Poesía de Túnez: Nizar Farouk Hermas

Leemos al poeta tunecino Nizar F. Hermes. Es profesor de Estudios de Oriente Medio y Asia Meridional en el Departamento de Lenguas y Culturas de Oriente Medio y Asia Meridional de la Universidad de Virginia.

 

 

 

Presentamos una muestra de la obra del poeta tunecino Nizar F. Hermes, que ha publicado sus poemas en inglés en revistas como​​ Sapelo,​​ Spillwords,​​ Transverse​​ e​​ Inne Weather. Actualmente trabaja en un proyecto que combina poesía y videoblog poético titulado الزّحف على معاقل النّسيان أو خواطر مغتربة جدّا* (Una ofensiva contra los territorios de la amnesia, o pensamientos profundamente exiliados). Es profesor de Estudios de Oriente Medio y Asia Meridional en el Departamento de Lenguas y Culturas de Oriente Medio y Asia Meridional de la Universidad de Virginia. Es autor de​​ Of Lost Cities: The Maghribī Poetic Imagination​​ (McGill-Queen’s University Press, 2024), obra galardonada ex aequo con el Premio Aldo y Jeanne Scaglione de Estudios de Oriente Medio de 2024.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen del ciego de la Rue de la Seine

 

El ciego​​ de​​ Émile Gos
camina solo por​​ la Rue de la Seine.
Su bastón golpea el pavimento desgastado,
buscando a tientas un destino que conoce pero​​ que​​ no puede ver.
No le interesan los rostros indiferentes de los transeúntes;
la ciudad ya se lo ha dicho todo:
sus voces estridentes,
su ruido gélido
y su tono poco acogedor.

Siente la indiferencia rozándole los hombros,
como si el aire mismo no pudiera esperarlo,
como si caminara en un espacio que no reconoce su existencia.
Sabe cómo lo evitan deliberadamente,
cómo fingen estar absortos en otras cosas,
cómo solo ven lo que les conviene
y solo oyen lo que les agrada.

El hombre de Gos camina invisible,
inaudible,
como la gente de Gaza que camina a la sombra de la ruina.
Sobre escombros, invisible para las cámaras,
inaudible para las almas que escuchan su silencio explosivo.
En Gaza, cada día es un cruce a ciegas
sobre​​ los​​ escombros,
el tamborileo de un palo que tropieza en la oscuridad,
sin encontrar esperanza,
sin un rostro que ilumine el caos.

Como​​ en​​ la imagen del ciego en la Rue de la Seine,
el mundo civilizado sigue su camino,​​ 

absorto en​​ sus asuntos,
oyendo solo el eco de su propia voz
y llorando únicamente por verdugos de su misma calaña.
Sabe perfectamente cómo cerrar los ojos
a las verdaderas víctimas,
a aquellas enterradas vivas en mapas
dibujados con tinta negra,
firmados con dedos ensangrentados,
en las mismas capitales de la avaricia
donde aún se capturan imágenes aún más horribles​​ 

que la del ciego en la Rue​​ de​​ Seine.

 

 

 

Nota:​​ La fotografía a la que se hace referencia en este texto es obra del fotógrafo francés Émile Gos, fallecido en 1969, y se titula «El ciego de la rue de la Seine» (L'aveugle de la rue de la Seine, París). La fotografía fue tomada en París en 1911 y muestra a un hombre ciego cruzando la calle, tanteando el suelo con su bastón para abrirse paso entre la multitud de transeúntes, sin que nadie le preste atención.

 

 

 

 

 

صورة​​ “الأعمى​​ في​​ شارعِ​​ دو​​ لا​​ سين”* /​​ نزار​​ فاروق​​ هرماس​​ –​​ جامعة​​ فيرجينيا

 

أعمى​​ إميل​​ غوس،
يَمشي​​ وحيدًا​​ في​​ “دو​​ لا​​ سين”.
عصاهُ​​ تَطرُقُ​​ الرّصيفَ​​ المُنهَك،
مُتَحَسِّسًا​​ وجهةً​​ يَعرفها​​ ولا​​ يَراها.
لا​​ يهمُّه​​ أن​​ يَرى​​ وُجوهَ​​ المارّةِ​​ اللّامُبالين،
فالمدينةُ​​ صرّحت​​ له​​ بكلَّ​​ شيءٍ​​ ،
أصواتِها​​ المُتعالِية،
صَخَبُها​​ البارد،
ولَهجتُها​​ التي​​ لا​​ تُرَحِّبُ​​ بأحد.

