Amang es una poeta y artista sonora taiwanesa cuya obra transita por tres registros: el cuerpo, la voz y la poesía. Ha publicado seis colecciones de poemas, entre las que destacan Raised by Wolves: Poems and Conversations (traducida por Steve Bradbury), ganadora del Premio PEN de Poesía en Traducción 2021, y Off to Bed, and Forget About Your Fourth Uncle, galardonada con el Premio Golden Canon de Literatura de Taiwán 2025. En sus presentaciones en vivo utiliza el canto de armónicos, cuencos tibetanos, shruti box, arpa de boca, flauta nasal y objetos encontrados. En 2022 cofundó la Asociación Taiwanesa de Canto de Armónicos (TOSA) y es integrante del grupo de experimentación sonora IUooUI
Sí, amor, siempre soy así de física
No te molestes en preguntar quién será el primero en caer
o a quién de nosotros ama más la gravedad;
cuando las nubes se alzan, ¿es un hecho que lloverá?
esta tarde lo has visto con tus propios ojos.
Lo cual es mejor. Tú y yo nunca necesitaremos
gastar saliva en un intento de mantener a raya la gravedad
esta tarde me he arrojado con fuerza
es la carne lo primero en caer,
es la carne.
Conversión de caracteres
Los caracteres complejos parecen más suaves que los simplificados*
cuando Z estaba fabricando nuestro sofá
se ofreció a usar los primeros
pues así la palabra para «amado» contiene más amor en ella
caracteres complejos
como cojines de aire
para envolver la madera recién cepillada
y suavizar los bordes ásperos
me senté en el sofá enseñándole
el arte de la conversión de caracteres
él se sentó en el sofá enseñándome
escribimos y leímos
algunas palabras eran fáciles
otras eran difíciles
nos sentamos en el sofá y practicamos
todo el día sin cansarnos.
*: En el carácter tradicional de "amor" (愛), aparece el símbolo de "corazón" (心) en el centro. En el simplificado (爱), el corazón desaparece. Por eso el poema dice que el tradicional "contiene más amor en él".
Más de uno
Más de uno
es más de lo que
mi hucha de secretos puede contener
más de uno
es más peso del que este día puede soportar
más de uno
estoy rebosante
de yoes
ya no existe el «yo estoy comiendo»,
«yo estoy caminando», «yo estoy durmiendo»,
el yo que conoces —el yo del frasco—
es una farsa
así que no creas ni una palabra de lo que dice
hueso que envuelve el hueso, carne que envuelve la carne
rosas de pétalos pesados, de pétalos dobles
vuelven estrecho el jardín, encorvan a las abejas
yo padeceré—¡Oh, no soy yo!
gestando
una veintena de horas
una veintena de meses
una veintena de años
nada nacerá jamás de esto
ni una sola gota de lluvia
ni una sola gota
aunque el cielo esté lleno de imponentes nimbos, yunques
por el mero hecho de ser más de uno
más de uno
más de uno
feto insidioso*
que vive de otras vidas
acurrucado dentro del útero del útero.
*: Sobre el «feto insidioso»: En el original mandarín, el término yīnxiǎn (陰險) sugiere algo «insidioso» o «siniestro» que se oculta deliberadamente. El feto no es un símbolo de esperanza o vida nueva, sino una «resistencia insidiosa». Al negarse a nacer, evita ser capturado por el control externo. Es la metáfora del pensamiento que sobrevive oculto en la profundidad del ser, protegido por una identidad pública falsa para mantenerse indetectable.



