CONTRA LA MÁQUINA DEL MUNDO: LA POESÍA DE CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE
Por
MISSAEL DUARTE SOMOZA
El presente artículo examina algunos poemas de Carlos Drummond de Andrade (1902-1987) desde un enfoque que articula la crítica literaria, la historia cultural y el análisis de las formaciones económicas modernas en Brasil. A través de la lectura de estos textos, se propone indagar en cómo la poesía drummondiana configura una reflexión crítica sobre los procesos de industrialización y las transformaciones socioeconómicas que marcaron el país a lo largo del siglo XX, especialmente en el contexto de la expansión minera en Minas Gerais.
Lejos de constituirse únicamente como una exploración formal o existencial, los poemas aquí analizados despliegan una compleja red de referencias históricas, geográficas y económicas que los sitúa en diálogo con los discursos del desarrollismo y con las tensiones inherentes a la modernización periférica. En este sentido, el artículo sostiene que “A Máquina do Mundo” puede leerse como una reescritura crítica de tradiciones literarias canónicas, al tiempo que reinscribe dichas genealogías en un horizonte marcado por las transformaciones geopolíticas de la posguerra.
A partir de esta perspectiva, se analiza cómo la noción de “máquina del mundo” funciona como alegoría de los dispositivos globales de producción, circulación y explotación de recursos, revelando las contradicciones de un modelo de desarrollo que, mientras impulsa la industrialización nacional, reproduce formas históricas de dependencia y extracción. Asimismo, el estudio propone que la articulación entre paisaje, materia y subjetividad en la poesía de Drummond permite visibilizar las huellas de estos procesos en territorios específicos, como Itabira, donde la experiencia cotidiana está profundamente atravesada por la economía del hierro.
La máquina del mundo en Itabira, Brasil
En 1951, Carlos Drummond de Andrade, publicó Claro enigma. Destaca en la obra el poema “La máquina del mundo”, que corresponde al título a un verso de Os Lusíadas(1572). A su vez, retoma de la Divina Comedia, su forma en tercetos y utiliza los endecasílabos, característicos de la poesía italiana, conocidos en la tradición poética española como endecasílabos. La máquina del mundo, en el Canto X de Os Lusíadas, inicia el relato del regreso de su héroe, Vasco da Gama, a Portugal. En el camino, Venus premia al explorador y a sus marineros por su triunfo en las Indias con una isla del amor habitada por ninfas. Una de ellas, Tetis, lleva a Gama a una cumbre donde le muestra la “Máquina del Mundo”. Dicha máquina representa el modelo ptolemaico, en el que los planetas descubiertos hasta ese momento giran alrededor de la Tierra, que permanece estática. Sin embargo, fue durante este mismo siglo XVI, cuando Nicolás Copérnico propuso el modelo heliocéntrico. Es decir, que es un momento histórico donde la visión del universo de Claudio Ptolomeo, propuesta desde la antigua Grecia, era desplazada, por tanto, la Tierra dejó de ser el centro del universo.
En tanto, la máquina del mundo no es solo astronómica; es también mercantil, de circunnavegaciones y navegaciones, es la máquina del mundo que ha articulado sus engranajes de dominio y explotación de recursos en el Nuevo Mundo. En el caso de Portugal, y particularmente de Luís Vas de Camões, Ivan Teixeira —citado por Ribeiro— sostiene que el poeta “creía en el discurso dominante de la época: para él, la historia portuguesa tenía una misión civilizadora que cumplir en el mundo, imponiendo en los cuatro rincones su religión y su doctrina política1.” (qtd. in Ribeiro,1139). Consecuentemente, Drummond escoge al poeta Camões, quien está dentro de un proceso profundo de transformación, en la visión del universo y la expansión colonial, y toma el verso de la máquina del mundo para escribir un poema titulado “A Máquina do mundo”, durante la Segunda Guerra Mundial, es decir, dentro de un acontecimiento histórico que transformó las relaciones geoeconómicas y geopolíticas en Occidente. En suma, Drummond se vuelca a géneros antiguos y autores canónicos; así, Os Lusíadas aparece en contextos de grandes transformaciones, como el expansionismo portugués y el heliocentrismo.
