Poesía mexicana: Miguel Inzunza



Presentamos una muestra poética del poeta y cantautor Miguel Inzunza (Ahome, Sinaloa 1978). A temprana edad se traslada a la ciudad de Querétaro donde realiza estudios de música, periodismo y comunicación, posteriormente diplomado en Letras Iberoamericanas.  Ganador de la Beca María Grever que otorga la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, la Sociedad de Autores y Compositores de Mexico y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.  Ha sido exponente invitado a diversos festivales y ferias del Libro de Latinoamérica (Feria Internacional Del libro de República Dominicana, Festival Internacional de Poesía De Comala, Pueblo Banco, FICA Costa Rica, Feria Internacional del libro de Dallas Texas, Feria internacional del libro de Guadalajara FIL, Feria internacional de la ciudad de México, entre otras). Es uno de los principales exponentes en activo de la canción de autor en Iberoamérica. 

 

 

 

 

TODO ESPERA

Todo espera paciente
a que ceda la euforia de lo diurno,
la lámpara, el balcón,
el silencio con su faro de niebla.

La noche está en la lumbre
y apunto de cocción,
ya huele a tinta.

La noche va paciente,
desnudando los versos que en el día
se esconden del bullicio,
penetran lentamente por los párpados
a tientas, indecisos.

A estas horas se ven
mejor esas luciérnagas del tiempo
que emergen de la página.

La vida es esa oculta pirotecnia.

 

 

 

CADAVER DE UN FUTURO

No aspiré a ser la grieta del derrumbe,
ni la ojiva que expande este silencio,
tan sólo aquella brújula escondida
que empuñabas al pie de los aviones.

Debes pensar que soy inmune,
que ya no es un relámpago tu nombre,
que tengo por mascota otra esperanza,
que alimento con huesos de un futuro.

Aquí cundió asesina la sequía,
no hay una sola gota que fecunde
la agónica semilla que me guardo,

y sé que un animal busca mis pasos
paciente a que la noche se desnude,
tu ausencia es esa fiera que me aguarda.

 

 

 

MUSEO DE ANTENAS

Necesito subir a la azotea,
mirar la ciudad desde arriba,
museo de antenas durmientes,
de monocromáticas verdades
que cruzaron el cielo
para inyectarnos lágrimas ajenas.
Las azoteas son pasado secándose al sol.

En aquel tendedero sigue intacta mi infancia,
con la voz de mi madre llamándome a comer,
y mi curiosidad, perdida en lo lejano.
Yo que de niño llegué a la ciudad,
para extrañar la cumbre de los árboles
del pueblo de mis ojos.
Fui Cósimo migrante
buscando transplantar
mi infancia en el asfalto.
Necesito subir a la azotea

volver a convertirme en pararrayos.

 

 

 

LUCIÉRNAGA

Dónde estabas escondida
disfrazada de paisaje
destello en nocturno oleaje
cuando el mar da una mordida.
Tu luciérnaga encendida
es polvo azul de la luna
solitaria en la fortuna
de dibujar sobre el mar,
caricia de luz lunar
que va incendiando la espuma.

 

 

 

EQUILIBRISTA

El que juega equilibrista,
el que se lanza al vacío,
el que está al cruzar el río,
el del motive hedonista.
El que levanta la vista
con la cara de asombrado,
o el que busca desvelado
las huellas de la belleza,
y en el intento tropieza…
pero siempre cae parado.