domésticas, las obras negras, los patios urbanos y las carreteras.

Dejamos que el cloruro, el magnesio, el sulfato, el manganeso, el hierro, el​​ 

 ​​ ​​​​ nitrito,

el nitrato, el aluminio, los sólidos en suspensión, el zinc, el fósforo, los ​​ 

 ​​ ​​​​ fertilizantes,

los desechos animales, el aceite, la grasa, las dioxinas, los metales pesados ​​y​​ 

 ​​ ​​​​ el plomo​​ 

atravesaran nuestra piel e irrumpieran en nuestros tejidos.

Nacimos al principio de estas cosas, en la época​​ 

de la combinación de sustancias químicas,

en la época de la desaparición de los arroyos.

Estas cosas eran parte de nosotros y llegarían a ser aún más parte de nosotros,

aunque entonces no lo supiéramos.

Aun así, vimos lo suficiente como para cantar en duelo.

Para cantar por quien perdió su oreja de elefante perdió su pez gato de​​ 

 ​​ ​​​​ montaña

y quien perdió su mariposa perdió su chupador de labio leporino

y quien perdió su pata de gato blanca perdió su pata de conejo

y quien perdió su cara de mono perdió su carpín moteado

y quien perdió su dorso verrugoso perdió su caparazón de ébano

y quien perdió su perca pirata perdió su pez cerdo de Ohio perdió su

náyade de maza.

 

 

 

 

 

 

 

coral, otra vez

 

Y las grandes y largas olas se adentran

por los pasajes en medio de los arrecifes

y rompen en los arrecifes más externos.

Allí, las ardientes fuerzas hidrodinámicas

dan lugar a la espuma del mar.

Una especie testigo de las corrientes de marea, de las zonas de oleaje,

de estos potentes chorros y remolinos turbulentos

que se forman alrededor de los flancos del arrecife.

Debajo de esa blancura,

el coral del fondo arenoso

descansa sus células bajo la luz solar que se destila entre las nubes.

Allí también se encuentran las algas unicelulares.

Dos formas de energía y captura estas dos,

como un amante y una amada en la letra de una canción.

Cuando las olas son bajas, hay luz de sol

y así el holobionte es feliz, creciendo.

Cuando el agua está turbia, cuando la luz es limitada,

los corales se comen a las algas.

Esto también es una forma de felicidad.

Por «comer» me refiero a que las algas viven dentro

la cavidad digestiva del coral.

Por «felicidad» me refiero al intercambio​​ 

de vitaminas, oligoelementos, nutrientes y dióxido de carbono,

que debería entenderse como el más primitivo de los amores.

La lección aquí es la de convivir unos con otros

para construir, preservar y defender.

Se podría hacer una política de ello.

Eso es lo que hizo el despistado Ovidio.

Malinterpretando el coral como piedra,

sin comprender su vida.

Según su relato, Perseo lo creó​​ 

cuando acunó la cabeza de Medusa entre las plantas

que encontró bajo las olas.

Esto ocurrió justo después de que matara al monstruo marino

para ganarse Andrómeda.

Andrómeda, ella también era algo más,

algo imposible de reconocer para él.

Porque, como dice Loeb, está bañada por la espuma del mar.

Lo que significa que pertenecía a este reino intermareal,

del coral y las algas.

Cuando llega Perseo, la saca y se la lleva.

Y lo que sigue es la supuesta​​ 

primera representación en un escenario

de un hombre enamorándose de una mujer.

Nadie dice nada sobre

que Andrómeda se enamore.

Y claro, ¿por qué lo harían?

Andrómeda parece bastante consciente

de que sus opciones se limitan a ser esclava, esposa o sirvienta.

¿Acaso no está todo aquí, en una historia contada tantas veces?

¿No es eso todo lo que necesitamos saber​​ 

sobre lo difícil que nos resulta seguir adelante?

¿Y también de todas las posibilidades después?

Debajo de la espuma está toda la simbiosis

que un bakuninista podría desear.

También todas las metáforas que un poeta podría desear.

Todas las opciones para imaginar la supervivencia

como habitar unos dentro o unos sobre otros

en la zona intermareal rica en corales

de Andrómeda,

con los peces entrando y saliendo,

las grandes y largas olas surcando

los pasajes entre de los arrecifes

para romper en los arrecifes más externos

donde la espuma de mar se forma

a partir de las ardientes fuerzas hidrodinámicas.

Allí también había testigos.

Corrientes de marea, zonas de oleaje, flancos de arrecifes.