En el caso de Brasil del siglo XX, el gobierno de Getúlio Vargas (1931-1954) representó un período importante de su historia. Se caracterizó por la transición de una economía predominantemente agrícola a una más diversificada e industrializada, impulsada por la política de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI). A su vez, implementó políticas para fomentar la nacionalización e industrialización, especialmente la creación de infraestructura y de empresas estatales clave como Petrobras y la Compañía Siderúrgica Nacional (CSN). Esta compañía, ubicada en Volta Redonda, Río de Janeiro, desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de la industria siderúrgica brasileña. Esta orientación hacia la industria nacional favoreció el crecimiento económico y también manifestó un marcado nacionalismo económico, evidente en acciones como la nacionalización de yacimientos petrolíferos y la restricción de la explotación de recursos subterráneos a extranjeros.
En el Estado de Minas Gerais se articuló una estrategia de explotación de los recursos mineros, en particular en la ciudad de Itabira. Itabira es una ciudad del estado de Minas Gerais, en la región sudeste del país. Se localiza a unos 100 kilómetros de Belo Horizonte, la capital del Estado. Itabira forma parte de una región montañosa rica en recursos naturales y es conocida principalmente por sus vastas reservas de mineral de hierro. La exploración del hierro en Itabira se inició en el siglo XIX, pero fue en el siglo XX cuando la actividad minera adquirió un carácter industrial significativo con la fundación de la Itabira Iron Ore Company en 1911. No obstante, el gran impulso llegó con la creación de la Companhia Vale do Rio Doce en 1942. Esta empresa fue fundamental en la industrialización de la minería de hierro en Brasil y ha crecido hasta convertirse en una de las mayores mineras del mundo.
Sobre la creación de esta compañía de Río Doce es importante hacer algunas consideraciones históricas y geopolíticas para comprender la dimensión de Itabira y, a su vez, establecer conexiones económicas, políticas y literarias. Un caso ilustrativo de cómo las dinámicas geoeconómicas globales reconfiguran los territorios locales puede observarse en México durante la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, la producción de algodón en la región de Matamoros se vio profundamente afectada por las políticas de los Estados Unidos, que impusieron controles a la importación para proteger su mercado interno. Esta medida generó tensiones con los productores mexicanos, mientras que el Estado mexicano respondió mediante mecanismos de regulación de precios para sostener la producción nacional. Finalizado el conflicto, la eliminación de dichas restricciones y el aumento de la demanda internacional transformaron significativamente el mercado del algodón. Sin embargo, estas transformaciones no solo impulsaron el crecimiento económico, sino que también dejaron huellas duraderas en el territorio: degradación ambiental, reconfiguración de las economías locales y, en décadas recientes, la asociación de estas zonas productivas con la violencia vinculada al narcotráfico.
Este tipo de inserción en circuitos globales de producción y extracción encuentra un correlato en el caso de Itabira, en Brasil. Durante la Segunda Guerra Mundial, el país aprovechó la coyuntura internacional para reestructurar su sector minero-metalúrgico ante la escasez de inversión privada. Mediante una estrategia diplomática que jugaba con los intereses de las potencias en conflicto, el gobierno de Getúlio Vargas logró posicionar el desarrollo siderúrgico como un componente clave de la cooperación internacional. La necesidad de Estados Unidos y del Reino Unido de asegurar el suministro de materias primas, en particular de hierro, así como su interés estratégico en la región, facilitó la consolidación de proyectos mineros y siderúrgicos. Al igual que en el caso mexicano, la articulación entre las demandas globales y las políticas estatales produjo profundas transformaciones locales, cuyas consecuencias económicas, sociales y ambientales se extienden más allá del periodo de guerra.
El resultado de esta estrategia diplomática de Vargas fue un préstamo de 20 millones de dólares para la creación de la Companhia Siderúrgica Nacional en 1941 y la conclusión de los Acuerdos de Washington en 1942. Las consecuencias de dichos acuerdos para la pequeña Itabira, ciudad del poeta Drummond de Andrade, son múltiples:
Por todo ello, la remota Itabira do Mato Dentro ocupa un lugar decisivo, aunque poco visible, en el fuego cruzado de esta gran maquinaria diplomática, económica, militar y política. Diplomática, ya que los Acuerdos de Washington tuvieron como uno de sus puntos cruciales el destino de la Itabira Iron Ore Company; económica, porque de ellos resultó la creación de la Companhia Vale do Rio Doce y la implantación de un complejo nacional de minería exportadora con base en Itabira; militar, ya que la motivación de los Acuerdos, por parte extranjera, implicaba la necesidad de materias primas estratégicas y del hierro extraído del Cauê para los Aliados en lucha contra el Eje; política, porque fue sobre la base de estos acuerdos diplomáticos, económicos y militares que Brasil entró en la Segunda Guerra Mundial. (Wisnik,109)
En otras palabras, se evidencia la compleja interconexión de factores diplomáticos, económicos, militares y políticos que situaron a Itabira en el centro de eventos globales de gran envergadura durante la primera mitad del siglo XX. En lo económico sería importante resaltar Pico do Cauê, como fuente natural para la extracción de hierro, como también su profundo arraigo en la identidad cultural e histórica de Itabira.
