MUESTRA POÉTICA DE GIUSEPPE CONTE
Traducción de Antonio Marcano Belisario
*
Arqueólogo de mis días, exhumo
los nombres de los árboles, de las flores, por cuyos
campos de exterminio jamás ningún blanco
ha llorado: no recordamos más nada
ni el olor acre de las raíces, ni el alzarse
inmenso de las mareas ni los meses que la
luna anuncia con la hierba roja o con el
rosa sobre las ramas: los sueños y los deseos también
sepultados
*
Archeologo dei miei giorni, dissotterro
i nomi degli alberi, dei fiori, per i cui
campi di sterminio nessun bianco ha mai
pianto: non ricordiamo più nulla, né
l'odore acre delle radici, né l'alzarsi
immenso delle maree né i mesi che la
luna annuncia con l'erba rossa o con il
rosa sui rami: i sogni e i desideri anch'essi
sepolti
Giuseppe Conte (El océano y el muchacho)
*
Exploro las últimas calles y las
playas del gran mar de oscuridad: la noche
una ciudad marina blanca tiene por muros
pensamientos en turba y largos como olas: yo
pensamiento, yo calle, yo noche. No tengo más
juegos, ganas de reír, de gozar sólo un
poco, al amparo de una desesperación decorada; las
palabras de sobrevivencia buscadas y gastadas, único
regalo: las palmas tupidas de sueño, luego las
últimas, sobre la orilla desigual del gran mar
de oscuridad: el amor que no vale para hacer volver
las mañanas: yo camino, siempre menos
luz, menos calles: en la cumbre
de la tiniebla y de las aguas yo no tengo más
juegos, caen: solo aprendo a esperar
la ubicuidad dulce y florida de la
muerte
*
Perlustro le ultime strade e gli
arenili del gran mare di buio: la notte
una città di mare bianca ha per muri
pensieri in torma e lunghi come onde: io
pensiero, io strada, io notte. Non ho più
giochi, voglia di ridere, di godere soltanto un
poco, al riparo di una disperazione decorata; le
parole di sopravvivenza cercate e spese, unico
dono: le palme fitte di sogni poi, le
ultime, sul ciglio diseguale del gran mare
di buio: l'amore che non vale a far tornare
i mattini: io cammino, c'è sempre meno
luce, meno strada: al culmine
della tenebra e delle acque io non ho più
giochi, cadono: solo imparo ad attendere
l'ubiquità dolce è fiorita della
morte
Giuseppe Conte (El océano y el muchacho)
MUY POCOS AÚN SABEN
Muy pocos aún saben qué es un
árbol. Las raíces aferradas, ácidas, negras, hundidas
en delta en el cuerpo de la tierra,
el tronco, las ramas y el follaje,
y las familias de flores innumerables,
ahora extintas, y los frutos cargados, pesados,
que eran alimento, la piel
tensa, la pulpa áspera, semilla.
Muy pocos recuerdan los cerezos
blancos antes de abril, y las cerezas
escarlatas, su confirmarse
redondo y profundo bajo el pedúnculo
leve.
¿Y quién recuerda los caquis, los enigmáticos
caquis como puestas de soles
detenidos todo noviembre sobre la trama
de las ramas
tiesas?
BEN POCHI SANNO ANCORA
Ben pochi sanno ancora che cos'è un
albero. Le radici abbarbicate, acide, nere, sprofondate
a delta nel corpo della terra, il
tronco, i rami e i fogliami, e le
famiglie innumerevoli dei fiori,
estinte, ora, e i frutti colmi, pesanti, che erano
cibo, la buccia
tesa, la polpa ruvida, il nocciolo.
Ben pochi ricordano i ciliegi
bianchi prima di aprile, e le ciliege
scarlatte, il loro avvallarsi
tondo e profondo sotto il peduncolo
lieve.
E chi ricorda i cachi, gli enigmatici
cachi come soli tramontati
fermi tutto novembre sulla trama
dei rami
stecchiti?
Giuseppe Conte (El océano y el muchacho)
TEZCATLIPOCA
Estoy solo sobre la pirámide de Quautixicalco
He tocado toda la noche, espejo
de arenas ciegas, de nidos vacíos, de
árboles enterrados entre las frías
piedras
Pero ahora nubes como mastuerzos, como
caléndulas se encienden más allá de las puertas
abiertas del aire, ahora se despiertan
los hombres en las casas de la ciudad, las
primeras canoas van por caminos
de agua
Vendrán Xochitl, Quetzal, pero el amor
no basta para hacer volver la mañana.
El amor no sabe los nombres, no conoce el tiempo
de los hombres, el amor que es
destruir, es jugar, arder, deshojar
que es ligero e
inmenso, que da sin pedir, que hace
florecer y reseca, rompe
la corteza y truena, espera la
lluvia
Yo sonido, yo lluvia, yo corteza, yo
piedra, amor, Xochitl, Quetzal juegan ahora, amor,
ahora ríen porque muero: es
amor. El rayo florido levanta cercas de
miradas
Yo extiendo las manos abiertas, son
de sangre, son de luz, yo corro
con mis pies, son tierra, son
hierba, son mastuerzos, caléndulas que se abren
de fuego, los grandes cedros sobre los lagos, las
mariposas, las lagartijas que saltan
de los arbustos de salvia, los ciervos
con las patas de caña. Son las
palmas lúcidas y polvorientas, las playas
encendidas por olas largas, los
caracoles arrastrados hasta la orilla del mar:
Xochitl, Quetzal ríen ahora, danzan y yo
muero, hago volver
el alba
TEZCATLIPOCA
Sono solo sulla piramide di Quautixicalco
Ho suonato tutta la notte, specchio
di sabbie cieche, di nidi vuoti, di
alberi affondati tra le fredde
pietre
Ma ora nuvole come nasturzi, come
calendule si accendono oltre i cancelli
aperti dell'aria, ora si svegliano
gli uomini nelle case della città, le
prime canoe vanno per vie
d'acqua
Verranno Xochitl, Quetzal, ma l'amore
non basta a far tornare il mattino.