يَشعرُ​​ باللّامبالاةِ​​ تحتكُّ​​ بكَتِفَيه،
كأنَّ​​ الهواءَ​​ نَفسَه​​ لا​​ يُطيقُ​​ انتِظاره،
كأنَّهُ​​ يَسيرُ​​ في​​ حَيِّزٍ​​ لا​​ يَعترِفُ​​ بوجودِه.
يَعرفُ​​ كيف​​ يَتعمَّدون​​ اجتِنابَه،
كيفَ​​ يَتظاهَرون​​ بالانشِغالِ​​ بمشاهدَ​​ أُخرى،
كيفَ​​ لا​​ يَرَونَ​​ إلّا​​ ما​​ يُناسِبُ​​ مصالحهم،
ولا​​ يَسمَعونَ​​ إلّا​​ ما​​ يُرضيهم.

يَمشي​​ رَجُلُ​​ غوس​​ دون​​ أن​​ يُرى،
دون​​ أن​​ يُسمَع،
كما​​ يَمشي​​ أهلُ​​ غزّة​​ في​​ ظِلّ​​ الخَراب.
على​​ أنقاضٍ​​ لا​​ عدَساتٌ​​ تُوَثِّقُها،
ولا​​ أرواحٌ​​ تُنصِتُ​​ إلى​​ صَمتِها​​ المُتفجِّر.
في​​ غزّة،كلُّ​​ يومٍ​​ عبورٌ​​ أعمى
فوقَ​​ الحطام،
قَرعُ​​ عصاً​​ يتخبّط​​ في​​ العتمة،
لا​​ يهتدي​​ إلى​​ أمل،
ولا​​ وجهٌ​​ يُضيءُ​​ الزِّحام.

مثل​​ صورةِ​​ “الأعمى​​ في​​ شارعِ​​ دو​​ لا​​ سين”،
يمضي​​ العالَمُ​​ المُتَحضِّر
مُنشغلًا​​ بمشاهدَ​​ أُخرى،
لا​​ يسمعُ​​ سوى​​ صدى​​ صوته،
ولا​​ يَبكي​​ إلاّ​​ على​​ جلّادين​​ من​​ طينتِه.
يعرف​​ تمامًا​​ كيف​​ يُغمِضُ​​ عينيه
عن​​ الضحايا​​ الحقيقيّين،
عن​​ أولئكَ​​ الموؤودين​​ في​​ خرائطَ
رُسِمَت​​ بالحبر​​ الأسود،
وُقِّعَت​​ بأصابعَ​​ مُلطَّخة،
في​​ نفسِ​​ عواصمِ​​ الجشع
التي​​ لا​​ تزالُ​​ تلتقطُ​​ فيها
صورٌ​​ أقسى​​ من​​ صورةِ​​ “الأعمى​​ في​​ شارعِ​​ دو​​ لا​​ سين.”

 

 

 

 

 

 

 

Los poemas asedian a los poetas en Lisboa


En la colina de “Sao Jorge”,

el barrio de Alfama es un testimonio de ello.

Con recuerdos de las cuatro puertas de la casa de baños.

Recordando los poemas del occidente andaluz.

En “Alfama”, los rostros cuentan la historia,

las ciento una noches de Ashbona

por las cinco manos de Fátima,

el cabello negro de María,

y​​ las cáscaras de trigo y aceitunas.

“Alfama” está​​ fuertemente marcada​​ por su​​ nombre antiguo,

por sus callejones sinuosos

aún resuenan los sonidos de Ibn al-Aftas.

Ella tiembla ante las órdenes de Sabur.

Todavía huele a aceite y castañas.

