Poesía ecuatoriana: Yuliana Ortiz Ruano

Leemos a la poeta ecuatoriana Yuliana Ortiz Ruano (Ecuador, 1992), quien nos entrega una serie de poemas inéditos titulada Camino hacia atrás para recoger objetos y lanzarlos al futuro, así como poemas de su libro Mamá, no hablemos de Dios (Recodo Press, Quito, 2026). Yuliana Ortiz Ruano ha sido seleccionada en el Translator Choice II del Festival de Literatura Latinoamericana LATINALE, organizado por el Instituto Cervantes de Berlín. Fiebre de carnaval (2022), su primera novela, ganó el premio IESS Primo Romanzo Latinoamericano en Italia en 2023 y el Premio Nacional de Narrativa Joaquín Gallegos Lara. Foto de la autora ©Adriana Gómez.

 

 

 

 

 

 

 

Camino hacia atrás para recoger objetos y lanzarlos al futuro

(Inéditos)

 

 

 

 

 

 

 

 

 
pista amorosa para una muchacha de futuro

 

nos van a borrar
dirán que no existimos
dirán que no había mujeres negras que escribían
dirán que era imposible que una mujer negra escribiera
dirán que fuimos amantes
tal vez dirán que enseñamos a leer
que amamantamos
que gritamos en las calles
que nos estábamos liberando
que no tuvimos tiempo para escribir
en la supervivencia del día a día
pero nos van a borrar
dirán que es imposible
sacarán de las estanterías los libros que escribimos
los periódicos físicos habrán sido comidos por el moho
el internet se apagará y no existirá forma de encontrarnos
esconderán un par de objetos nuestros en alguna bodega asquerosa
pero las muchachas de futuro nos van a buscar
meterán sus narices en los archivos
navegarán en mares de archivos de escritores negros anglófonos por supuesto
en efecto encontrarán amantes
en efecto encontrarán maestras
en efecto encontrarán mujeres negras que criaron a escritores blancos que las mencionan
por supuesto
hablando por ellas
pasarán muchos años
quince tal vez
las muchachas de futuro tendrán ojeras y angustias
nos van a borrar
pero una tarde
no
una madrugada
en el archivo
abrirán una falsa pared
meterán
otra vez
las narices donde no debían
encontrarán este ordenador
encontrarán una máquina vetusta
encontrarán una foto
un libro
comido por el moho
donde por azar
figura nuestro nombre
hurgarán tanto las muchachas de futuro
como solo se hurga
en la piel de los amantes
ya que ser entrometidas
investigar-nos
es un acto de amor y desborde
nos hallarán
desgreñadas
con ojeras y angustias
escribiendo
mientras intentábamos sobrevivir al miedo
al temblor de los días
al fascismo y racismo de tiktok
y al amor
que nos quería
de vuelta
muy al fondo de las casas
y las muchachas de futuro escribirán sobre nosotras
y dirán que es ficción
porque en el futuro la ficción perderá peso
credibilidad
estatus
la ficción estará poblada de mujeres
por ello
perderá peso y credibilidad
dirán que es ficción como si hacer ficción fuera sencillo
ellos
los de arriba
mirarán con repudio la bajeza de la ficción
ellos
que no tuvieron que imaginar un futuro
porque lo tenían todo resuelto
pero las muchachas de futuro sabrán pelear
como peleamos nosotras en el pasado
que es siempre una forma de futuro
como pelearon las muchachas del pasado
machete
palo
o
veneno en mano
las muchachas de futuro tendrán otros instrumentos
otras armas
como ahora yo tengo este ordenador
y reconstruirán la ficción como potencia física y sensible
para ti muchacha de futuro
que me estás encontrando
pese a todos los esfuerzos sistemáticos del borrado
incluso
de nuestra negritud
para ti
y por ti
yo estoy escribiendo hinchada de futuro

 

 

 

 

 

