Poesía polaca: Zbigniew Herbert



Hoy recordamos al poeta polaco Zbigniew Herbert (1924-1998) a 17 años de su muerte. El poeta fue condecorado con la máxima distinción que otorga su país, la Orden del Águila Blanca (Order Orła Białego). Miembro de la Resistencia polaca durante la Segunda Guerra Mundial, tiempo en el que comenzó a escribir poemas. Miłosz describió su obra como «casual y susurrante». Presentamos su poema, Cinco hombres. La traducción es del poeta costarricense G.A. Chaves.

 

 

 

 

 

Cinco hombres

 

 

1

 
Los sacan de mañana
al patio empedrado
y los ponen contra el muro

 
cinco hombres
dos de ellos muy jóvenes
los otros de mediana edad

 
nada más
puede decirse sobre ellos

 

 

 

 

2

cuando el pelotón
apunta sus armas
todo de repente aparece
en la luz estridente
de la obviedad

 
el muro amarillo
el frío azul
y en lugar del horizonte
el alambre negro sobre el muro

 
ese es el momento
en que se rebelan los cinco sentidos
con todo gusto escaparían
como ratas de un barco que se hunde

 
antes que la bala llegue a su destino
el ojo percibirá el vuelo de proyectil
y el oído registrará un susurro de hierro

 
la nariz se llenará de un humo cortante
un pétalo de sangre cepillará el paladar
el tacto se contraerá y luego se aflojará

 
ahora yacen sobre el suelo
cubiertos en sombra hasta los ojos
el pelotón se retira
sus ojales correas
y cascos de hierro
están más vivos
que aquellos que yacen junto al muro

 

 

 

 

3

Yo no acabo de enterarme de esto
lo sabía desde antes de ayer

 
entonces por qué he estado escribiendo
poemas sin importancia sobre las flores

 
de qué hablaron los cinco
la noche antes de ser ejecutados

 
de sueños proféticos
de un escape a un burdel
de repuestos para carro
de un viaje por mar
de cómo cuando uno de ellos tenía espadas
no debió haber abierto en el juego de naipes
de cómo el vodka es mejor
después del vino te da dolor de cabeza
de muchachas
de frutas
de la vida

 
así que uno puede usar en poesía
los nombres de pastores griegos
uno puede intentar capturar el color del cielo en la mañana
escribir del amor
y también
una vez más
con un fervor muerto
ofrecerle una rosa
a este traicionado mundo