Está perfumado con jazmín y gardenia.

Mientras observa con sus binoculares

en las afueras de la cálida ciudad.

Lisboa, reconfortada por las historias de sus marineros,

con los sueños de los inmigrantes,

con melodías de fado,

con olor a sardinas,

con paredes acristaladas,

colgando la ropa en los balcones de las casas.

A pesar del peso de la historia,

Lisboa abre sus brazos,

su Excelencia,

alegre,

hola.

Los poemas te rodean

en sus hogares susurrantes,

siguen​​ tus pasos perdidos

en la poderosa fortaleza “Moro”,

en la firme Torre Belm,

en su vigésimo octavo tranvía,

en las manos que ofrecen la esencia del “Caldo Verde”

y​​ el pan “pao de forma” se entregaba a los pobres.

En los letreros de “Palestina livre”,

en el mercado de Ribera,

donde la gente se mezcla como las especias,

en la playa de “Carcavelos”,

¿dónde florecen los significados?

al​​ ritmo del flujo y reflujo.

En el río Tajo

que​​ persigue​​ la gloria,

canciones de Lisboa,

en los confines del océano.

 

 

 

 

 

 

 

 

القصائد​​ تحاصر​​ الشّعراء​​ في​​ لشبونة

 

نزار​​ فاروق​​ هرماس

على​​ تلّة​​ “ساو​​ خورخي”​​ ،

يقف​​ حيّ​​ “ألفاما”​​ منيفا،

بذكريات​​ أبواب​​ الحامّة​​ الأربعة.

مستحضرا​​ قصائد​​ الغرب​​ الأندلسيّ.

في​​ “ألفاما”​​ ،​​ تروي​​ الوجوه،

حكايات​​ مئة​​ ليلة​​ وليلة​​ أشبونيّة،

بخمسة​​ يد​​ فاطمة،

بشعر​​ ماريّا​​ الأسود​​ ،

وبشرات​​ القمح​​ والزّيتون.

“ألفاما”​​ راسخة​​ باسمها​​ العتيق،

أزقّتّها​​ الفاسيّة​​ المتعّرجّة،

مازالت​​ تهدر​​ بأصداء​​ ابن​​ الأفطس،

وترتعد​​ من​​ أوامر​​ سابور.

مازالت​​ تفوح​​ برائحة​​ الزّيت​​ والقسطل،

وتتعطّر​​ بالفلّ​​ و​​ الياسمين،

بينما​​ تطلّ​​ مَناظيرُها

على​​ أطراف​​ المدينة​​ الدّافئة.

لشبونة،​​ دافئة​​ بقصص​​ بحّارتها،

بأحلام​​ المهاجرين،

بنغمات​​ الفادو،

برائحة​​ السّردين،

بالجدران​​ المكسُوّة​​ بالجليز،

بالغسيل​​ المعلّق​​ في​​ شرفات​​ المنازل.

رغم​​ ثقل​​ التّاريخ،

لشبونة​​ تفتح​​ ذراعيها،

عطوفة،

بشوشة،

مرحّبة.

تُحاصرُك​​ القصائدُ

في​​ بيوتها​​ الهامسة،

تتّبع​​ خطواتك​​ التّائهة،

في​​ قلعة​​ “المورو”​​ العاتية،

في​​ برج​​ “بيلم”​​ الصّامد،

في​​ ترامها​​ الثّامن​​ والعشرين،

في​​ الأيادي​​ التّي​​ تهدي​​ أحسية​​ “كالدو​​ فيردي”

وخبز​​ “باو​​ دي​​ فورما​​ ”​​ إلى​​ الفقراء،

في​​ لافتات​​ “Palestina livre”​​ ،

في​​ سوق​​ “ريبيرا”​​ ،

أين​​ تمتزج​​ النّاس​​ مثل​​ التّوابل،

في​​ شاطئ​​ “كركافيلوس”​​ ،

أين​​ ترتع​​ المعاني،

على​​ إيقاع​​ لمدّ​​ و​​ الجزر.

