Stevie Smith: Mi musa



Proponemos la lectura de una poética de la escritora británica Stevie Smith (1902-1971), “Mi musa”, publicado en 1960. Este texto apareció en el volumen Strong Words. Modern Poetry on Modern Poets, editado por W. N. Herbert y Mattew Hollis, publicado en Inglaterra por Bloodaxe. La traducción corrió a cargo de la traductora inglesa Madahí Sierra Gallardo

 

 

 

 

Stevie Smith

 

Aunque nació en Hull, en 1902, Stevie Smith vivió toda su vida en Palmers Green, Londres, con su tía gran parte del tiempo. Saltó a la fama con la publicación de una novela en 1936, Novel on Yellow Paper, seguida un año después por su primer libro de poemas, A Good Time Was Had by All, y más tarde, Not Waving but Drowning (1957) y Scorpion and Other Poems (1972). Para sus admiradores, Smith fue una escritora de poemas conmovedores y, en ocasiones, muy divertidos y al mismo tiempo peculiares, célebres, espirituales y sombríos. Para sus detractores, sin embargo, era caprichosa e inestable. Murió en 1971 en la cima de su popularidad. A pesar de ello, sigue siendo una de las poetas británicas más queridas y leídas. Su Collected Poems fue publicado en 1975 y sus escritos no recopilados, Me Again, apareció en 1981. Su biografía, escrita por Frances Spalding apareció en 1988.

La poesía es “una gran explosión en el cielo”, como la propia escritura de Smith, ligera al tacto pero pesada a propósito. La musa es un ángel en dirección al cielo (o en dirección al infierno, según su confusa inclinación al cristianismo). El poeta es un simple receptor, sintonizando el cosmos con la estrella brillante.

 

 

 

 

 

Mi musa

 

Mi musa es como la pintura del poeta de la corte y su musa en la Galería Nacional; ella siempre aullándole a un oído diferente.

No es indiferencia sino miedo. Es el miedo de un hombre que tiene una esposa molesta.

Es como un escudero de arma gruesa que tiene una esposa imaginaria. Es como un sujeto inquieto y cordial que niega a su fantasma. Estas nociones de musa son tan falsas como aquel falso que se come la uñas por la falsa imagen que está mostrando. (Si él de verdad fuera cordial, no sabría que hay alguien a quien escuchar).

 

¿Por qué mi musa sólo habla cuando es infeliz?

No es así, sólo escucho cuando soy infeliz

Cuando estoy feliz vivo y desprecio la escritura

Para mi musa esto no es sino amargura.

 

(Why does my Muse only speak when she is unhappy?

She does not, I only listen when I am unhappy

When I am happy I live and despise writing

For my Muse this cannot but be dispiriting.)

 

Esto sí es cercano a la realidad. Estas son algunas verdades sobre la poesía. Ella es un ángel, muy fuerte. No es poesía si no es poeta en término femenino, no es la musa que es débil, sino la poeta. Ella logra una fuerte comunicación. La poesía es como una gran explosión en el cielo. Provoca una terrorífica imagen de hongo y cae al suelo con una fuerte infección. También es una dura salida. La criatura humana está sola dentro de su caparazón. La poesía es una dura salida. El pasaje que ella explota a menudo está en astillas, cubierto de sangre; pero ella puede salir suavemente. La poesía es muy ligera, es como el dios Hermes en mi poema “The Ambassador” (es muy ligera). Pero, también, es como el caballo que monta Hermes, es peligrosa.

 

Debajo del sombrero ancho está la cara del embajador

Él monta un blanco caballo a través del infierno mirando en dos direcciones.

Las puertas se abren ante él y se cierran cuando ha pasado.

Es el maestro de los misterios y en el mercado

es conocido. Robó el tridente, la faja,

la espada, el cetro y muchos instrumentos mecánicos.

Los ladrones lo honran. En el inframundo cabalga sin cuidado.

Algunas veces se eleva en el aire y vuela en silencio.

 

(Underneath the broad hat is the face of the Ambassador

He rides on a white horse trough hell looking two ways.

Doors open before him and shut when he has passed.

He is master of the mysteries and in the market place

He is known. He stole the trident, the girdle,

The sword, the sceptre and many mechanical instruments.

Thieves honour him. In the underworld he rides carelessly.

 Sometimes he rises into the air and flies silently.)

 

A la poesía no le gusta estar al día, se niega a ser ordenada. (“El anglosajón”, escribió Gavin Bone, “es un buen idioma para escribir poesía porque no es posible ser ordenado.”) Todos los poemas que la Poesía escribe deberían ser llamados “Cielo, un detalle” o “Infierno, un detalle”. (Ella sólo escribe sobre el cielo y el infierno.) La poesía es como la diosa Thetis que se convirtió en un cangrejo con pies plateados y a quien Peleus buscó y protegió. Luego, en sus manos, ella se convirtió primero en fuego, luego en serpiente, luego en un hedor sofocante. Pero Peleus puso arena en sus manos y envolvió su cuerpo en un saco mojado y así la sostuvo durante todos sus cambios hasta que se convirtió en Thetis de nuevo, y entonces se casó con ella; fue un matrimonio infeliz. La poesía es muy fuerte y no tiene bondad alguna. Ella es Thetis y Hermes, el ángel, el caballo blanco y el paisaje. Todo lo que la poesía debe hacer es una fuerte comunicación. Todo lo que el poeta tiene que hacer es escuchar. El poeta no es un sujeto importante. Siempre habrá otro poeta.