Poesía de Senegal: N’dèye Coumba Mbengué Diakhaté



Presentamos una muestra de N’dèye Coumba Mbengué Diakhaté. Fue una poeta y educadora senegalesa. Su obra poética se publicó en 1980 bajo el título Filles du soleil (Hijas del Sol). En ella, Coumba expresa su preocupación por el devenir de las mujeres africanas y su inserción en la sociedad, por lo que promueve la solidaridad femenina como una solución a este problema. Sus versos permiten ver a la mujer como una fuente de vida y como una figura que representa la lucha y la esperanza. La traducción es de Rocío Cuenca (Puebla, 1996), estudiante de Lingüística y Literatura Hispánica.

Esta colaboración fue seleccionada en la Convocatoria 2020.

 

 

Cinturón de amor

Si de las mujeres todas las manos quisieran enlazarse,
Para formar un cinturón abrazando el Universo;

Si de las mujeres todas las voces entonaran la misma melodía,
Disipar la languidez y proclamar libertad;

Si de las mujeres todos los corazones latieran al mismo ritmo,
Reanimar el viejo mundo por el mal sofocado;

Si tan solo todas las mujeres lo quisieran;
Nacería en el viejo mundo un corazón nuevo, lleno de amor y de vida,
Estimulando sin parar la felicidad en abundancia

 

 

En el corazón del más sombrío bandido,
Del más inmundo individuo,
En el fondo del limón viscoso,
Yace una fibra de oro.
Una fibra de oro que no puede romperse,
Y que, toda la vida latirá,
Para recordar todo el tiempo,
Al querubín, paria o impío,
Que de una mujer única en el mundo,
Él es el Niño Amor.

 

 

A todas las madres

¡Día de las madres! de mi madre,
de todas las madres sobre la tierra,
de aquellas que ya no están…
Madre negra mi madre, amarilla, blanca,
De todas ustedes, día tuyo mi madre;
¡Que por Dios este día sea bendito!

Del monarca al mendigo,
Del creyente al impío,
Del virtuoso al convicto,
Olvidando un instante las guerras,
La violencia, el horror
En un baile de amor,
Cercando el universo,
En un sólo soplo de amor,
Barriendo las miserias,
Que por Dios, reencontrados,
Todos digan: ¡oh madre, bendita seas!

 

 

 

Mi corazón está ardiendo como quemando mi sol.
Grande también mi corazón como África mi gran corazón.
Habitada por un gran corazón, pero sin poder amar…
Amar a toda la tierra, amar a todos sus hijos.
Ser mujer, pero no poder crear;
Crear, no solamente procrear.

Y mujer africana, luchar.
Aún luchar, para elevarse más bien.
Luchar por borrar la huella de la bota que aplasta.
¡Señor!… luchar
Contra las prohibiciones, los prejuicios, su peso.
Luchar aún, siempre, contra sí misma, contra todo.

¡Y sin embargo!…
Resistir mujer africana, pero ganar al otro.
Crear, no solamente procrear.
Asumir su destino en el destino del mundo.

 

 

Ceinture d’amour

Si, des femmes, toutes les mains voulaient s’enlacer,
Pour former une ceinture embrassant l’Univers;

Si, des femmes, toutes les voix fredonnaient le même air,
Dissiper la langueur, et prôner liberté;

Si, des femmes, tous les cœurs battaient au même rythme,
Ranimer le vieux monde, par le mal étouffé;

Si seulement toutes les femmes le voulaient bien;
Il naîtrait au vieux monde un cœur neuf, plein d’amour et de vie,
Impulsant sans arrêt du bonheur à foison.

 

 

 

Au cœur du plus sombre bandit,
Du plus immonde individu,
Au fond du limon visqueux,
Il est une fibre d’or.
Une fibre d’or qui ne saurait rompre,
Et qui, toute la vie battra,
Pour rappeler tout le temps,
Au chérubin, paria ou mécréant,
Que d’une femme unique au monde,
Il est l’Enfant Amour.

 

 

 

A toutes les mères

Fête des mères! de ma mère,
De toutes les mères sur terre,
De celles qui ne sont plus…
Mère noire ma mère, jaune, blanche,
De vous toutes, de toi ma mère;
Que par Dieu, ce jour soit béni!

Du monarque au gueux,
Du croyant à l’impie,
Du vertueux au forçat,
Oubliant un instant les guerres,
Les violences, les horreurs
Dans une ronde d’amour,
Encerclant l’univers,
D’un seul souffle d’amour,
Balayant les misères,
Que par Dieu, retrouvés,
Tous disent : O mère sois bénie!

 

 

 

Mon cœur est ardent, comme brûlant, mon soleil.
Grand aussi mon cœur, comme l’Afrique mon grand cœur.
Habitée d’un grand cœur, mais ne pouvoir aimer…
Aimer toute la terre, aimer tous ses fils.
Être femme, mais ne pouvoir créer;
Créer, non seulement procréer.

Et femme africaine, lutter.
Encore lutter, pour s’élever plutôt.
Lutter pour effacer l’empreinte de la botte qui écrase.
Seigneur!… lutter
Contre les interdits, préjugés, leur poids.
Lutter encore, toujours, contre soi, contre tout.

Et pourtant!…
Rester Femme africaine, mais gagner l’autre.
Créer, non seulement procréer.
Assumer son destin dans le destin du monde.