8
El-Hueso de un ahogado por las babas del demonio herido El-Hueso de otro que no se vio en la hoja del Apamate El-Hueso de uno que no tuvo ola en el ojo El-Hueso de aquel que transaba en el cielo herido El-Hueso de un pobre esclavo que jamás vio un cielo dorado El-Hueso de otro que pidió a San Benito un plazo más El-Hueso del emperrado que no temía atravesar la noche El-Hueso de un pobre diablo que dejó ordenado su modesto infierno El-Hueso de otro que se fue con ojos abiertos sin hacer nada bueno ni malo El-Hueso de otro que no tenía un vaso de agua El-Hueso de aquel que sólo escuchaba música basura para mejorar su salud El-Hueso de la mujer que pidió perdón por lo que no había hecho El-Hueso de la madre que sobrevivió a la ausencia de palabras cariñosas El-Hueso de aquel que no servía para nada El-Hueso de uno que nada tuvo El-Hueso de otro cuya mano decía el grito El-Hueso de otro que no vio morir a su padre El-Hueso de aquella niña que quería cambiar la historia El-Hueso de otro que no sufrirá más por su rancho tricolor El-Hueso de aquel ignorado por no complacer El-Hueso de la joven violada El-Hueso del asesino niño olvidado El-Hueso del malandro malnacido para el sol El-Hueso de aquel que venía camino del cielo El-Hueso de la esposa auscultada hasta sus huesos en agonía El-Hueso de otra mujer de corazón gastado por tanto bochinche El-Hueso de una estrella decapitada El-Hueso de aquel que regresaba con medio cuerpo, media palabra, la mitad del corazón El-Hueso del otro carne magra para la carroña de máquinas El-Hueso de aquel que se desvivió buscando lo que ya tenía El-Hueso de una que miró su rostro en el ojo del ejecutante
Ahora: todos idos
cuyas bocas llenas (de noche) lo dicen todo
y sus pies adornados con números
—todo está dicho—
es la manera de hablar a otras potencias
todos caben en un cajón del cielo
para hablar del universo todo
todo está servido sobre el abismo
los rosarios, las ruinas sobre cuerpos fríos
el rayo sobre el ojo
los cantos para el nadie
9
Las cucarachas que se llevan la comida del anciano
no conocen este país entre truenos
[ni les importa]
el mosquero en la boca
del pequeño dios
no permiten contar las historias
del reino de donde viene
las telarañas en la boca del estómago
no autorizan leer
los salmos del mar
la gusanera en la casa presidencial
• no quiere que duermas
• no quiere que veas el mar de estrellas
• no quiere un paisaje con tres lunas
• no quiere que reordenes las letras en el cielo
el temor de esta nación
te odia
yo he aceptado mi lugar vuelto leña
y copio lo que las alimañas
me van diciendo a mí
¿Tú quieres estar en el paraíso?
primero mira de dónde viene el lenguaje
y si vuelves la cabeza
y te ves llorando
tendrás que regresar a consolarte
y partir
11
Perdidos
los esqueletos
de “Campo de oro”
con “la boca oscura”
“¿Qué miran en el río que se va del cielo?”
—me preguntó—
Llorando, perdieron el día
“ya fue”
—¿dicen?—
y se “arrancaron” la cabeza
por mandato de la ley
perdieron lo que no tenían
la mano de la guerra les arañaba el corazón
—contaron—,
y la boca humillada
los oigo desde acá
los huesos chocando contra el suelo
manchado de sangre
sus palabras estaban “perforadas por el frío del miedo”
—escribieron—,
ahora las leo
¡escucho!
oigo la ley que juega con los cráneos de los niños
porque nacen/ esqueletos/ en un valle
que no figura en el mapa
la tierra perfecta enmugrecida por el odio
la tierra santa llena de decapitados
la ciudad es: un camposanto
cada uno lleva una lápida y no sabe qué escribir ahí
vastos parajes donde no hay nada
— “hijo, todo esto será tuyo”
he construido mi casa en el agua/ para poder hablar
he coronado sus cabezas muertas con musgo del pesebre
mientras escuchaba
aún puedo ver un sistema solar en sus ojos llenos de rabia
recuerdo mi niñez cuando entono cánticos (inexpresables)
puede que el sentido sea esto
escuchar/ escuchar
a los desterrados
escuchar
todo se volvió extraño
esta no es mi casa
Jairo Rojas Rojas. Mérida, Venezuela, 1980. Lic. En Historia del arte. Poeta y librero. Ha publicado los libros de poesía: La forma del derrumbe (2026), Parte del relámpago (2021), Geometría de la grieta (2020), Pasear lunático (2018), Los plegamientos del agua (2014), La O azul (2014) y La rendija de la puerta (2013). Ha sido galardonado, entre otros, con los premios: XX edición del premio de poesía Fernando Paz Castillo (2014) y la XIX Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre (2013). Parte de su trabajo ha sido incluido en las antologías: Nos siguen pegando abajo. Brevísima Antología Arbitraria Colombia-Venezuela (2020), Nubes: Poesía Hispanoamericana (2019), El puente es la palabra. Antología de poetas venezolanos en la diáspora (2019), Uruguachas. Poética en Uruguay, 2018, #Nodos (2017), Del caos a la intensidad. Vigencia del poema en prosa en Sudamérica (2016). La forma del derrumbe (2026) es su libro más reciente publicado en Argentina por Luba ediciones.
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