 

 

 

 

 

 

 

[Ejemplo de poema]

 

 

 


de ARS POÉTICA 1: CORAL

 

Escribir poesía después de Castle Bravo.
Luego, escribir poesía después de 1500 pies.
Después de edificios con estructura de acero de alta calidad
que no se derrumbaron por completo, excepto
por todos los paneles y techos que volaron.
Después de 2000 pies.
Después de edificios de hormigón armado caídos
o en pie pero gravemente dañados.
Después de 3500 pies.
Después de que las iglesias quedaran completamente destruidas.
Después de muros de ladrillo severamente agrietados.
Después de 4400 pies.
Después de 5300 pies.
Después de que las tejas se hincharan y se derritieran.
Después de 6500 pies.
Después de la deformación masiva de grandes edificios de acero.
Escribir sobre la Guerra Fría y las palomas.
La Guerra Fría y las tenias.
La Guerra Fría y velas de barcos.
La Guerra Fría y el acero de los puentes.
Escribir poesía después de eso.
Escribir en un mundo con pocos nutrientes,
uno que se balancea de un lado a otro.
El mismo comienzo tanto en el mar como en la tierra.
Escribir poesía que conozca un esqueleto duro, en forma de cáliz.
Y luego poesía que conozca
los largos y punzantes tentáculos que apresan.
Que conozca el agua.
El Atlántico y el Pacífico.
Las conexiones entre ambos.
Uno moviéndose hacia el otro.
Desarrollar poesía en el estómago
que luego sale por la boca
que es el ano.
Escribir poesía en el azul
que es la ausencia de verde.
Inserción de la luz.
Espirales de tentáculos.
La tierra viscosa también.
Cazadores y agricultores.
Aguas poco profundas.
Pocos nutrientes.
Alta fecundidad.
Crecimiento rápido.
Morfología con múltiples brazos y pies tubulares.
Escribir sobre los pies tubulares.
Escribir sobre el lugar exacto.
Lugar de pendiente hacia el mar.
Lugar de terraza marina.​​ 

Lugar de cresta de algas.​​ 

Lugar de zona de algas coralinas.​​ 

Lugar de plataforma arrecifal hacia el mar.​​ 

Lugar de cresta de arrecife de islote o interinsular.​​ 

Lugar de plataforma arrecifal.
Lugar de terraza lagunar.​​ 

Lugar de fondo o cuenca de laguna.
Lugar de arrecifes de parche, pináculos y montículos de coral.
Escribir poesía después.

 

 

 

 

 

 

 

 

Gentle Now, Don’t Add to Heartache

 

 

three

 

This is where we learned love and where we learned depth and

where we learned layers and where we learned connections

between layers.

We learned and we loved the black sandshell, the ash, the american

bittern, the harelip sucker, the yellow bullhead, the beech, the great

blue heron, the dobsonfly larva, the water penny larva, the birch, the

redhead, the white catspaw, the elephant ear, the buckeye, the king

eider, the river darter, the sauger, the burning bush, the common

merganser, the limpet, the mayfly nymph, the cedar, the turkey

vulture, the spectacle case, the flat floater, the cherry, the red tailed

hawk, the longnose gar, the brook trout, the chestnut, the killdeer,

the river snail, the giant floater, the chokeberry, gray catbird, the

rabbitsfoot, the slenderhead darter, the crabapple, the american

robin, the creek chub, the stonefly nymph, the dogwood, the

warbling vireo, the sow bug, the elktoe, the elm, the marsh wren,

the monkeyface, the central mudminnow, the fir, the gray-cheeked

thrush, the white bass, the predaceous diving beetle, the hawthorn,

the scud, the salamander mussel, the hazelnut, the warbler, the

mapleleaf, the american eel, the hemlock, the speckled chub,

the whirligig beetle larva, the hickory, the sparrow, the caddisfly

larva, the fluted shell, the horse chestnut, the wartyback, the white

heelsplitter, the larch, the pine grosbeak, the brook stickleback, the

river redhorse, the locust, the ebonyshell, the giant water bug, the

maple, the eastern phoebe, the white sucker, the creek heelsplitter,

the mulberry, the crane fly larva, the mountain madtom, the oak,

the bank swallow, the wabash pigtoe, the damselfly larva, the

pine, the stonecat, the kidneyshell, the plum, the midge larva, the

eastern sand darter, the rose, the purple wartyback, the narrow-

winged damselfly, the spruce, the pirate perch, the threehorn

wartyback, the sumac, the black fly larva, the redside dace, the

tree-of-heaven, the orange-foot pimpleback, the dragonfly larva,

the walnut, the gold fish, the butterfly, the striped fly larva, the

willow, the freshwater drum, the ohio pigtoe, the warmouth, the

mayfly nymph, the clubshell.

And this was just the beginning of the list.

Our hearts took on many things.

