Poesía polaca: Joanna Bociąg

Leemos, en versión de Gerardo Beltrán, algunos textos de la poeta polaca Joanna Bociąg (1989). Ha recibido el Premio Nacional de Poesía Jacek Bierezin (2019) y el Premio Literario Wiesław Kazanecki.

 

 

 

Joanna Bociąg​​ (Poznań, 1989) es poeta, editora, gestora cultural y maestra en Filología Polaca por la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań. Desde 2020 colabora con la Fundación Wisława Szymborska, donde es responsable de proyectos estratégicos. Es autora de dos libros de poemas:​​ Boję się o ostatnią kobietę​​ (Tengo miedo de la última mujer – 2020) y​​ malta​​ (malta – 2026). Ha recibido el Premio Nacional de Poesía Jacek Bierezin (2019) y el Premio Literario Wiesław Kazanecki, otorgado por el presidente de la ciudad de Białystok (2021).​​ 

 

 

 

 

 

 

 

parque del milenio

 

después de otro aguacero un grupo de niñas saca a pasear una tortuga

alrededor del caparazón tiene atada una cuerda

 

en el profundo hueco que dejó el arenero se juntó el agua​​ 

la primera vez la tortuga sale a la superficie

la segunda

alguien dice

adiós tortuga

 

 

 

 

 

 

 

ley de protección de los derechos de los animales

 

Engel nicht, Menschen nicht,

und die findigen Tiere merken es schon,

daß wir nicht sehr verläßlich zu Haus sind

in der gedeuteten Welt1.

Reiner Maria Rilke

 

 

 

(art. 1.1.)

Un animal, como ser viviente, capaz de sufrimiento, no es una cosa. El​​ ser​​ humano​​ le debe respeto, protección y cuidado

 

 

 

(art. 1.2.)

En cuestiones no reguladas por esta ley, se aplican a los animales las disposiciones relativas a las cosas ​​ 

 

 

 

 

____________

 

1​​ Los ángeles no, los hombres no,​​ 

 ​​​​ y los​​ sagaces​​ animales​​ ya​​ se percataron​​ 

 ​​​​ de que no nos sentimos muy en casa

 ​​​​ en un mundo​​ interpretado.​​ 

 

 ​​​​ Primera elegía, trad. GB

 

 

 

 

 

 

 

kiwi

 

sólo quería decirte

que me comí​​ 

el kiwi

que estaba

en​​ la repisa

 

cálido maduro y suave

 

un mes después

pensé

en el poema

de Williams

 

 

 

 

 

 

 

Marta I

 

seguiría​​ adelante

pero

va frente a mí

con la mano en el hombro

de su novia

 

los vi en la marcha

qué bonito tatuaje

 

detrás de nosotros

camionetas​​ rojas

 

enfrente

camionetas​​ rojas

 

qué pronto le dijiste

que no tienes

una costilla

del lado derecho

 

 

 

 

 

 

 

cómo reconocer un punto cardinal en un sueño

 

 

nos detuvimos frente a su casa

estaba junto a​​ la​​ pared​​ oeste​​ encalada

nos miraba besarnos

 

 

 

 

 

 

en el escenario una mujer, en la tercera fila de la sala más o menos por en​​ 

 ​​ ​​​​ medio un niño,​​ uno lugares​​ más allá –una niña. ​​ ​​​​ 

 

niño (a la niña, sacando unas gomitas del paquete): al final es cuando hablas​​ 

 ​​ ​​​​ mejor.​​ 

 

la mujer salta del escenario, llega a la primera fila, se inclina sobre el respaldo​​ 

 ​​ ​​​​ del asiento, extiende la mano​​ hacia​​ el niño.

 

mujer: quiero.

 

 

 

 

 

 

me​​ escapo entonces​​ 

un perro me llama

con una voz que aquellos no conocen

soy un perro que llama a un perro y no reconoce su propia voz

entonces​​ se​​ escapa​​ 

 

 

 

 

 

 

rama: la abstracción que utilizas es para mí comprensible, pero no la alcanzo. cuando hablamos de la vida, me refiero al peso de la manzana que sostengo.

 

árbol: (aunque dices “siento”).

 

rama: cuando hablo de amor, hablo del nudo del que vengo.​​ 

 

 

 

 

 

 

la fidelidad

como muchas otras cosas

la poesía por ejemplo

un perro salvaje

se amansa​​ cuando ve​​ cómo​​ dominas​​ el fuego

 

 

 

 

 

 

 

nebulosa

 

he visto peces

buscando estrellas​​ 

 

 

 

 

 

 

 

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