La poética del hierro como crítica a la minería en Itabira
A partir de este entramado histórico y geopolítico, Itabira deja de ser únicamente un enclave minero para revelarse como un espacio donde convergen fuerzas globales que reorganizan tanto el territorio como la experiencia social y simbólica de sus habitantes. La articulación entre el capital internacional, las estrategias estatales y la explotación de recursos no solo transforma el paisaje físico, marcado por la extracción intensiva de hierro, sino que también incide en las formas de representación y en la sensibilidad cultural que emerge de ese espacio. En este sentido, resulta pertinente examinar cómo dichas condiciones materiales e históricas se inscriben en el ámbito literario, particularmente en la obra de Carlos Drummond de Andrade, donde el hierro, la tierra y la memoria configuran una poética que dialoga críticamente con los procesos de modernización y extracción que definen a Itabira.
En el primer libro de Drummond, titulado Alguma poesía (1930) la presencia del hierro está presente en su poesía. El Pico do Cauê aparece como un elemento material, geográfico y también simbólico. En el poema “Europa, França e Bahia”, dividido en ocho secciones, la sección IV/Itabira dice:
Cada um de nós tem seu pedaço no pico do Cauê.
Na cidade toda de ferro
as ferraduras batem como sinos.
Os meninos seguem para a escola.
Os homens olham para o chão.
Os ingleses compram a mina.
Só, na porta da venda, Tutu Caramujo cisma na derrota incomparável.
(Drummond de Andrade, 12)
Cada uno de nosotros tiene su pedazo en el pico del Cauê.
En la ciudad toda de hierro
las herraduras golpean como campanas.
Los niños van a la escuela.
Los hombres miran al suelo.
Los ingleses compran la mina.
Solo, en la puerta de la tienda, Tutu Caramujo medita en la derrota incomparable.
(Drummond de Andrade, 12)
Drummond entrelaza la realidad geográfica con la identidad de Itabira, donde el Pico do Cauê es una referencia material/geográfica y también un símbolo cultural potente. Además de lo anterior, me gustaría comentar el verso: “los ingleses compraron la mina”. En primer lugar, el verso hace referencia a un hecho histórico ocurrido en 1910 cuando los ingleses compraron las minas de hierro y fundaron la compañía Itabira Iron Ore Company; sin embargo, por motivos legales, la explotación no fue efectiva sino hasta 1942, con los Acuerdos de Washington. En segundo lugar, el verso evidencia la presencia del capital extranjero en la zona desde principios del siglo XX. Finalmente, a partir de la creación de esta compañía, en el imaginario de Itabira se decía que la ciudad era uno de los lugares más ricos del mundo por todo el hierro que allí había. En la fotografía (Fig.1) se aprecia el Pico do Cauê en los años treinta del siglo XX.
Figrua 1.Pico do Cauê, en Itabira, Minas Gerais
En el libro Sentimento do mundo (1940), la poesía de Drummond sigue poetizando al hierro como parte vital e identitaria de Itabira, en el poema “Confidência do itabirano” escribe:
Alguns anos vivi em Itabira.
Principalmente nasci em Itabira.
Por isso sou triste, orgulhoso: de ferro.
Noventa por cento de ferro nas calçadas.
Oitenta por cento de ferro nas almas.
E esse alheamento do que na vida é porosidade e comunicação.
(Drummond de Andrade, 68)
Algunos años viví en Itabira.
Principalmente nací en Itabira.
Por eso soy triste, orgulloso: de hierro.
Noventa por ciento de hierro en las aceras.
Ochenta por ciento de hierro en las almas.
Y ese extrañamiento de lo que en la vida es porosidad y comunicación.
