Raquel Vázquez (Lugo, 1990) es poeta, aforista y narradora. Ha publicado una decena de poemarios, entre ellos El hilo del invierno (Hiperión, 2016, Premio València Nova), Lenguaje ensamblador (Renacimiento, 2019, Premio Orizzonte Atlantico), Aunque los mapas (Visor, 2020, Premio Loewe a la Creación Joven y Premio El Ojo Crítico de RNE), Puerta de embarque (Renacimiento, 2022), Nodo norte (Letraversal, 2026) y recientemente 65 lunas (Rialp, 2026), que fue finalista del Premio Adonáis 2025. También ha publicado narrativa y el libro de aforismos Entre coche y andén (Renacimiento, 2024). Fue residente de la Fundación Antonio Gala (2014/15) y obtuvo una beca Leonardo de la Fundación BBVA (2022). En agosto de 2026 recibió el V Premio-Taller de Poesía Pedro Salinas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Su obra ha sido traducida parcialmente al francés y al italiano.
MERCURIO
andantino (sílaba = 180)
la escuela
p
1. [literal]
>
no tengo ni idea de quién soy más allá de ser la que desea
mf
inútilmente
dim.
alejandrina de
p
2. [doctrinal]
en la correspondencia del negro que no es negro sólo una doblez de ausencia
>
soy la la peregrinación equívoca del gris de tantos grises que se doblan
exégesis biblica
p
3. [profético]
>
soy yo la que se queda rota
ritardando.
pensando en ti con las últimas migajas de luz violeta
también podría
p
4. [filosófico]
a tempo
soy la ilusión de un sueño que se agosta
>
la sequía no es vida pero funda el principio del descanso
analizar tu
p
5. [alegórico-místico]
>
soy la rosa evocada mancillada en los fonemas en lugar de la rosa real
crescendo
p
y vulnerable
traje blanco
pp
VENUS
moderato (sílaba = 190)
pido
mp
dolce
que todo esté bien como si la paz pudiera ser trazada con escuadra y cartabón en una lámina
[hecha de océano imborrable
que todo esté bien al menos mientras quede un minúsculo sorbo de café en la taza
que todo esté bien mientras las luces de la sala fluyan bajo tierra y no se enciendan aún
dim.
espressivo
que todo esté bien en el recuerdo de que te quise y ardí y fuimos uno y un manantial nos
cresc.
[inscribió la vida en el regazo
> mf
pido
acc.
que todo esté bien alguna vez
> a tempo
pido
> > > calando
que todo esté bien aquí sin más y una lágrima de silencio baste
URANO
presto con fuoco (sílaba = 290)
> > >
cra cra un cuerpo que se rompe que se quie-
ff
>
bra a través de unos ojos que se quie-
ritardando molto > acc.
bra despacio a cámara lenta se quie-
mf
> a tempo
bra se quie-
> > >
bra cra cra cra
ff
>
un azul que funda el mundo mientras taladra el mío
>
un azul que cortocircuita las carreteras radiales de donde alguna vez partió la calma
diminuendo mf
> >
un azul que quie-
bra los fundamentos teóricos de las vasijas torpes de barro
rit.
de los bloques de piedra amable como yo
dim. - - - - - - - - - - - - - - - - p
> > a tempo >
cra cra un cuerpo mi cuerpo que se rompe
ff
que navega náufrago partido en el insomnio de la luz
>
cómo pueden habitar en ti tantos relámpagos y que-
>
brarme y que-
brarme mientras amanece un neón en la luna
diminuendo mf
ritardando poco
un neón incluso ya aquella vez primera que me tendiste la mano
dim. - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - mp
un neón en cada pétalo de orquídeas que habrán sobrevivido en un rincón de la Vía Láctea
molto rit.
con pedazos de mí
p
> > a tempo >
cra cra este cuerpo que se rompe que se quie-
ff
bra para después borrarse en el desfile de luces de nuestro pergamino ilegible
> > >
en qué lengua en qué galaxia sabrán decir las sílabas sin que-
brarse
> > >
en qué lugar habremos fundado fundido la versión estable del palimpsesto
cresc.