Our hearts took on new shapes, new shapes every day as we went to

the stream every day.

Our hearts took on the shape of well-defined riffles and pools, clean

substrates, woody debris, meandering channels, floodplains, and

mature streamside forests.

Our hearts took on the shape of the stream and became riffled and

calmed and muddy and clean and flooded and shrunken dry.

Our hearts took on the shape of whirligigs swirling across the water.

We shaped our hearts into the sycamore trees along the side of the

stream and we let into our hearts the long pendulous polygamous

racemes of its small green flowers, the first-formed male flowers

with no pistil and then the later arriving hairy ovary with its two

curved stigmas.

We let ourselves love the one day of the adult life of the mayfly as it

swarms, mates in flight, and dies all without eating.

And we shaped our hearts into the water willow and into the eggs

spawned in the water willow.

Our hearts took on the brilliant blues, reds, and oranges of breeding

male rainbow darter and our hearts swam to the female rainbow

darter and we poked her side with our snout as she buried herself

under the gravel and we laid upon her as she vibrated.

We let leaves and algae into our hearts and then we let the mollusks

and the insects and we let the midge larvae into our heart and then

the stonefly nymph and then a minnow came into our heart and with

it a bass and then we let the blue heron fly in, the raccoon amble by,

the snapping turtle and the watersnake also.

We immersed ourselves in the shallow stream. We lied down on the

rocks on our narrow pillow stone and let the water pass over us and

our heart was bathed in glochida and other things that attach to the

flesh.

And as we did this we sang.

We sang gentle now.

Gentle now clubshell,

don’t add to heartache.

Gentle now warmouth, mayfly nymph,

don’t add to heartache.

Gentle now willow, freshwater drum, ohio pigtoe,

don’t add to heartache.

Gentle now walnut, gold fish, butterfly, striped fly larva,

don’t add to heartache.

Gentle now black fly larva, redside dace, tree-of-heaven, orange-

foot pimpleback, dragonfly larva,

don’t add to heartache.

Gentle now purple wartyback, narrow-winged damselfly, spruce,

pirate perch, threehorn wartyback, sumac,

don’t add to heartache.

Gentle now pine, stonecat, kidneyshell, plum, midge larva, eastern

sand darter, rose,

don’t add to heartache.

Gentle now creek heelsplitter, mulberry, crane fly larva, mountain

madtom, oak, bank swallow, wabash pigtoe, damselfly larva,

don’t add to heartache.

Gentle now pine grosbeak, brook stickleback, river redhorse, locust,

ebonyshell, giant water bug, maple, eastern phoebe, white sucker,

don’t add to heartache.

Gentle now whirligig beetle larva, hickory, sparrow, caddisfly larva,

fluted shell, horse chestnut, wartyback, white heelsplitter, larch,

don’t add to heartache.

Gentle now white bass, predaceous diving beetle, hawthorn, scud,

salamander mussel, hazelnut, warbler, mapleleaf, american eel,

hemlock, speckled chub,

don’t add to heartache.

Gentle now stonefly nympth, dogwood, warbling vireo, sow bug,

elktoe, elm, marsh wren, monkeyface, central mudminnow, fir,

gray-cheeked thrush,

don’t add to heartache.

Gentle now longnose gar, brook trout, chestnut, killdeer, river snail,

giant floater, chokeberry, gray catbird, rabbitsfoot, slenderhead

darter, crabapple, american robin, creek chub,

don’t add to heartache.

Gentle now king eider, river darter, sauger, burning bush, common

merganser, limpet, mayfly nymph, cedar, turkey vulture, spectacle

case, flat floater, cherry, red tailed hawk,

don’t add to heartache.

Gentle now black sandshell, ash, american bittern, harelip sucker,

yellow bullhead, beech, great blue heron, dobsonfly larva, water

penny larva, birch, redhead, white catspaw, elephant ear, buckeye,

don’t add to heartache.

Gentle now, we sang,

Circle our heart in rapture, in love-ache. Circle our heart.

​​ 

 

 

 

 

 

 

four

 

It was not all long lines of connection and utopia.

It was a brackish stream and it went through the field beside our

house.

But we let into our hearts the brackish parts of it also.

Some of it knowingly.

We let in soda cans and we let in cigarette butts and we let in pink

tampon applicators and we let in six pack of beer connectors and

we let in various other pieces of plastic that would travel through

the stream.

And some of it unknowingly.

We let the run off from agriculture, surface mines, forestry, home

wastewater treatment systems, construction sites, urban yards,

and roadways into our hearts.

We let chloride, magnesium, sulfate, manganese, iron, nitrite/

nitrate, aluminum, suspended solids, zinc, phosphorus, fertilizers,

animal wastes, oil, grease, dioxins, heavy metals and lead go

through our skin and into our tissues.

