UN HUESO CASI INVISIBLE O UNA RESPUESTA AL MUNDO
Autora de doce libros que abarcan poesía, ensayo y biografía, su producción literaria suma más de treinta ediciones, traducida y editada en Colombia, México, España, Perú, Argentina, Italia, Francia y Portugal, es una de las voces más relevantes de la poesía hispanoamericana contemporánea.
Reconocida con el Premio del Festival de Poesía de Medellín y el Premio Nacional de Ensayo y Crítica de Arte del Ministerio de Cultura de Colombia; en España obtuvo el Premio Martín García Ramos por “La vocación suspendida” y el César Simón por “Del tiempo, un paso”; profesora en la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia, radica en Lisboa donde realiza una intensa actividad de promoción de la literatura iberoamericana.
Lauren Mendinueta vive con el compromiso de una intelectual que sabe que necesitamos de su palabra. Voy a detenerme en Un hueso casi invisible, el más reciente de sus libros.
EL SILENCIO TIENE CUERPO
El título “Un hueso casi invisible” nos congrega a una paradoja, lo esencial puede pasar desapercibido, pero su ausencia produce sordera. El estribo, aquel hueso minúsculo del oído, funciona como representación simbólica de su activismo (si ese pequeño hueso no vibra, ensordecemos). Lauren Mendinueta construye su proyecto sobre esa imagen. El libro es un estribo poético que nos permite escuchar lo que durante siglos fue silenciado: la voz de la mujer, su historia, su dolor, su resistencia.
Simone de Beauvoir, en “El segundo sexo”, escribió: “no se nace mujer: se llega a serlo”. Esa afirmación ilumina la lectura de este poemario. No es casualidad que uno de los primeros poemas, “La casa verbal”, afirme: “Hay algo que estoy dispuesta a destruir, el lenguaje. Él lo sabe, me ha empujado fuera de su casa por los siglos de los siglos”. Lauren reconoce esa exclusión y convierte el lenguaje no en instrumento de sumisión, sino en un territorio de batalla.
EL ACTIVISMO POÉTICO
La poesía es uno de los espacios donde la resistencia encontró su forma más perdurable. Cuando las mujeres fueron excluidas de las instituciones, de los parlamentos, de los libros de historia, la poesía funciona como archivo alternativo, como testimonio que no caduca. El activismo en la poesía no consiste solo en escribir sobre política, consiste en reivindicar el derecho a hablar, a nombrar el mundo desde una perspectiva que fue borrada.
En Un hueso casi invisible, el activismo no se grita, se encarna, está en cada poema que recupera la experiencia femenina de la maternidad, el parto, la herencia de las abuelas, la violencia silenciada, la relación con el lenguaje.
En “Gretel y sus hermanas”, la voz colectiva de las mujeres nos recuerda que la supervivencia ha sido durante siglos una forma de activismo: “Un hueso pedimos, no, / no lo pedimos, / nosotras suplicamos por un hueso. / Un hueso / para salvar la vida”. Aquí lo mínimo, lo esencial, lo que apenas se ve, es lo que permite estar.
Simone de Beauvoir sostenía que “la literatura no es un juego, es una comunicación con los demás a través del lenguaje”, la poesía de Lauren asume esa responsabilidad, cada poema es un acto de comunicación que rompe el cerco impuesto a generaciones de mujeres. Cuando escribe en “Los Reyes Magos” “Que no me callen, que no me violen, que no me maten”, esas tres frases condensan siglos de demandas que la historia oficial ha tardado en escuchar; escribirlas, dejarlas registradas en un libro, es un acto político.
HUESO, MEMORIA Y PALABRA
Uno de los aspectos más importantes de Un hueso casi invisible es cómo aborda la herencia femenina, no como algo que recibe de modo pasivo sino como algo que la Poeta reelabora, duele y transforma. La figura de la madre recorre el libro en varios registros. La abuela, la madre y la hija son los eslabones de una cadena que no es perfecta, pero que es indisoluble, por eso la metáfora del hueso se enriquece a lo largo de los poemas.
Es el estribo el que permite escuchar a los antepasados, es el estribo lo que queda cuando la carne desaparece, es el estribo la estructura que sostiene, aunque no se vea.
En “Historia del marfil”, el hueso desprendido se convierte en el símbolo de lo que pervive. Leamos: “El hueso libre fue piedra viva, fue otro en su forma blanda, dulcísima, ahora luto”. Esa dualidad, vida y luto, presencia y ausencia, recorre toda la obra.
UNA RESPUESTA AL MUNDO
En “El canto de mis huesos”, la poesía de Lauren Mendinueta se impone frente a otros registros: “Por ti he oído lo que nunca se oyera: el canto de mis huesos”, ese canto es el canto de una tradición que durante siglos fue considerada muda. Por eso, aquí, cada poema es un acto de reconocimiento a la dignidad femenina, a su dolor, a su fuerza, a su verdad.
Un hueso casi invisible nos dice que una palabra o un hueso olvidado puede ser lo que sostenga el mundo.
La poesía no cambiará la física, lo sabemos, pero cambia cómo nos vemos a nosotros mismos. Cuando una mujer escribe sobre su vida, su cuerpo o sus amores, hace algo revolucionario; dice: “yo estoy aquí, y mi experiencia importa” y ése es el aporte de este documento al debate poético contemporáneo, demostrar que la voz femenina no es una nota al margen, sino el centro de lo que significa estar vivo, escuchando, respondiéndole al mundo.
***
HERIDA
Entre alientos
ajenos,
fuimos creciendo
con los años,
creciendo
con la rabia.
Eternas
y sin nombre,
pequeñas almas
de regiones
recónditas.
Nosotras,
trémulas pirámides,
en el pozo
sin agua
color de madrugada.
Algunos
granos de granada
podrida,
sobre los ojos
de la niña.
Con un hueso casi
invisible,
nos expulsaron
del hogar.
Puede leerse
esa herida,
sus letras perturban
la aparente perfección
del vacío.
GRETEL Y SUS HERMANAS
Un hueso pedimos,
no,
no lo pedimos,
nosotras suplicamos
por un hueso.
Un hueso
para salvar la vida.
No,
nunca pedimos
la jaula
cerrada.
Habitantes
de la intemperie
crecimos
y engordamos
en la jaula.
Qué alto el cielo,
tan frío,
a través de los barrotes.
Tan distante,
tan difícil de alcanzar,
ese cielo
con su promesa
de grandes mansiones.
Nosotras
crearemos
un hueso,
fuera de la jaula
lo forraremos de carne.
Lejos de todas las jaulas
sobre la tierra,
el hueso encarnado
será un souvenir
de la fragilidad
en nuestras vidas.
Hueso, jaula
y bruja,
todo adentro,
más cerca
que el cielo
y nuestro.