>
la versión a prueba de errores del palimpsesto
> >
cra cra
> cresc.
a prueba de relámpagos
> >
cra cra
> >. > >
a prueba de la quie- de la quie- de la quiebra
fff
> rallentando > rall. molto
a prueba de la muerte que dejas en mí cuando no me estás mirando
mf dim. - - - - - - - - - - -- - - - - -- - - - - - - - - - p
TAURO
Surgen las primeras yemas, densas, apretadas alrededor de una verdad todavía demasiado frágil para ser dicha.
Christian Bobin
observa el brote
intuye la verdad
pero no |basta|
|salta|
pues la vida sucede
como un corzo a destiempo
CASA 1
Am
en este baile de máscaras cómo
ahuyentas el espejo cómo
reconoces la piel última cómo
barres el polvo que entrecorta el camino cómo
G
radiografías el horizonte si lo hieres de espaldas
el rayo verde estaba ahí se abría desde el cueto el rayo verde y no lo viste
en el baile de máscaras sacudes
Am
tus ramas por si algo sucede aparte de la destrucción degustación descamación sucesivas
llevas toda la baraja de hojas del dolor
se las muestras al mundo sólo a medias
Dm
querida jugadora al solitario
querida amante de paredes tiernas
querida coleccionista de cegueras y picaportes
que sólo abren los sótanos
Am
en este baile de máscaras donde
irrumpe una verdad pero no la reconoces donde
irrumpe la verdad y tus huesos pasan de largo
en este baile de máscaras cómo
G
dices recordar el rayo verde que no viste
la mano que acariciaste pensando en otra vida que nunca será la tuya
Am
la sonrisa que dejaste olvidada en la taquilla a la hora de hacer la compra
recuerdas el futuro a tus espaldas recuerdas
Dm Em
el rayo verde que no viste eres el rayo
verde que nadie contempla
Am
el horizonte al que no sabes llegar el rayo verde
G Am
se apaga eres el rayo verde y jamás aún te has mirado
***
Nodo norte (Letraversal, 2026) es el décimo poemario de Raquel Vázquez. En astronomía, el nodo norte es uno de los dos puntos en los que la órbita de la luna se interseca con la eclíptica. En astrología kármica, ese mismo punto marca la dirección del crecimiento: aquello hacia lo que uno camina, lo que está aprendiendo a ser. Se opone al nodo sur, que es el lugar conocido, lo que se deja atrás. Entre los dos nodos hay un viaje, y ese viaje, que es también un camino de regreso al cielo, atraviesa el libro.
La música lo atraviesa igualmente. Para un tercio de los poemas, los de la sección «Casas», la autora ha compuesto música, disponible en Spotify y a la que se puede acceder desde un código QR incluido en el libro: open.spotify.com/album/6cxWwyIQmiTObN9pCAsG9N
Otros poemas llevan notación musical incorporada en la página, casi como una partitura: indicaciones de tempo, dinámica, silencios. En otros opera la palabra misma como acorde. Es un viaje en el que prevalece la construcción y deconstrucción de la identidad a través del deseo y del lenguaje, para regresar, al fin, al acorde que contiene todos los acordes, que es el silencio.
Lo prologa Roger Wolfe, que escribe:
«Si en todo buen poema se esconde, como dijo Lorca, un puñal, este libro de Raquel Vázquez alberga un universo de puñales de múltiples filos y puntas, que se clavan uno a uno sobre los infinitos nodos de una inconmensurable radiografía del corazón. […] Invito, y animo encarecidamente, a los lectores: tengan el valor de extraviarse, y encontrarán en este libro un hontanar celeste, del que brota y rebrota el agua gimiente y musical de la más acendrada poesía».




