Poesía mexicana: Roberto Vallarino



Leemos al poeta, ensayista y narrador mexicano Roberto Vallarino (1955-2002). En 1976 fue becario del Centro Mexicano de Escritores. Fue agregado cultural de México en Yugoslavia. Fue coordinador de la Colección Letras Nuevas de la SEP. Escribió poemarios como Cantar de la memoria (1977), Invención del otoño (1979), Elogio de la lluvia, Poemas olvidados (1979) y Exilio interior (1983).

 

 

 

 

Nocturno de Oaxaca

 

Ahora me busco al fin mi otro rostro
entre los adoquines y las húmedas ruinas.

Ha transcurrido un tiempo de reflejos adustos
que sólo se saciaban en el estéril núcleo de la palabra Yo.

Y sin embargo ahora, mirándote dormida tan desnuda,
encuentro mi otra máscara del sal.

Desde hace ya muchas sombras espero el regreso del sol
cuyo fantasma brilla, amarillento, en todos los espejos.

Ha pasado la parvada de cuervos con su luz temporal
y no me reconozco sino en el fondo de tu piel de sándalo.

Porque a mi cuerpo lo volvió inextricable
la vertical que asume, y lo contiene.

Afuera, la monótona repetición de la luna en las ventanas
revela su unidad rugosa y árida.

 

 

 

Tardes de enero

Las tardes de enero
heridas en el pecho
                                    con su lluvia gris
y sus gatos de niebla entre las bardas.

El cierzo y sus cuchillos
que tasajean el rostro de la ciudad,
las visiones de todas las ventanas
abiertas al vacío  de la realidad que se toca
y quema
                o se desbarata entre los dedos.

(El alma sitiada
ofrece rienda suelta a sus delirios 
                                                              La sed nos petrifica
la compasión desaparece
y los ojos se enfrentan al reto claroscuro de otros ojos)

En algún recodo de mí mismo
se ha roto un cuerpo.

 

 

 

 

Otro abril

 

Ábrete
Abril de rosas tumefactas:
pétalos que en el hedor
                                           se desintegran.

 

 

 

Líquen

 

Hongo
            y
              alga
copulan:
criptofagia.