في​​ نهر​​ تاجوس،

الذّي​​ ينشد​​ فخرا،

أغان​​ لشبونة،

في​​ أرجاء​​ المحيط​​ البعيد.

نزار​​ فاروق​​ هِرْمَاسْ

أستاذ​​ دراسات​​ الشّرق​​ الأوسط​​ وجنوب​​ آسيا

جامعة فيرجينيا

 

 

 

 

 

 

 

Reflexiones desde los puentes​​ enfrentados​​ de Dublín

 

A orillas del río Levey

Dublín parece un poema de Limerick,

dijo ella,​​ en broma y en serio al mismo tiempo.

Ciudad de “Cruce Reservado”.

Como los cuentos de Joyce,

las historias de los dublineses están entrelazadas,

entre​​ la oscuridad y la niebla,

por​​ espejos y laberintos,

en los callejones sinuosos,

en las páginas dobladas,

en las “Responsabilidades” de su poeta, Yeats,

en los significados dispersos de la liberación,

y​​ en las banderas de Palestina que cuelgan

en los puentes​​ enfrentados​​ de Dublín.

El Mellows Bridge

que conecta​​ Queen Street y el suburbio de Arran Quay,

 las dos partes más​​ combativas​​ de la ciudad,

dueñas de​​ una historia de​​ proclamas por​​ la liberación y revoluciones por la independencia.

Y​​ O'Connell Bridge,​​ 

tan firme como un roble irlandés.

Mientras los ecos de​​ los​​ pasos frustrados se desvanecen,

por​​ el puente “Ha-Bini”, es decir,​​ del​​ medio penique

y Seán O'Casey Bridge.

El puente Samuel Beckett está cubierto,

es un​​ arpa irlandesa tallada en el cielo

con la arrogancia de la modernidad pretenciosa,

y se eleva por encima de los antiguos puentes de Dublín,

mientras​​ sufre por lo absurdo de "Esperando a Godot".

 

 

 

 

 

 

 

تأمّلات من جسور دبلن المتنافسة

 

على​​ ضفّتي​​ نهر​​ “لِيفَيْ”

تبدو​​ دبلن​​ كقصيدة​​ “ليمرك”​​ قلطيّة،

تداعب،​​ هزلا​​ وجدّا،

مدينة​​ “العبور​​ المحجوز”.

مثل​​ قصص​​ “جويس”،

تتشابك​​ حكايات​​ الدبلينيّين،

 في​​ الظّلام​​ والضّباب،

في​​ المرايا​​ والمتاهات،

في​​ اللأزقّة​​ الملتوية،

 في​​ الصّفحات​​ المطويّة،

في​​ “مسؤوليّات”​​ شاعرها​​ “يَيتس”

 في​​ معاني​​ التحررّ​​ المبعثرة،

وفي​​ أعلام​​ فلسطين​​ المعلّقة

 على​​ جسور​​ دبلن​​ المتنافسة.

 جسر​​ “ميلو​​ بريدج”

الرّابط​​ بين​​ شارع​​ “كوين​​ ستريت”​​ و​​ ضاحية​​ “أران​​ كواي”،

 يحمل​​ شطري​​ المدينة​​ المثقلة،

 ​​ بتاريخ​​ دعوات​​ التحرّر​​ و​​ ثورات​​ الإستقلال.

و​​ جسر​​ “أوكونيل”،

الصّامد​​ كشجر​​ البلّوط​​ الأيرلندي.

بينما​​ تتلاشى​​ أصداء​​ الأقدام​​ المُحبطة،

 على​​ جسر​​ “ها-​​ بيني”​​ أي​​ نصف​​ الفلس

 وجسر”شان​​ أوكيزي.”

يلتحف​​ جسر”صموئيل​​ بيكيت”

قيثارة​​ إيرلنديّة​​ منحوتة​​ في​​ السّماء،

بغطرسة​​ الحداثة​​ المتكلّفة،

يتعالى​​ على​​ جسور​​ دبلن​​ القديمة،

و​​ لكنّه​​ يقاسي​​ من​​ عبثيّة​​ “إنتظار​​ غودو”.

 

 

 

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