We were born at the beginning of these things, at the time of

chemicals combining, at the time of stream run off.

These things were a part of us and would become more a part of us

but we did not know it yet.

Still we noticed enough to sing a lament.

To sing in lament for whoever lost her elephant ear lost her

mountain madtom

and whoever lost her butterfly lost her harelip sucker

and whoever lost her white catspaw lost her rabbitsfoot

and whoever lost her monkeyface lost her speckled chub

and whoever lost her wartyback lost her ebonyshell

and whoever lost her pirate perch lost her ohio pigtoe lost her

clubshell.

 

 

 

 

 

 

 

coral, again

 

And the big, long waves surge

through the interreef passages

and break on the outermost reefs.

There a sea-foam is made

from the strong hydrodynamic forces.

A witness of sorts to tidal flows, surf zones,

these powerful turbulent jets and eddies

around the flanks of reef.

Beneath the whiteness,

the coral on the shallow bottom

rests its cells in the dappled sunlight.

And there also the single-celled algae.

Two forms of energy and capture these two,

as a lover and a beloved in a lyric.

When the waves are low there is sunlight

and so the holobiont is happy, growing.

When the water is turbid, when the light is limited,

the corals then eat the algae.

This too is a form of happy.

By eating I mean the algae lives inside

the digestive cavity of the coral.

By happy I mean the give and take of

vitamins, trace elements, nutrients, carbon dioxide

that should be understood as the most primal of loves.

The lesson here is one of living in or on one another

so as to build, maintain, and defend.

One could make a politics of it.

That is what confused Ovid did.

Misunderstanding the coral as stone,

not understanding its life.

In his telling, Perseus created it when he

nestled Medusa’s head in plants

he found below the waves.

This was right after he slayed the sea monster

so as to win Andromeda.

Andromeda, she too was something else,

something impossible for him to recognize.

For she is lapped by sea-foam, as the Loeb puts it.

Meaning she was of this intertidal realm,

of the coral and the algae.

When Perseus arrives he pulls her out and away.

And what follows is the supposed

first representation of a man falling in love

with a woman on a stage.

No one ever says anything about

Andromeda falling in love.

And of course, why would they?

Andromeda seems rather aware

that her options are limited to slave or wife or servant.

Is it not all here, in a story retold so many times?

Is it not all we need to know about how hard

it is for us to go forward?

And also all the ways possible?

Beneath the foam is all the symbiosis

that a Bakuninist could want.

A poet too; all the metaphor a poet could want.

All the choices for imagining survival

as living in or on one another

in the coral-rich intertidal zone

of Andromeda,

fish flickering in and out,

the big, long waves surging

through the interreef passages

to break on the outermost reef where

a sea-foam is made

from the strong hydrodynamic forces.

There, a witness too.

Tidal flows, surf zones, the flanks of reef.

 

 

 

 

 

 

 

[Sample Poem]

 

 

 

from ARS POETICA 1: CORAL

 

 

To write poetry after Castle Bravo.
Then to write poetry after 1500 feet.
After high-quality steel frame buildings
not completely collapsed, except
all panels and roofs blown in.
After 2,000 feet.
After reinforced concrete buildings collapsed
or standing but badly damaged.
After 3,500 feet.
After church buildings completely destroyed.
After brick walls severely cracked.
After 4,400 feet.
After 5,300 feet.
After roof tiles bubbled and melted.
After 6,500 feet.
After mass distortion of large steel buildings.
To write the Cold War and doves.
The Cold War and tapeworms.
The Cold War and sails of ships.
The Cold War and the steel of bridges.
To write poetry after that.
To write in a world with few nutrients,
one that rocks back and forth.
The same beginning in both the sea and the land.
To write poetry that knows a hard, cup-shaped skeleton.
And then poetry that knows
the long, stinging tentacles capturing.
Knows the water.
The Atlantic and the Pacific.
The connections between.
The one moving into the other.
To develop poetry in the stomach
that then exits through the mouth
which is the anus.
To write poetry in the blue
that is the absence of green.
Light penetration.
Whorls of tentacles.
The slime earth too.
Hunters and farmers.
Shallow water.
Few nutrients.
High fecundity.
Rapid growth.
Multiarmed morphology and tube feet.
To write tube feet.
To write the exact place.
Seaward slope place.
Sea terrace place.
Algal ridge place.
Coral algal zone place.
Seaward reef flat place.
Islet or interisland reef crest place.
Lagoon reef flat place.
Lagoon terrace place.
Lagoon floor or basin place.
Coral knolls, pinnacle and patch reefs place.
To write poetry after.

 

 

 

 

 

 

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