Consuelo Arriagada (Santiago de Chile, 1983) es abogada de profesión, con estudios de filosofía. Forma parte del Taller Helecho Poético Internacional dirigido por el poeta Samuel Trigueros. Sus poemas han sido publicados en diversas revistas literarias. Algunos de ellos han sido traducidos al inglés e incluidos en la antología bilingüe Desarraigo: 18 poetas transfronterizos (Nautilus Ediciones, 2021). Ha publicado los poemarios: En lo oscuro del sueño/Dans l’ombre du rêve (Nautilus Ediciones, 2022) traducido al francés por Michelle Dospital; Rondar el silencio/Poursuivre le silence (Buenos Aires Poetry, 2023) traducido al francés por Sandra Bruno; El Borde/Le Bord (Nautilus Ediciones, 2025) traducido al francés por Michelle Dospital.
Los poemas publicados son parte del último libro.
ENTRA EN LA IGLESIA SILENTE
Nadie toca la campana de la noche
las palabras como el amor
iluminan u oscurecen
la voz blanca del plenilunio
se desliza tersa
sobre el sueño de los ciegos.
A MEDIODÍA TODO LO NOMBRADO DESAPARECE
Cartílago de sombra
bifurcación del pájaro
que tiembla en la sangre.
Nosotros que éramos frágiles y abiertos
a la luz de esa hora
en la que todas resplandecen
nos cerramos como un puño
en la boca del vacío.
LO INDECIBLE
Lo indecible apresura el paso
y cierra la puerta tras de sí.
Se parece a un lago abrazado por pinos
hundiéndose en las aguas oscuras
dormidas.
Estoy tumbada sobre las conchas
que arrastran los días
bajo el ala extendida del ángel que custodia
las cosas rotas.
Nombro la piel
y se retrae con el tacto la herida transparente
pudorosa como una planta sensitiva.
No, no es mi lengua huyendo de lo que nombra
ni el deseo en plena combustión.
Desgarro estas palabras
para acercarme en puntillas a tu borde sinuoso.
TÁCITA
La niebla se petrifica en el rumor
de los cristales habitables.
Mis dedos de agua bordan
la columna vertebral de la noche.
Doméstica y ensombrecida
me arrodillo
en el círculo de la última ejecución.
Cuando enciendas la lámpara
verás que he salido
de la estampa trizada del bosque primario.
ARIADNA,
esconde tu ovillo,
corta los hilos,
ofrenda a la noche
tu corona de luz.
Cada uno teje
su propio laberinto.
Cada laberinto
es un sudario.
Las islas brillan
como enigmas
embestidos por el mar.
Teseo llevará su orgullo al límite
de tu fractura.
Cuando duermas, serás una niña
arrojada a su propia espuma.
Que se apiaden los dioses de tu sueño.
TIMIDEZ BOTÁNICA
Las copas de los árboles
esbozan en la fisura
su límite de luz.
Las palabras perfilan
el contorno
del silencio.
Nosotros tan desnudos
en las palabras
heridos
por las fisuras
la luz se vierte
apenas
en las copas del silencio.
EL ASOMBRO es una flor frágil
que el pensamiento curva.
NO HAY LENGUAJE de palabras diáfanas
todo amante precisa traducción.
PENSAMIENTO
Un fantasma lascivo
respira
al filo de tu cráneo.
ALGUIEN INMÓVIL
se retira
a bordo del silencio.




