Donde están ellas: Reneé Acosta



Para ver a la medusa de frente basta con mirarla: y no es mortal. Es hermosa y ríe.

Helene Cixous

Hélène Cixous en la introducción a La joven nacida se pregunta “¿dónde está ella?”: la cultura falocéntrica del mundo occidental, el sistema heteropatriarcal en que existimos ha jugado siempre con ideas duales jerarquizadas donde lo femenino está del lado de lo débil, lo negativo, abajo, por contraposición a la fortaleza, lo positivo, el arriba. Ella tiene un sitio de silencio desde el cual es vista por el otro desde aquella construcción que se le ha impuesto donde “nos han inmovilizado entre dos mitos horripilantes: la Medusa y el abismo”. El feminismo ha hecho grandísimos esfuerzos por desmitificar la figura de las mujeres, por mostrarnos a la medusa de frente. Pero no hay una sola voz de la medusa. La escritura de las mujeres no es una y no surge de una sola posición en el mundo. Desde distintos lugares de enunciación, ellas hablan y exigen ser escuchadas, miradas. La medusa está en todos los lugares y su voz resuena, susurra, gime, quema, cura, se aferra, se deja ir y vuelve, hace perdurar su palabra: escribe. Es sumamente necesario unir aquellas voces, leerlas, conocerlas, estudiarlas, celebrarlas. Es indispensable un espacio donde, como en un cuarto propio, sean libres de pronunciarse desde todos los vértices de su creatividad. Aquí un sitio de reunión donde ellas están y hablan.

Reneé Acosta (Ciudad de México, 1976). Poeta, filósofa y ensayista. Ha publicado El jardín del vértigo,  Milésima de segundo por la muerte de Pablo Ochoa, Moebius, El sentido de las horas. Mereció el Premio internacional de poesía Gabriela Mistral 2011. Fue becaria del FONCA, en el área de poesía, 2009-2010.

 

 

 

Salmo para una Eva mitocondrial

(fragmento)

 

Me levanto de noche

y aún no es el día

en que tu alma molecular

me llene

de toda incandescencia

con tu voluntad de amor

nitrogenada

 

Fuente de Eleusis

Divina entre todas las mujeres

 

Vuelve a mi campo

esférico

de dudas

regresa a mí

Señora de los cielos

Asherá, Astarté

esposa de Dios

Estrella del mar

Pachamama

Gaia

cuerpo de la tierra

llámese naturaleza

o conjunción

celeste

 

Vuelve a mi centro

del que nunca te has ido

Envuélveme en tu manto

sicogenético

y haz de tu presencia

un pulsar de amor iridiscente

 

Señora de los mil rostros

doncella santísima

vía láctea

de tu seno

multipecto

en mil galaxias

multiplicada

 

Shekina

Coyolxauqui,

Asherá,

Amnáh, voz antigua

Isis, Inana

bendita fuente filogenética

Causa esencial

de todas las causas

 

Te has ocultado

y hoy te busco

me encuentro en ti

en un multiverso de caminos

de tu santísima trinidad femenina

diosa, madre, hija

llena de hidrógeno mercurial

respiramos

llenos de ti

desde el inicio

 

¿Cómo llamarte? Madre

¿cómo nombrarte ahora

ante los muros

de ladrillos vibratorios?

cómo encontrar tu neuma

en la tierra

si no es en tus hijas, 

fuente y pulsar

y todo primogénitas

 

Mira en mi compulsión de sal una lágrima

apunta sobre mi frente

la verdad

de que la física no es más que

una etapa

en la evolución

de tu metafísica materna

 

Por eso vuélvenos e inviértenos

conviértenos, absuélvenos

torre de marfil

estrellita de oro

rosa de los vientos

canción de cuna

para los devastados

 

Danos el calor

en tu cobijo de estrellas

y en el vientre

de tu corazón

tan santo

sobre todas las cosas

y las calles

como expresión tangible

de lo intangible

 

– ¡Mira! ¡reconócenos tuyos!

 

 

Mira que

multitudes erráticas

andan

con pasos de neón

a golpes de metralla

 

Nada de eso te refleja

por eso escúchanos

 

Te has ocultado de los hombres

porque eres mujer

y eres madre

y amante

has sido negada desde el inicio

de los tiempos

madre carnal

madre ritual

madre verbal

madre grial

madre silente

madre torre

madre escalera

madre campana de cristal

madre rosa de los vientos

madre lustral

madre hierbabuena

madre flor

madre selva

Venus paleolítica

enterrada

 por el hambre

de los hombres

bajo el manto cósmico

                                                                                             

Porque eres la concepción de luz materna

Eterno femenino

en todo lo materno de la tierra

en las plantas

en el árbol de la vida

porque has estado presente

a cada paso de la humanidad

y has sido

nombrada

de distintas formas

por todos tus hijos

porque eres la esencia femenina

en ti fecunda

por la sangre celestial

 

Por eso te buscamos

te pedimos

nosotros

los abandonados           

hijos de Eva   

para encontrarte

rayo esmeralda

en la sangre

sea trazado

 

Para buscarte

hay que disolverse

 

Para encontrarte

hay que reinstalar

tu programa

primigenio

 

Tu voz de agua

Tu mente filial de agua

Tu cantar

en la memoria de agua

en tu vientre lustral

de tus venas de agua

en la respiración de la tierra

que te nombra

que te canta

y te susurra

tu nombre antiguo

y verdadero

para decirte en todas tus letras

una conjunción de galaxias

codificadas

 

Para decirte

Madre del Ser

para rezarte

en la multiplicación

en la reverberación

en la concatenación

de tu presencia

en la tierra

que te dice Gaia

y saber que

buscarte es reconocerse

 

renunciando a la razón

falo-lógica

con que morir

es regresar a la fuerza de la vida

 

Vuelve entonces

Madre

Tus ojos

compasivos

y no nos dejes

caer de llanto

sobre el acantilado

de la vida

vida a tientas

vida sin ti

que no es vida

 

Por eso escúchanos

Arrúllanos

Cántanos una canción de cuna ancestral que cicatrice

todas las heridas

Pachamama

Gea

Eva mitocondrial

Eva original

Madre de todas las castas

Razón última y primera

 

Por la voluntad del fuego

enciende tu magnético rayo

quintaesenciado

 

Vuélvenos a tu agua manto

celestial

Leche de virgen

Metálica

Eva vitélica

Nuclear

Coagulada al alba

en el albedo místico

del despertar

de la conciencia magna

piedra solar

piedra filosofal

camino de la vida eterna