(Drummond de Andrade, 68)
Identidad ferrosa cultural, omnipresencia del hierro en las aceras, identidad ontológica del hierro, hierro que llevan en el alma los itabiranos y las itabiranas, así presenta el hierro Drummond en su poesía hasta este momento. En el poema “A Máquina do mundo” (1951) se produce una transformación en la poesía de Drummond. Si bien es cierto que el poema no es sobre la minería en Itabira, de alguna manera, y en una lectura articulada con otros poemas, como los que he analizado, se puede evidenciar cómo esta máquina del mundo mercantil y moderna, a la que en el artículo se hace referencia, es la industrialización y el modelo desarrollista implementados en Brasil. El poema abre presentando a un caminante de la siguiente manera: “Y como si yo recorriera vagamente / un camino de Minas, pedregoso, / y en el cierre de la tarde una campana ronca” (Drummond de Andrade, 301). Los versos describen literalmente la entrada a una mina pedregosa; luego, poco a poco, todo es oscuridad: “lentamente se fueran diluyendo / en la oscuridad mayor,” [...] (Drummond de Andrade, 301). Situado en un nivel inferior, el yo poético abre la máquina del mundo:
a máquina do mundo se entreabriu
para quem de a romper já se esquivava
e só de o ter pensado se carpia.
Abriu-se majestosa e circunspecta,
sem emitir um som que fosse impuro
nem um clarão maior que o tolerável
(Drummond de Andrade, 301)
la máquina del mundo se entreabrió
para quien de romperla ya se esquivaba
y solo de haberlo pensado se lamentaba.
Se abrió majestuosa y circunspecta,
sin emitir un sonido que fuera impuro
ni un resplandor mayor que el tolerable
(Drummond de Andrade, 301)
La pregunta en este momento sería: ¿qué es la máquina del mundo que se abrió para ese yo? Vasco da Gama presencia la bóveda celestial en la que se muestra la máquina del mundo. En este caso, una posible respuesta, a la que apuesta la lectura que propongo, veo a la máquina del mundo como una alegoría (entendida en términos de Walter Benjamín) que representa la economía global posterior a la Segunda Guerra Mundial; por tanto, se puede afirmar que es una máquina/dispositivo/alegoría/símbolo. En tanto máquina alegórica, Alfredo Bosi sugiere también una lectura que “Alegoría y símbolo, dos formas de conocimiento y de expresión;” (Bosi, 94) están presentes en el poema. El poema forma un círculo, en la penúltima y última estrofa, el caminante vuelve al camino de Minas que lo llevó a la máquina del mundo:
A treva mais estrita já pousara
sobre a estrada de Minas, pedregosa,
e a máquina do mundo, repelida,
se foi miudamente recompondo,
enquanto eu, avaliando o que perdera,
seguia vagaroso, de mãos pensas. (Drummond de Andrade, 304)
La tiniebla más estricta ya se había posado
sobre el camino de Minas, pedregoso,
y la máquina del mundo, repelida,
se fue lentamente recomponiendo,
mientras yo, evaluando lo que había perdido,
seguía dudoso, con las manos pensativas. (Drummond de Andrade, 304)
Las estrofas parecen sugerir que el viaje ha terminado. El caminante vuelve al punto de partida. Tal como afirmé en párrafos anteriores, este poema no es sobre la minería en Itabira; además del lenguaje cifrado y una gramática alterada, vuelven al poema encriptado; sin embargo, hay elementos en el poema, como el que analicé, que articulados con los otros poemas toma sentido argumentar que esa máquina del mundo alegórica moderna que articula la economía global con todos sus engranajes, se instaló en Itabira después de los Acuerdos de Washington. Consecuentemente, aquel hierro, el cual poetizó Drummond y lo hizo parte de la identidad y la ontología itabirania termina pulverizado en vagones de tren, luego que esa máquina del mundo se afianzó en Itabira.
En el libro Boitempo (1973) hay un poema titulado “A montanha pulverizada” que recoge las consecuencias de la explotación minera en Itabira. Dice:
Chego à sacada e vejo a minha serra,
a serra de meu pai e meu avôs,
de todos os Andradas que passaram
e passarão, a serra que não passa.
Era coisa dos índios e a tomamos
para enfeitar e presidir a vida
neste vale soturno onde a riqueza
maior é sua vista e contemplá-la.
De longe nos revela o perfil grave.
A cada volta de caminho aponta
uma forma de ser, em ferro, eterna,
e sopra eternidade na fluência.
Esta manhã acordo e não a encontro.