L'amore non sa i nomi, non sa il tempo
degli uomini, l'amore che è
distruggere, è giocare, bruciare, disfio-
rare, che è leggero e
immenso, che dona senza chiedere, che fa
fiorire e rinsecca, spacca
la corteccia e tuona, attende la
pioggia
Io suono, io pioggia, io corteccia, io
pietra, amore, Xochitl, Quetzal giocano ora, a-
more, ora ridono perché muoio: è
amore. Il fulmine fiorito alza recinti di
sguardi
Io stendo le mani aperte, sono
di sangue, sono di luce, sono
erba, sono nasturzi, calendule che si aprono
di fuoco, i grandi cedri sui laghi, le
farfalle, le lucertole che saltano
dai cespugli di salvia, i cervi
con le zampe di canna. Sono le
palme lucide e polverose, le spiagge
accese dalle onde lunghe, le
conchiglie smosse sulla riva del mare:
Xochitl, Quetzal ridono ora, danzano, e io
muoio, faccio tornare
l'alba
Giuseppe Conte (El océano y el muchacho)
NATURALEZA MUERTA CON RELOJES DE ARENA
Está el vidrio, la arena y el vacío
la ampolla, el encuentro, el embudo
el espejo, la lluvia, las dunas
y conos de terciopelo en copos después
del eclipse, está el mar consumado, la
orilla, el lánguido sol de la plumosa
el oro arrugado de cada brocado
el ser disuelto de una cosa
la caída, la larga angostura
el nacimiento, la cima invertida en la llanura
y en los astros, dique de chispas
reloj de arena, soneto barroco, estructura
de laúd y de la sombra, cifrado de sal
¿Para qué muerte es tu medida, para qué muerte?
NATURA MORTA CON CLESSIDRE
C'è il vetro, la sabbia, ed il vuoto
l'ampolla, l'incontro, l'imbuto
lo specchio, la pioggia, le dune
e coni di velluto sfaldati dal dopo
eclisse, c'è il mare prosciugato, il
greto, il flebile sole della plumosa
l’oro gualcito di ogni broccato
l'essere sgominato di una cosa
la caduta, il lungo assottigliamento, la
nascita, la vetta ribaltata in pianura
e gli astri, diga di scintillamento
clessidra, sonetto barocco, struttura
del liuto e dell'ombra, sigla di sale
per quale morte è la tua misura, per quale morte?
Giuseppe Conte (El océano y el muchacho)
Giuseppe Conte (Imperia, 1945). Poeta, novelista, ensayista, dramaturgo, traductor, ha colaborado con las revistas Il Verri, Nuova Corrente, Sigma, Altro versante; y en periódicos como La Stampa, Il Giornale y Il Secolo XIX. Además, ha sido asistente universitario en Estética en Milán (con Gillo Dorfles) y en Literatura Italiana en Turín (con Barberi Squarotti). Es autor del panfleto Carta a los desesperados sobre la primavera (2006) y de obras teatrales y musicales como Boine (1986), Ungaretti hace el amor (2000) y Nausicaa (2002). Además, ha traducido a William Blake, Percy Bysshe Shelley, Walt Whitman y D.H. Lawrence. Ha curado antologías como La lirica d’Occidente (1990) y La poesia del mondo (2003).
Ha obtenido los siguientes premios:
Premio “Montale” por Le stagioni (1988)
Premio “Viareggio” con Ferite e rifioriture (2006).
Premio “Speciale LericiPea” en 2015
Premio Internacional “Janus Pannonius” (Hungría, 2015)
Obra publicada: Poesía L’ultimo aprile bianco (Guanda, Milán, 1979) L’Oceano e il Ragazzo (Biblioteca Universale Rizzoli, 1983); reeditado por Tascabili degli Editori Associati (TEA, 2002) Le stagioni (Biblioteca Universale Rizzoli, 1988) (Premio Montale) Dialogo del poeta e del messaggero (Mondadori, 1992) Canti d’Oriente e d’Occidente (Mondadori, 1997) Nuovi canti (San Marco dei Giustiniani, Genova 2001) Ferite e rifioriture (Mondadori, 2006) (Premio Viareggio) Poesie 1983-2015 (Mondadori, 2015) Non finirò di scrivere sul mare (Mondadori, 2019).
Antonio Marcano Belisario (La Guaira, Venezuela, 1967). Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela, editor, traductor, poeta,mediador cultural, profesor de español y examinador acreditado del Instituto Cervantes de Roma DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera). Ha editado la antología poética La palabra que disuelve la muralla (Mérida, Venezuela, 2010), Mi libro de cuentos (2012), Nadie vuelve y escribe (2021) y Aeropuerto en bromas, de Jesús Marcano Guillent (2024). Además, fue organizador del I Concurso Nacional de Cuento Infantil Idenna 2012 (Caracas). Como autor ha sido publicado en Antología de Nadie (Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1993) y en 70 poetas venezolanos en
solidaridad con Palestina, Iraq y Líbano (Ministerio de Comunicación e Información,
Caracas, 2006).



