American Poetry: Christianne Balk



American Poetry: Christianne Balk

All Whitman Laureates at Círculo de Poesía

The Walt Whitman Award 1985

Today at Círculo de Poesía: Two poems by Christianne Balk (1953). Graduated with honors in biology from Grinnell College, her works have been featured in The New Yorker, Sonora Review, Crazy Horse, among other magazines. In 1985 she was awarded with the Walt Whitman Award for her poetry collection Blindweed. 

Spanish translations are by Esteban López Arciga (1994).

photo: Michael Kleven

Hoy en Círculo de Poesía: Dos poemas de Christianne Balk (1953). Graduada con honores del Grinnell College, sus textos han aparecido en The New Yorker, Sonora Review, Crazy Horse, entre otras revistas. En 1985 fue premiada con el Walt Whitman Award por su poemario Blindweed. Versiones en español por Esteban López Arciga (1994).

 

 

 

Departure

 

Thousands of tiny
fists tamping the surface of the lake
flowing like a wide
river gone crazy, southeast, westnorth
letting the wind push
it around in its bed and the boat
hull hugging the shore.
What else can she do? Even the trees
agree, shaking
their crowns, throwing down their leaves as if
she were their only
child. Caught cold-footed in Magnuson
grass, trying to cut
free of the creosote-soaked pilings sunk
deep in the shallow
mud holding the water, holding her
wake for a moment,
furrow folding back over into
confusion. Cascade
gray crosscurrents! Sharp switching eddies!
Unreliable
shoals! Let the cloth argue with itself,
gasping like a child
with the air knocked out and the wind
socking the center.
Let the sail, shot-silk green and white, now
snapping, billowing
slowly draw her away from this beach
marked with broken glass, rocks
as smooth as plovers’ eggs, and small
stones splashed iron red
and orange like the sky breaking open.
Let the windows ignite
flickering copper on the other side.
Let the water be
disked with silver from here to there
churning as if roiled
by the flanks of a great, gentle fish.

 

Lauds for St. Germaine Cousin 1579-1601

 

Blessed is the One who lifts the slow sun
above this morning’s raw orange edge,
who moves the ewe to nudge her birth-
stunned lamb into the flock’s heat, who
leads the hen to steer her keets as soon as
they can walk into the insect-
filled, high grass, guides the owl to tear fresh
pigeon into pieces small enough
to fill the owlet’s gaping bill,
and prompts the rat to lick the pup
that’s not her own and take it to her side,
directs the swan to trumpet,
bob her head, and raise her wings, quivering

into a living canopy
above the nest built without hands
by those who have no hands, just wings,
wings that cannot weave but must and somehow
do, just as I twist thread from the distaff’s
wild wether wool, skirted, sorted, scoured,
and drawn into bumps of roving
held awry until the sun lifts
high enough to warm these slow fingers
spinning fast and faster, dropping
the spindle like a top, whorling
fibers clockwise to pull the yarn
taut and straight, plying many into one.

 

Partida

Miles de pequeños
puños rozando la superficie del lago
fluyendo como ola
río alocado, sudeste, noroeste
dejando que el viento lo empuje
alrededor en su cama y el casco
del bote abrazando la costa.
¿Qué otra cosa puede hacer? Incluso los árboles
están de acuerdo, sacuden
sus coronas, lanzando sus hojas como si
fueran su hijo
único. Capturada con pies fríos en pasto
Magnuson, tratando de librarse
del pillaje aceitoso profundamente
hundido en el lodo
superficial sosteniendo el agua, aguantando
su vigilia por un instante,
surco volviéndose
confusión. ¡Contracorrientes
gris cascada! ¡Remolinos de cambio afilado!
¡Bancos
inseguros! Deja al harapo alegando consigo mismo,
jadeando como niño
con el aire noqueado y el viento
pegándose al centro.
Deja que la vela, desplegada- seda verde y blanca, ahora
rompiéndose, ondulando
lenta sácala de esta playa
llena de cristal roto, rocas
tan lisas como huevos de chorlito, y pequeñas
piedras salpicadas con rojo metal
y naranja como el del cielo abriéndose.
Deja que las ventanas se enciendan
lanzando cobre del otro lado.
Deja que el agua
sea cubierta en plata de aquí a allá
batiéndose como si fuese turbia
por flancos de grandes, peces gentiles.

Loas para Santa Germana Cousin

Bendito aquel que levante el lento sol
sobre el crudo borde naranja de la mañana,
que mueve a la oveja para ayudarla a parir-
cordero aturdido al calor del rebaño, que
lleva a la gallina a guiar a sus polluelos tan pronto como puedan
caminar por el alto pasto,
lleno de bichos, guía a la lechuza para arrancar pichón
fresco en morcillas tan pequeñas
que puedan caber en el pico del mochuelo,
y lleva a la rata a lamer al cachorro
que no es suyo y llevarlo a su lado,
lleva al cisne al floripondio,
agitar su cabeza, y levantar sus alas, temblando
cual canoa viviente
sobre el nido hecho sin manos
por aquellos que no tienen manos, sólo alas,
alas que no pueden moverse pero deben y de alguna manera
lo hacen, tal como yo enredo hilo de lana de carnero salvaje
de la rueca, bordado, ordenado, lavado,
y llevado a montones de mecha
tenida por mala hasta que el sol se levante
lo suficientemente alto para calentar estos dedos lentos
dando vueltas rápido y más rápido, dejando
el huso como punta, enrollando
fibras al sentido del reloj para jalar el estambre
tenso y derecho, haciendo de muchos uno.

 

 

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