Batida em bilhões de lascas
deslizando em correia transportadora
entupindo 150 vagões
no trem-monstro de 5 locomotivas
— o trem maior do mundo, tomem nota —
foge minha serra, vai
deixando no meu corpo e na paisagem
mísero pó de ferro, e este não passa.
(Drummond de Andrade,1053)
Llego al balcón y veo mi sierra,
la sierra de mi padre y de mis abuelos,
de todos los Andradas que pasaron
y pasarán, la sierra que no pasa.
Era cosa de los indios y la tomamos
para adornar y presidir la vida
en este valle sombrío donde la riqueza
mayor es su vista y contemplarla.
De lejos nos revela el perfil grave.
A cada vuelta del camino señala
una forma de ser, en hierro, eterna,
y sopla eternidad en la fluencia.
Esta mañana despierto y no la encuentro.
Golpeada en miles de millones de fragmentos
deslizándose en una cinta transportadora
llenando 150 vagones
en el tren monstruo de 5 locomotoras
—el tren más grande del mundo, tomen nota—
huye mi sierra, se va
dejando en mi cuerpo y en el paisaje
mísero polvo de hierro, y este no pasa.
(Drummond de Andrade, 1053)
El poema inicia con la relación personal e histórica del yo poético con la sierra, vinculándola a su herencia familiar. Luego, hay una reflexión sobre la conquista y la posesión de la tierra, recordando cómo fue tomada de los indígenas. Sin embargo, la cuarta estrofa resulta significativa y responde al argumento que he planteado. La imagen de la sierra “batida em bilhões de lascas” sugiere la destrucción industrial y la transformación de la naturaleza en mercancía. El hablante describe cómo la sierra es reducida a fragmentos y transportada en un “trem-monstro”, enfatizando la escala desmesurada de esta explotación con la nota de que es “o trem maior do mundo”. El poema cierra aludiendo a cómo la sierra se ha ido y solo queda polvo de hierro. En este momento del análisis, las palabras proféticas sobre el hierro de Walter Benjamín y la máquina del mundo de Drummond resultan pertinentes para articular un análisis de mayor profundidad: Benjamín observa que el hierro se convierte en uno de los materiales decisivos de la modernidad porque inaugura nuevas posibilidades técnicas y arquitectónicas. No se trata simplemente de un material desconocido, sino de uno que empieza a utilizarse como principio estructural capaz de transformar las formas de construcción. Al estudiar y aprovechar sus propiedades, el hierro aparece como base de una nueva arquitectura y, por extensión, de un nuevo orden material moderno”(Benjamín, 173).
En este sentido, aquello que en Benjamín anuncia el progreso técnico y la arquitectura del porvenir, en Drummond aparece desde su reverso: como extracción, destrucción del paisaje y reducción de la montaña a mercancía transportada por el “tren-monstruo” que transporta toneladas de hierro extraídas de Itabira y de otras ciudades que son parte del área minera del Estado de Minas Gerais2.
La máquina del mundo y desastre en Mariana
La catástrofe de Mariana3(Fig.2), que ocurrió el 5 de noviembre de 2015 debido al rompimiento de una presa de la mineradora Samarco en Minas Gerais representa el mayor desastre ambiental en la historia del país en el ámbito minero. Esta tragedia dejó víctimas humanas, cientos de casas destruidas, y un impacto devastador en el medio ambiente. La distancia entre Itabira y Mariana es de 86 kilómetros. La contaminación del río Doce y la pérdida de biodiversidad son consecuencias a largo plazo. Sería difícil no pensar que este desastre natural, como otros ocurridos en la región, no guarde relación con el proceso de extracción de hierro en esta zona de Brasil durante más de ochenta años. En este enlace se puede ver una serie de fotografías del desastre ambiental (https://revistazum.com.br/ensaios/mariana-mg-bruno-veiga/). De igual en este otro enlace se puede ver la noticia sobre sobre el asunto en mención (https://www.youtube.com/watch?v=KlQf3PvaWCY&ab_channel=DomingoEspetacular)
Figura 2. Mariana, afectaciones por el jal de la mina
Conclusión
El recorrido analítico desarrollado a lo largo de este artículo permite afirmar que la poesía de Carlos Drummond de Andrade constituye una forma de intervención crítica en los debates sobre el desarrollo y la explotación de los recursos en Brasil. Lejos de limitarse a una representación lírica del paisaje o de la experiencia subjetiva, sus textos articulan una reflexión compleja sobre las condiciones históricas, económicas y materiales que configuran la modernidad brasileña.
