Las Desposeídas, libro de Marcelo Gobbo

Leemos poesía argentina actual con una muestra de Las Desposeídas, el más reciente libro de Marcelo Gobbo.

 

 

 

Las Desposeídas

(Selección)

de Marcelo Gobbo

 

 

VI

Alguien nos dijo: el futuro es

un lanzallamas

que apunta al pasado y

lo devora.

 

Pero el hoy nos mastica inapetente y

tiritamos

de pena.

 

Alguien nos dijo también

que hacíamos bien en callar

 

y encallamos en este páramo

 

donde nadie nos llama

salvo el espejo.

 

 

XVII

No se oye

más

que el silencio:

 

es el anuncio, el preámbulo,

y en breve todo habrá de sumirse

 

en su pasmosa y blanca monotonía.

 

¿Quién no ha vivido así

toda una vida

 

sobre el diario quehacer,

la mente muda

y el helado deseo?

 

 

XXVII

La última luz se inmola en nuestros párpados.

No recordamos ya, ni suponemos

que también perdimos el pasado

porque tal vez

nunca

lo tuvimos.

 

A veces basta con poseer

la falta

y así vivir

en calma con aquello

que vamos a extraviar.

 

 

XXXIX

La noche, sí, es un cuerpo,

 

un cuerpo negro

que nunca brilla

 

excepto cuando sangra.

 

 

LVII

Bastarían palabras

para alentarnos

a soñar,

 

eso dicen que dicen

quienes hablan

los sonidos que vuelan:

 

flotan sobre el sentido

de sus sentidos

hasta hacerse una cosa inasible

 

que puede rozarse con la lengua.

 

 

CANCIÓN PARA UN FINAL

 

Para que entre la luz, para que brille

el mundo en las pupilas, para que arda

la voz al mediodía, para que oiga

la tierra este latir y broten flores

con aroma a nosotras, para que algo

del sueño o del recuerdo nos abrace,

nos enjugue los llantos, los aullidos,

los golpes, los abusos, las lejanías,

las llagas, los tormentos, las quebraduras,

 

para que sobre todas y cada una

llueva el sol y nos nutra y acaricie

las risas y los goces y las lágrimas,

para que no nos calle ni una sombra

y aun entre penumbras nos recitemos

sin miedo y sin vergüenza, con regocijo,

para que de los restos de tanto olvido

rescatemos memorias y las palabras

reverberen tañidas por la alegría,

 

cantemos en el viento y en el agua,

cantemos en el fuego y en la tierra,

poseídas de amor e iluminadas

por la vida que afina nuestras lenguas.

 

 

De​​ Luces:

 

Aún irradia la noche, incandescente.

 

* * *​​ 

 

Cedo a la fluorescencia de su deseo.

 

* * *​​ 

 

El sol palpita sobre un titilar de hojas muertas. ​​ 

 

 

 

Marcelo Gobbo​​ nació en 1966 en Buenos Aires. Es escritor y realizador audiovisual. Ha publicado:​​ Contra la fatiga del arte. Notas sobre cine, literatura y otras yerbas​​ (Ediciones de La Grieta, 2012),​​ Barbarie y civilización​​ (cuentos y relatos, Ediciones El Camarote, 2012),​​ El humo de la noche​​ (poesía, ilustrado por Viviana Errecalde, La Grieta, 2013),​​ Olvido la marcha que tiene música​​ (poesía, en colaboración, La Grieta, 2014),​​ Mini​​ (microficción y poesía en prosa, Vela al viento Ediciones, 2015 y segunda edición 2016),​​ El repliegue​​ (poesía, El suri porfiado, 2015) y​​ Comoe​​ (poesía, en colaboración, La Grieta, 2015). Otros textos de su autoría figuran en antologías de distintas partes del mundo. Obtuvo una veintena de distinciones, siendo la más reciente el Premio Único de la Rama Cuento en los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango 2015 por​​ La última nevada. Vive en San Martín de los Andes, Neuquén, desde 2004.

 

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