Nueva poesía europea: Julia Szychowiak



Versopolis es un programa europeo de literatura que cuenta con el apoyo de Europa Creativa, el propósito que tiene es el de promover la poesía escrita por los jóvenes poetas europeos a través de una serie de festivales con distintas sedes en Europa como los que dirigen nuestros amigos y colaboradores Ales Steger y Mite Stefoski, directores de los festivales Days of Poetry and Wine, en Eslovenia, y el Struga Poetry Evenings, en Macedonia, respectivamente; en Círculo de Poesía creemos en la literatura que están escribiendo estos jóvenes poetas y hemos decidido presentar a cada uno de los poetas que han sido seleccionados en este programa. En esta ocasión presentamos, en versión de Álvaro Vallarta, a la poeta Julia Szychowiak. Nació en 1986 en Breslavia, Polonia. Su trabajo aparece en varias revistas y antologías como Poeci na nowy wiek (Poets for a New Century. 2010), Dwadzieścia lat literatury Dolnego Śląska po 1989 roku (Itinerary: Twenty Years of the Lower Silesia Literature after 1989. 2012) y Miłość nie jest tym słowem (Love Is Not the Word: A bilingual selection of Polish and Bulgarian poetry published after 1989. 2014). Poemas suyos han sido traducidos al inglés, español, alemán, búlgaro y esloveno. Ha merecido por su obra el importante Premio Silesius de Poesía y el Premio de la Asociación Polaca de Editores. Actualmente vive en Varsovia. El rechazo de un mundo agresivo y crudo configura en la herida de Szychowiak la poesía de una intimidad imprevisible.

 

 

 

Yo caminé bajo el agua para hacerles creer que me estaba ahogando

 

Yo caminé bajo el agua para hacerles creer que me estaba ahogando.

En el agua soñé con un niño que corría

sobre el cristal iba perdiendo sus cabellos, uñas y dedos.

 

No quedó claro cómo ese chico fue atravesado por la luz

y yo iba tras él. Mis ojos se congelaron mientras lo miraba.

 

Luego, cuando todos pudieron escucharme, ellos querían

saber si me dolía. No dije nada,

me gustaría hacerlo otra vez.

 

 

 

Weszłam pod wodę, żeby myśleli, że tonę

 

Weszłam pod wodę, żeby myśleli, że tonę.

Miałam sen w wodzie o dziecku, które biegło

po szkle, gubiąc za sobą palce, włosy, paznokcie.

 

Nie było widać, którędy w nie weszło to światło,

za którym stoję. Marzły mi oczy, kiedy nie patrzyłam.

 

Potem, kiedy mnie wszyscy słyszeli, chcieli

wiedzieć, jak bardzo boli. Nie powiedziałam nic

i chciałabym zrobić to raz jeszcze.

 

 

 

No cierres mis ojos, no puedo estar en todas partes

 

No cierres mis ojos, no puedo estar en todas partes

idéntica a mi muerte. Humíllame y acuesta

bajo mi cabeza las fotos de mi infancia.

 

¿Qué pasará después cuando acaben los salmos

y ellos se levanten de sus asientos? Me quedaré y tú sabrás volver.

 

 

 

Nie zamykajcie mi oczu, nie mogę być wszędzie

 

Nie zamykajcie mi oczu, nie mogę być wszędzie

jednakowo martwa. Przesuńcie mnie niżej i podłóżcie

pod głowę zdjęcia z dzieciństwa.

 

Co będzie dalej, kiedy skończą śpiewać psalm

i podniosą się z ławek? Zostanę, a wy wracajcie.

 

 

 

Después

 

Mi rosa de niebla y de saliva,

luna -ombligo del lago-.

Dios ha sido arrojado al agua como un niño mudo.

 

 

 

Po

 

Moja róża ze śliny i mgły,

księżyc jak pępek jeziora.

Bóg rzucony na wodę, niemy chłopiec.

 

 

 

Madrugada

 

Debo haberlo visto en alguna parte. Dilo, aquí

un rostro se parece más a un patio desalojado.

 

Toma las partituras del pulso, y observa:

debajo de las costuras de la piel su dulce tuétano

y sangre, la sangre toda de vidrio.

 

 

 

Rano

 

Gdzieś to już widziałam. Choćby tu,

twarz jak niezamieszkane podwórko.

 

Weź nuty pulsu i spójrz,

pod szyciem skóry jest miąższ słodki

i krew, krew cała ze szkła.