Giovanni Rossi nació en Alatri el 5 de abril de 1997. Licenciado en Ciencias Biológicas, continúa sus estudios universitarios en Ciencias y Tecnologías para la Conservación del Patrimonio Cultural. Ha publicado, en poesía: Fantasie naturali (Edizioni EscaMontage, 2019) y La vita finché resta (Ensemble edizioni, 2023), con una nota introductoria de Antonio Veneziani. Sus textos han aparecido en los blogs literarios Suite italiana, Inverso- Giornale di poesia y en la revista de poesía Metaphorica (Edizioni Efesto). En diciembre de 2024 publicó su nueva colección de versos, La voce bambina, para Croce edizioni, con una nota introductoria de Giorgio Ghiotti. La antología ha aparecido en Il posto delle parole, en el diario Mondoreale, en Le monde diplomatique, Quarta Parete y en varios periódicos. La antología fue seleccionada para el Premio Strega de poesía 2025 y, el mismo año, fue galardonada con el premio Gabriele Galloni para jóvenes poetas en el concurso internacional Antica Pyrgos.
Presentamos algunos poemas de Giovanni Rossi, poeta italiano. Su poesía le habla al lector con versos emotivos y racionales. Un lenguaje poético que puede parecer simple, pero que tiene como referente a la gran poesía italiana del siglo XX.
¿Qué quedó?
Vértigos de viento para descomponerte
las piernas; kilómetros de arena
la resaca que sobre la playa
camina libre
―y te recupera― de vuelta
Cosa è rimasto?
Vertigini di vento a scomporti
le gambe; chilometri di sabbia
la risacca che sulla spiaggia
libera cammina
– e ti recupera – a ritroso.
Perdona los años.
Perdónalos todos, haz que se deslicen
sobre tu piel de seda azul
te espera un mar a ras de agua
y piedras por lanzar.
Vuelve niña, vuelve para declinar
uno por uno los primeros brotes
de los árboles en flor.
A todos les es concedido recordar el verano.
Vuelve niña, vuelve para lanzar
las primeras piedras del mundo en el lecho del mar.
Perdona gli anni.
Perdonali tutti, falli scivolare
sulla tua pelle di seta azzurra;
ti aspetta un mare a pelo d’acqua
e sassi da lanciare.
Torna bambina, torna a declinare
ad una ad una le prime gemme
sugli alberi in fiore.
A tutti è concesso ricordare l’estate.
Torna bambina, torna a lanciare
i primi sassi del mondo sul letto del mare.
El verano de tu rostro, un cerillo
apenas encendido, el fósforo,
el fueguito libre y despreocupado
de la cabecita en llamas.
Ahora estrecha entre el pulgar y el índice
está en su piel de contacto
la raíz impronunciable del tiempo.
Pero tú no, no te consumas
no te preguntes obsesivamente
cómo es que se hace para estar vivos
en un mundo tan veloz;
porque luego desparecen siempre, los rostros.
Libres, despreocupados, engullidos por la sombra.
Somos fuegos.
L’estate del tuo volto un fiammifero
appena acceso, il fosforo,
il fuocherello libero e scanzonato
della capoccetta in fiamme.
Ora stretto tra pollice e indice
è nella loro pelle di contatto
la radice impronunciabile del tempo.
Ma tu no, non struggerti
non chiederti ossessivamente
com’è che si fa ad essere vivi
in un mondo tanto veloce;
perché poi scompaiono sempre, i volti.
Liberi, scanzonati, dall’ombra inghiottiti.
Siamo fuochi.
Una nueva cuenta pendiente la tendrás
tú y tu piel, mostradas desnudas las muñecas
al viento, con la arteria efundiendo
sangre donde fuera que es más cómodo.
Por cada mancha en el asfalto
espera la bella estación
y ya busca venganza:
botellas llenas, por devolver, a cambio.
Es una fatiga, restituir la sangre.
Un nuovo conto in sospeso lo avrai
tu e la tua pelle, mostrati nudi i polsi
al vento, con l’arteria a zampillare
sangue dove fuori è più comodo.
Per ogni macchia sull’asfalto
attende la bella stagione
e già cerca vendetta:
bottiglie piene, da rendere, a riscatto.
È una fatica, restituire il sangue.
***
Otros poetas del dossier que prepara Antonio Nazzaro son
Giuseppe Nibali / Imma Schiena / Sonia Capoorossi /




