Poesía argentina: María Bakun

Diego Roel construye un dossier de poesía argentina contemporánea. Leemos aquí algunos textos de María Bakun (Corrientes, 1989) incluidos en su libro más reciente, La lira en el aire (Pinap editora, 2025).

 

María Bakun nació en Corrientes en 1989. Es Licenciada en Letras por la Universidad Nacional del Nordeste, investigadora, integrante del equipo “Manifestaciones y narrativas en Argentina y el nordeste: literaturas y culturas”, estudiante de la Maestría en Estudios Literarios de Frontera de la Universidad Nacional de Jujuy. Es miembro de la Red de Estudios Literarios sobre Literatura Gótica, traductora y poeta. Publicó los poemarios​​ Negar la sangre​​ (2020),​​ Summum bonum​​ (2024) y​​ La lira en el aire​​ (2025).

 

 

 

 

 

Dice Bakun que el poeta es dominado por energías que lo exceden. Con un leitmotiv particular persiguiendo un inasible, el poema (podría ser el canto) es la forma adecuada, maleable al aparato sensitivo de quien contempla y busca donde no reconoce más que una carencia. En ese sentido, el trabajo con el lenguaje de La lira en el aire es de una vasta densidad. Pero al mismo tiempo se despoja (no del todo) de cierta y esperable suntuosidad para los reclamos de estos horizontes textuales. Los poemas resplandecen leves y atentos a los fulgores de una naturaleza que se expande y a la vez pareciera volverse sobre sí. Anclan en la raíz de lo efímero sin omitir el trasfondo complejo que vierte la alquimia del poema, sin desatar tormentos (y el no pavor a la palabra). Una naturaleza divina en su contenido y profana en su rasgo enunciativo.

Diego J. Zanetti​​ 

 

 

 

 

***

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sueño

 

1

 

Iré creando conforme hable.

El aire era silencio.

Ni un alma bajo el sol.

La voz surgió de un lerdo gesto.

Y fue la flor.

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ Y el trebolar.

 

 

 

 

 

 

 

2

 

¿Había que apagar el fuego?

¿Había que huir del canto del poema?

¿Había que denostar la forma, no darle lugar?

Las figuras surgen del lenguaje

como surgen de la sal los minerales.

 

 

 

 

 

 

4

 

Todo ha dejado caer

su cáscara espiritual.

Ni estepas ni desiertos.

Ni siquiera logro ver

saltos de agua.

 

Sólo fulgor.

 

 

 

 

 

 

6

 

Las visiones surgen

desde el centro del corazón

como una estrella ungida,

unida al pensamiento.

 

Es una voz que retumba

como un eco de cascada.

 

Que retumba,

como un eco

de cascada.

 

 

 

 

 

 

9

 

Nómade y atemporal

hubo una forma

de concebir entre nosotros

que diseminó

la alquimia del poema.

 

 

 

 

 

 

15

 

Invierno.

El viento hace sonar

en toda su estridencia,

un llamador de ángeles.

 

Es como si el aire se llenara

de cristales que se ríen.

 

El aire todo,

un solo sonido frío y angelado,

que ríe.

 

 

 

 

 

 

 

 

La fuente

 

1

 

Si alguna vez en los Campos Elíseos

pudieras darme un hijo con alas.

 

Si ante Eros y Afrodita

el revisitar tu belleza apaciguara mi furia

haciendo al suelo caer mi espada.

 

Si hubieses nacido de un huevo

la vez que tu padre fue un cisne.

 

Si pudieras cegar a un poeta

que desfavorablemente te tratara.

 

Yo sería todas las formas

que el Amor amerite.

 

 

 

 

 

 

3

 

Tu hermana se ahoga, Laertes.

 

A las cristalinas aguas cae tras

quebrarse la ramita del sauce

al que su mano se aferraba, antes

repleta de guirnaldas de velloritas

y de purpúreos pétalos.

 

Tu hermana se ahoga, Laertes.

 

Su denso vestido se empapa

en el arroyo que ahora la arrastra

e incapaz de soportar su angustia,

signa un amor inviable.

 

 

 

 

 

 

 

4

 

La mano de Midas hundida

en el pecho del mundo.

Los bosques crujiendo.

 

 

 

 

 

 

 

5

 

Ante las puertas,

el corazón en la mano.

 

Lo miro, y es una cosa.

 

Lo dejo en el umbral,

y el viento lo dobla

y lo arrastra.

 

 

 

 

 

 

 

7

 

Mi corazón como una hoja en el viento.

Mi corazón de pez dorado.

Mi corazón horadado de belleza.

Mi corazón como un rayo de luz.

Mi corazón en la cornisa.

Mi corazón de pentagrama musical.

Mi corazón pisoteado por un ángel.

Mi corazón como un tropel sin concierto.

Mi corazón de árbol con raíces.

Mi corazón de exequias.

Mi corazón de fondo del mar.

Mi corazón de pergamino medieval.

Mi corazón de phalène hacia la luz.

 

 

 

 

 

 

 

8

 

Su corazón es un caballo de carreras

velocísimo, casi etéreo.

 

A veces, inmenso. Atraviesa ríos

y arremete con todo a su paso.

 

Su corazón es también un caballito

de fieltro con el que infantes juegan

en sus sueños.

 

 

 

 

 

 

 

12

 

Tras leer la poesía reunida de T. S. Eliot

tuve un sueño donde el sol era un doble

de sí mismo.

 

Era plano y del color de un durazno

pero de esos duraznos que se olvidan

en una canasta de frutas hasta mudar

el tono y pudrirse.

 

También la gente eran dobles,

veladuras claras de sí mismos

que iban a ninguna parte.

 

La gran noticia era que el amor

no existía.

 

Yo decía la palabra y era solo

un hueco.

 

 

 

 

 

 

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