 

 
pista amorosa para mi amante del futuro

 

mi amante de futuro no tiene un animal guardado y enfermo en mitad de la garganta tiene una especie de ser de mil cabezas inanimadas desde donde piensa en mí mi amante de futuro tiene la cara corroída por el bello facial y las navajas mi amante de futuro tiene que beber para expresar porque aunque sea bisexual sigue siendo hombre mi amante pobrecito quisiera amamantarlo con mi ausencia de mamas yo no quiero que nadie toque a mi amante de futuro pero lo dejé porque en el fondo de mi cuerpo me parece insoportable que lo toquen y todo lo insoportable es irresistible a mi amante de futuro le digo: yo seré un hombre por ti renunciaré a ser lo que fui pero es mentira porque yo quiero ser su mujer poseída de mil cabezas mi amante de futuro respeta mi espacio me da libertad porque la tengo pero en el fondo de todas las cosas yo quisiera poder ser suya pero esto no lo puedo decir por dios esto no lo puedo decir mi amante de futuro me adora pero yo debo irme lejos debo cruzar tres océanos para que él pueda decirlo mi amante de futuro quiere ser esto: no mi marido ni mi hombre solamente el cangri que cuando yo llamo me responde pero yo quiero precisamente eso que no me puede dar: que sea mi marido y mi hombre pero eso no lo puedo decir por dios no lo puedo decir mi amante de futuro sabe todo de mí sabe sobre todo que quisiera ser plastilina para adaptarme a todo lo que necesita pero mi amante de futuro jamás haría lo que quisiera de mí o tal vez en su inacción lo hace y yo no me doy cuenta porque estoy muy ocupada mirando cómo las luces del mundo se reflejan en sus lentes ridículos pero yo no me doy cuenta porque estoy perdida escuchando su voz de último puerto del caribe pero yo no me doy cuenta porque estoy perdida en la abertura de su camisa de estampados de flamingos pero yo no me doy cuenta porque estoy perdida en él mi amante de futuro sabe que yo perdería todo por él por eso no me detiene y no me pide nada mi amante de futuro prefirió comprar una nueva televisión gigante quedarse frente a esa pantalla gigante antes de reconocer que me perdió mi amante de futuro dice que me perdió pero en el fondo de su cuerpo en ese lugar que no puede ser dicho por la boca mi amante de futuro sabe que le pertenezco y en el fondo de toda la linfa que me recorre yo sé que me pertenece pero mi amante de futuro y yo su amante de futuro no vamos a decirnos nada

 

 

 

 

 

 

 


pista amorosa para mi niño de futuro

 

si pudieras escuchar el milagro de tu voz extendiendo su velo sobre las cosas si pudieras escuchar las diversas formas en las que tu voz se despliega como cientos de animales de lana y látex sobre el mundo si te detuvieras a ver cómo tu voz transforma el color de todas las cosas que me rodean el color de mis órganos y de mi sangre si pudieras poner tu propia voz en tu oído de la misma forma en que pones tu voz en el mío si pudieras hacer un mapa de todas las cosas que transforma tu voz por ejemplo de cómo tu voz detiene el tiempo a mi alrededor y me deja sin lenguaje si pudieras ver con mis ojos las dimensiones de los cambios de tu voz sobre mi cuerpo si yo pudiera me quitaría los ojos para que puedas mirarte hablar como yo te veo hablar con todos los colores desplegados en el suelo de la que es tu casa y alguna vez fue la mía podrías ver que todo acercamiento a ti produce un derrame de animales nuevos en el mar de adentro de mi cuerpo vieras todo lo que perdí por querer ganar el mundo

 

 

 

 

 


Diálogo primero [Carta oral]

 

No todo hierve únicamente bajo la piel. Afuera el incendio milagroso de tus senos se lleva la arquitectura de la ciudad ¿por qué tengo tanto miedo? Como si enfrentarte con el verbo que se me fue entregado significa que nunca te vayas de mis manos. Como si el miedo fuese el único habitante de mi planeta interno donde la sangre forma lagos inmensos donde nadie puede bañarse más. Afuera sólo puedo imaginar otra vez el milagro de tus senos reviviendo cada polo asesinado. Entonces entiendo que nada bajo el sol de Guayaquil puede ser cierto. Como si todos los planetas les dieran la espalda a los amantes del puerto desintegrado.

