Raúl Durán (Mazatlán, 1995). Poeta y traductor. Estudió la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la UAS. Ha colaborado con poemas y traducciones en diversas revistas digitales e impresas Fue incluido en la antología Una fiera lentísima. Muestra de poesía sinaloense (2017) y La liebre es ligera: muestra de poesía sinaloense joven (2018), publicadas por el ISIC. Fue beneficiario del Programa de Estímulos para Creación y Desarrollo Artístico en Sinaloa en las emisiones 2018 y 2024.
AUGURIO
Aprendiste que el futuro
resplandece sólo en su distancia
que siempre puedes aguantar el golpe
la hiedra del presente
la innombrada ira
Nadie podrá decirte
cómo se dora el aire
hasta que arde el silencio
De qué manera a veces
brota la negra sangre del gorrión
y se ensombrece más la sombra de los árboles
Nadie podrá decirte
y acaso ignoras todavía
que nunca va anunciarse
que no dirá lo bello nunca
“ven, roza mis lindes
yo soy en plena noche aurora
y vine fruto a tu mordida”
Te dirás a cada instante que apresas
el breve cielo de las cosas
pero no nombrarás
y en verdad ya no recuerdas
(así como el agua
se pierde siempre en su marea
igual y lenta
en verdad ya no recuerdas)
Puede ser que los días
presten su fuego
y así finjas arder
Puede ser que mientras duermas
yo te susurre
y al despertar desesperado
tus labios tiemblen
Pero la rosa queda lejos de tu mano
y del intento
tu sangre en sus espinas
Consider the hands
that write this letter.
Aracelis Girmay
No precipites la mirada
demora la urgencia de las manos
renuncia al terco afán
de mantener intacto lo vivido
Lo que al presente se abre
con un gesto de aurora
que aclararía lo justo tu tarea
no presta nunca sus contornos
al filo de otro tacto
Lo que en su forma, color o aroma
se te despliega flor y pronto alcanza
el beso entero del sentido
queda vedado a la memoria:
mirar es olvidar
SPLEEN DE CULIACÁN
Estoy cansado de vivir en mi tierra
Serguéi Yesenin
Yo estaré de espaldas a tu tarde
cuando atreva el salto
y los olivos negros y los neems
inclinarán sus copas con ternura
el sol continuará incendiando Culiacán
los perros callejeros y los gatos
y los sin casa y los a prisa
caminarán las mismas calles de su centro
donde se angosta el aire de septiembre
y con la misma urgencia los camiones
abestiarán el pavimento
y por las noches balas idénticas
silbarán su música asesina
el día se detendrá un momento a todas horas
los párpados se espesarán
al tiempo del sudor y la canícula
con un spleen entumecido
dibujaré el amor
que en tu violento abrazo me arrebatas
el odio en que te esquivo
para guardarlo en tus esquinas y riberas
que seguirán siendo las mismas
Yo estaré de espaldas a tu tarde
colgado de un olivo negro



