Poesía Portuguesa: Salette Tavares



Presentamos un poema de la autora y artista plástico portuguesa Salette Tavares (1922 –1994). Nació en Moçambique, pero se mudó a los once años a la ciudad de Sintra y después a Lisboa, donde vivio hasta el día de su muerte. Estudió Ciencia Históricas y Filosóficas en la universidad de Lisboa. Se dedicó, principalmente a realizar estudios de investigación sobre lingüística, estética y teoría del arte. Viajó por Italia y Francia con una apoyo de la Fundação Calouste Gulbenkian, para hacer una especialidad en estética. Su poesía y su reflexión académica se centraron en los movimientos experimentales, lo que la convirtió en una de las más prestigiosas exponentes del concretismo portugués. La versión del poema está a cargo de Mijail Lamas.

 

 

 

 

 

La aguja, el hilo y el dedal

El dedal fue la primera joya que me dieron
y aprecié.
Me dieron juguetes
me dieron hilos
me dieron pulseras y anillos
pero fue el dedal lo que yo amé.

Un dedo con dedal
es un personaje teatral
con adornos en la cabeza.
Además, dedal
es una palabra festiva
es una golosina en la boca
es una campana que suena sin badajo.
Prueben a decir dedal: ¡Dedal!
¡Dedal! ¡Dedal! y vean.

Compañera manifiesta del dedal
es la aguja
otra palabra gesta
con una sílaba oscura seguida por una remojada.
Aguja es una palabra alargada
delgada y dura y     arrojada
que se demora en la u     a la espera
de un empujón del dedal.
Aguja es una palabra experta
aguda
para la escritura rápida y húmeda,
de metal.
Agu u u u u……….. es una demora en la u
operada
por la mano
detrás del hilo que la sigue
con un vestido largo.
La aguja es una varita
mágica
con la que un hada escribe
el cilindro sólido
del hilo.

El hilo es     la tercera palabra de nuestra lección.
Hiiiiiilo es un trazo fluido con un nudo
en la punta.
Negro blanco azul de cualquier color
el hilo es siempre una línea blanda
que dibuja.     Pasa
dobla estira encoje
corredizo o laxo
dialéctico y sucesivo
entre lo derecho y el anverso
del tejido.
Él es quien fabrica la exactitud real
de lo prometido.

Pero las imágenes de estas cosas concretas
más que nunca
son experiencia del pasado
de mi pequeño pasado
y del pasado ancestral de las palabras.

A mí me enseñaron a bordar hace muchos años
afilándome los dedos
alargándome las uñas
y metiéndome en el dedo medio
el pequeño dedal.
De forma misteriosa se transformo mi mano
en un lago
donde remaba entre falanges delicadas
un minúsculo barco delgado
de metal
pulido.
Era un ínfimo Brancusi
un estilete de acero
del Gabo
con el rabo
amarillo.
Brillante y adecuada venía la aguja
perfecta.     Parecía
un cometa    porque tenía
cola estrellada     el hilo.

Para acá para allá
la aguja pasaba
y tras de sí
largamente arrastraba
una estela.
En el paño sujetado por la otra mano
se formaba poco a poco una ilusión,
era el bordado     que surgía.

La aguja seguía sus rutas finamente
lanzada por el dedal.
De las puntas de los dedos ella iba
a través del paño
hacia un ascenso vertical
hasta estirar el hilo.
Rítmicamente el gesto repetido
más que un barco
la aguja era de ligera
un pez que navegaba por el bordado.

Oh, quién me diera otra vez
mi teatro miniatura
con la aguja entre los dedos
con el dedal de la ternura
y el hilo punteando     el tiempo.
 

 

A agulha, a linha e o dedal

Dedal foi a primeira jóia que me deram
e eu apreciei.
Deram-me brincos
deram-me fios
deram-me pulseiras e anéis
mas foi o dedal que eu amei.

Um dedo com um dedal
é um personagem teatral
com enfeites na cabeça.
Além disso, dedal
é uma palavra em festa
é uma guloseima na boca
é um sino que toca sem badalo.
Experimentem dizer: dedal!
dedal! dedal! e vejam.

Companheira manifesta do dedal
é a agulha
outra palavra gesta
com sílaba escura seguida pela molhada.
Agulha é uma palavra comprida
esguia e dura e lançada
que se demora no u à espera
do empurrão do dedal.
Agulha é uma palavra esperta
aguda
para a escrita rápida e húmida,
é um traço
de metal.
Agú ú ú ú ú ………. é uma demora no u
manejada
pela mão
seguida pela linha que se prossegue
como um vestido longo.
A agulha é uma varinha
do condão
com que uma fadinha escreve
o rolinho sólido
da linha.

Linha é a terceira palavra da nossa lição.
Li i i i i inha é um risco fluido com um nó
na ponta.
Preta branca azul de qualquer cor
a linha é sempre um brando fio
que desenha. Passa
dobra estica encolhe
retesa ou lassa
dialéctica sucessiva
entre o direito e o avesso
do tecido.
É ela que fabrica a exactidão real
do prometido.

Mas as imagens destas coisas concretas
mais do que de hoje
são experiências do passado
do meu pequeno pasado
e do passado ancestral das palavras.

A mim ensinaram-me a bordar há muitos anos
afilando-me os dedos
alongando-me as unhas
e metendo-me no médio
o pequeno dedal.
Misteriosamente transformou-se a mão
num lago
onde vogava entre falanges delicadas
um minúsculo barco comprido
de metal
polido.
Era um ínfimo Brancusi
ou um estilete de aço
de Gabo
com o rabo
amarelo.
Luzidia e certa
eu via a agulha
e a agulha era
perfeita. Parecia
um comenta porque tinha
cauda estrelada a linha.

Para cá e para lá
a agulha passava
e, atrás de si,
longamente arrastava
esta cauda.
No pano prendido pela outra mão
formava-se pouco a pouco uma ilusão.
era o bordado que surgia.

A agulha seguia as suas rotas firmemente
lançada pelo dedal.
Das pontas dos dedos ela ia
através do pano
para um levantar vertical
até a linha esticar.
Ritmicamente repetido o gesto
mais do que um barco
a agulha era de ligeira
um peixe a navegar pelo bordado.

Ó quem me dera outra vez
o meu teatro miniatura
com a agulha entre os dedos
com o dedal da ternura
e a linha a passajar o tempo.