En primer lugar, la contextualización histórica del período desarrollista brasileño, especialmente durante el gobierno de Getúlio Vargas, ha permitido comprender cómo la industrialización y la expansión minera se inscriben en dinámicas geopolíticas más amplias. La inserción de Brasil en los circuitos internacionales de producción de materias primas, en particular a partir de la Segunda Guerra Mundial, configuró un modelo de desarrollo basado en la extracción intensiva de recursos. Este modelo, aunque promovió el crecimiento económico, reprodujo formas de dependencia estructural y provocó transformaciones profundas en territorios específicos, como el de Itabira.
En este sentido, el análisis de los poemas de Drummond revela una progresión significativa: desde la inscripción del hierro como elemento constitutivo de la identidad local en sus primeros libros, hasta su reconfiguración como signo de una economía globalizada en “A Máquina do Mundo”, y, finalmente, su aparición como residuo de un proceso de destrucción en “A montanha pulverizada”. Esta trayectoria pone en evidencia una transición de una relación de pertenencia con el territorio a una experiencia de desposesión, en la que el paisaje y la memoria quedan subordinados a las lógicas del capital extractivo.
Asimismo, la lectura articulada de estos textos permite sostener que la “máquina del mundo” funciona como alegoría de los dispositivos que organizan la producción, la circulación y la explotación de recursos a escala global. En este marco, la negativa del sujeto poético a aceptar la revelación ofrecida por la máquina puede interpretarse como un gesto crítico frente a los discursos de totalidad y progreso que legitiman el modelo desarrollista. La poesía de Drummond, en lugar de celebrar la modernización, expone sus contradicciones y sus efectos materiales en el territorio y en las comunidades de Minas Gerais.
En suma, este artículo ha mostrado que la obra de Drummond puede leerse como una crítica sostenida a la minería y al modelo extractivo que la sustenta, en la medida en que revela las tensiones entre identidad, territorio y capital. A través de una poética que articula materia, historia y subjetividad, su escritura pone en cuestión las narrativas hegemónicas del progreso y abre un campo de reflexión sobre las formas contemporáneas de explotación y sus implicaciones culturales, políticas y ambientales.
Bibliografía
Benjamin, W. Libro de los pasajes. Edición de Rolf Tiedemann, traducción por Luis Fernández Castañeda, Isidro Herrera, y Fernando Guerrero, Suhrkamp Verlag, 1982. Ediciones Akal, 2005.
Bosi, A. Céu, Inferno: Ensaios de crítica literária e ideológica. Ática, 1988.
Drummond de Andrade, C. Poesía completa. 1a ed., 1a tiragem, Nova Aguilar, 2002.
Governo de Minas Gerais. Diagnóstico do setor mineral de Minas Gerais: Documento-base para Formulação do Plano Estadual da Mineração. Belo Horizonte, 2020. https://www.agenciaminas.mg.gov.br/ckeditor_assets/attachments/11205/130fd1adf19cc74be83c7c6c829c53b9.pdf. Accedido el 13 de marzo de 2024.
Ribeiro, M. L. M. y D. de A. S. Os Lusíadas: A Mentalidade europeia sobre as navegações do novo mundo e a história trágico marítima.Anais do XXI Congresso Nacional de Linguística e Filologia: Textos Completos, vol. 1, CiFEFiL, 2017, pp. 1134-1145. Cadernos do CNLF, vol. XXI, n. 3.
Wisnik, J. M. Máquinação do mundo:Drummond e a mineração. 1a ed., Companhia das Letras, 2018.
Todos los textos citados han sido traducidos del portugués para este artículo, salvo aquellos que ya se encontraban originalmente en español.
En términos de producción Brasil se posicionó como el segundo mayor productor de mineral de hierro del mundo en 2016, alcanzando una producción de 421,4 millones de toneladas. Este volumen solo fue superado por Australia, que registró una producción de 825,0 millones de toneladas. De toda esa producción, Minas Gerais destacó por ser el estado brasileño con la mayor producción, contribuyendo con 269,2 millones de toneladas, lo que representa el 63,9% de la producción total del país y el 12,1% de la producción mundial (Governo de Minas Gerais, s. f., p. 59) . Estos datos muestran cómo la máquina del mundo que poetizó Drummond de Andrade sigue siendo parte importante de la dinámica económica mundial. En especial su ciudad Itabira, que se conoce como parte del cuadrilátero ferroso, que en total produjeron el 12.1% de la producción mundial.