Por ello tu mirada no es humana— he ahí el reconocimiento mutuo —el tacto de tu cuerpo donde hundo mi plexo es el reflejo de todo cuanto soñé y no fue consumado. Soy un astronauta a la deriva cayendo del cosmos a la biósfera de tu vientre como una estrella en pleno incendio desgarrándose. Haciendo cenizas sus extremidades frente a tu presencia. Caigo. Desciendo como feroces gotas de lluvia. Me hago líquido para bañar tu piel, para que tu vagina se convierta en el mejor hogar, madriguera tibia y acuosa para mis dedos que son prolongaciones del universo intentando hacerte suya.

Nadar en ti es volver al vientre de mi madre. Vivir entre tejidos rosa Pangea primera que acogió tiernamente mi llanto y trote de feto azorado. Menguo tanto, me hago pequeño. Microscópico caballo marrón atravesándote. Escribiendo mis iniciales en las paredes que hace siglos me vieron gritar por primera vez. Grito de guerra de potrillo alumbrado. Vuelvo. Eterno retorno a la niña. Desde mi iris se proyecta un caballo desangrado en la sala. Un caballo con las patas mutiladas: prolongaciones directas del sol. Eterno retorno al temblor óseo, al existir sin otro sentido que no sea la aguda visión; facultad de observar a través de la piel. He visto tus pulmones negros tapizados de nicotina. He visto el llanto de la sangre en la sístole bombeado incesante para que sigas viviendo. Todo lo he presenciado, la fiebre que desciende del cielo se apodera de mi cuerpo de hombre-mujer-equino:

se hace tarde
de mi musculatura edificaré un puente para cruzarte y habitarte por
completo.

 

 

 

 

 

 

 


Mamá no hablemos de dios

(Recodo Press, Quito, 2026)

 

 

 

 

*

soy totalitaria como dios

lo quiero todo

al mismo tiempo

la superficialidad de los amaneceres

y la profundidad de los asientos de un bar

quiero que dios se vaya pero lo traigo de vuelta

me intriga que dios siempre está junto a palabras de lucha como un gladiador

cómo será el cuerpo de dios desnudo te quisiera preguntar madre

cómo te imaginas el sexo de dios

 

 

 

 

 

 

 

*

Encuentro gestos de dios en todas las cosas del mundo
no lo he visto
pero reconozco lo que hace por ejemplo en el lenguaje
en guayaquil cientos de personas gritan desesperadas en parques sol comiendo sus mejillas

saliva escasa en sus gargantas
entran en trances
es la ebriedad de dios en su existencia
para conocer a dios hay que estar borracho
hay que oler y lamer la bajeza del mundo
todos mis amigos adictos creen en dios
y yo los amo
como a los perros sucios del puente santa lucía
como a las carpas de adictos bajo el puente de la unidad nacional dios ladea la cabeza
levanta su faldón
y la ciudad aparece

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*

las leyes de dios

no me permiten entender si me aman

o se acercan de manera antropológica a mi cuerpo

a investigarme

a probar que el amor

es una frontera que desdibuja

incluso el asco

que la publicidad genera

hacia mujeres como yo

a experimentar y acumular un capital inclusivo

algo así como una visita guiada a las posibilidades de la abertura de una mente desconocida hacia mi cuerpo negro y extraño

¿qué harás hoy?

¿por qué no quieres que te abrace?

no sé distinguir del desprecio y el aburrimiento

del amor y de las ganas de desgarro

en mi colegio católico

donde el cura besaba a mis compañeros de aula

todo se desbarató adentro de mi cabeza

dios en mi colegio me enseñó que yo no podía fallar

pero todos los hombres a mi alrededor sí

¿por qué no me permites fallar y recuperar el tiempo perdido?

dios dibuja un cenicero lleno de muelas arriba de mi cabeza

un hueso acogedor

es también una infancia que se desangra

 

 

 

 

 

 

 

Yuliana Ortiz Ruano (Limones, Ecuador, 1992). Poeta. Ha publicado, en poesía, Canciones desde el fin del mundo (2021) y Cuaderno del imposible retorno a Pangea (2021 y 2022). Seleccionada en el Translator Choice II del Festival de Literatura Latinoamericana LATINALE, organizado por el Instituto Cervantes de Berlín. Fiebre de carnaval (2022), su primera novela, ganó el premio IESS Primo Romanzo Latinoamericano en Italia en 2023 y el Premio Nacional de Narrativa Joaquín Gallegos Lara.

 

 

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