Materia oscura, nuevo libro de Jorge Fernández Granados, Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros

El poeta mexicano Jorge Fernández Granados (1965) publica Materia oscura (Valparaíso Ediciones, 2025), libro con el que mereció el V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros “El Duende, ¿dónde está el Duende?”. La entrega del Premio se realizará el próximo 9 de mayo en España. Fernández Granados ha merecido distinciones como el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes, el Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer Para Obra Publicada o el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares.

 

 

 

Materia oscura

de Jorge Fernández Granados​​ 

 

 

[ A manera de nota introductoria ]

 

El poeta mexicano Jorge Fernández Granados, que obtuvo el​​ V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros “El Duende, ¿dónde está el Duende?”,​​ recibirá el 9 de mayo este reconocimiento y presentará el libro galardonado,​​ Materia oscura, en el Municipio de Fuente Vaqueros, Granada, cuna de Federico García Lorca; asimismo, participará como poeta invitado en el XXII Festival Internacional de Poesía de Granada (https://www.fipgranada.com/) a realizarse del 4 al 9 de mayo y realizará una lectura poética, junto con sus connacionales Jorge Valdés Díaz Vélez y Claudia Posadas el día 11, en el Instituto Cultural de México en España, Embajada de México en España, en Madrid.

El V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros le fue concedido al autor en 2025, por un jurado integrado por los poetas Ramón Martínez y Raquel Lanseros y la traductora y profesora Nieves García Prados. Al tomar su decisión por mayoría, destacaron que el volumen premiado es “dueño de una amplia tradición que no renuncia por ello a los temas más actuales, demostrando cómo la poesía puede ser la respuesta para algunas de las preguntas más inquietantes de nuestro tiempo”.

En​​ Materia oscura, editado por Valparaíso Ediciones España (2026), instancia convocante del galardón, junto con el Ayuntamiento de Fuente Vaqueros, Fernández Granados​​ prosigue y culmina una trilogía en torno a la ciencia, el lenguaje y las nuevas formas expresivas en la poesía, conformada por sus anteriores libros,​​ Principio de incertidumbre​​ (Premio Iberoamericano de Poesía​​ Carlos Pellicer Para Obra Publicada, 2008) y​​ Lo innumerable​​ (Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares, 2020).​​ 

 

En dicha trilogía, de​​ temática pionera en la poesía mexicana, el autor propone que tal vez la ciencia es, hoy por hoy, el principal paradigma del arte.​​ 

 

Así, en​​ Principio de incertidumbre, el concepto homónimo de Werner Heisenberg, acerca de la imposibilidad ​​ de testificar con exactitud un evento en los últimos niveles de la materia, y temas como la relatividad de la conciencia, la percepción y la memoria que la bioquímica ha indagado hasta el interior del cerebro, propuestos en​​ Lo innumerable, ​​ han generado en la escritura de Fernández Granados, la inquietud por escribir experimentando y proponiendo formas literarias que sean capaces de registrar esos nuevos prototipos sobre los que se sustenta nuestro concepto de​​ realidad.

 

En​​ Materia oscura, que​​ incluye una nota preliminar del poeta chileno Raúl Zurita,​​ Fernández Granados indaga sobre el concepto denominado en la ciencia “materia oscura”, como una​​ metáfora para entender nuestra propia vida.​​ 

 

Al respecto, afirma:​​ “uno de los descubrimientos más inquietantes de la astrofísica actual es que, del Universo conocido, sólo es posible estudiar el 5 o 10 por ciento que es de algún modo visible. La gran mayoría de él está fuera de nuestro alcance y únicamente ha sido posible inferirlo por cálculos matemáticos. Este concepto se denomina​​ materia oscura. Con esta idea como punto de partida, me propuse escribir un libro que abordara esas zonas subjetivas, ocultas o simplemente no evidentes de la existencia”.

 

Por su parte, en su nota preliminar al volumen,​​ el maestro Raúl Zurita afirma:​​ Estamos hablando de un libro extraordinario;​​ Materia oscura​​ de Jorge Fernández Granados. (…) Creador de una nueva objetividad, el autor nos hace ver que la noche que miramos es una noche de hecho infinita, rodeada de una materia oscura, impenetrable, que ocupa el 96 por ciento del cosmos, que lo atraviesa todo y de la que no sabemos absolutamente nada, salvo que sin ella nada se explica, (…). Es en esa brizna de luz donde aparecen y desaparecen, viven y nos sobreviven, las pequeñas criaturas que se muestran en las primeras páginas de​​ Materia oscura, a quienes el poeta Fernández Granados hace ver desde lo apenas sostenible de la mirada, como si esa delicadeza fuese el último refugio frente a un derrumbe ignorado e inminente. De esa forma, desde el primer poema que abre este libro, [la fe de las hormigas] pasando por la conmocionante elegía a Paul Celan (…), para concluir al final con uno de los poemas más bellos y conmovedores que nos deja este tiempo convulso [habla el hada Melusina], la infinita porosidad de lo existente, con esa noche oscura, se funde con los abismos insondables de la propia existencia”.

 

 

 

 

 

 

***

 

 

 

 

la fe de las hormigas

 

ellas saben que cada expedición es otro envenenado camino

por los parajes del verano

ellas saben que no son bienvenidas más allá de su hormiguero

y que siempre regresan menos de ellas de las que salen cada día

pero nacen y deben buscar su comida en el territorio a su alcance

en el territorio que a veces denominamos “nuestra casa”

 

ellas caminan a un paso diferente y minúsculo la intrincada geometría de su​​ 

 ​​ ​​​​ entorno​​ 

y siempre descubren

con más pies que nosotros

con más olfato que nosotros

con más militantes individuos que nosotros

con más tiempo y tenacidad que nosotros

que alguien ha dejado un poco de comida

fuera del refrigerador y a su alcance

y esta noche han conquistado una vez más al mundo

 

ellas son

a fin de cuentas​​ 

las últimas soberanas de la tierra

 

es decir

las que han tenido la inquebrantable fuerza

y la voluntad de existir

verano tras verano

año tras año

siglo tras siglo

era tras era​​ 

en la memoria de su única verdad

 

a pesar o a través de nosotros

no abandonar nunca la mínima tarea​​ 

 

sobre la antigua

inexplorada​​ 

e inagotable tierra

 

 

 

 

 

 

 

puente de paul celan

 

digno es desaparecer

en medio de la fiesta

oír la última canción y despedirse adivinar​​ 

la cita

que llama puntualmente​​ 

en otra parte

 

digno es sospechar

que algo conspira contra la plenitud

desde el origen​​ 

 

por el oriente la luz de la luna aclara el fondo​​ 

de las aguas heladas

del sena esta noche de abril de 1970

bajo el puente mirabeau

y lo que está frente a tus ojos aún tiene razón

pero ya no tiene sentido

 

 

 

 

§

 

 

 

 

y el limo de las aguas del sena

el ancestral río de las generaciones victoriosas de francia

el ancestral río también del exilio y las generaciones derrotadas de europa

el limo de tantas historias anegadas en la nada el río

sencillamente el río donde todo emerge y desaparece

despierta y renombra en tu cabeza​​ 

súbitamente

las imágenes y las presencias

que ya en tu alma son han sido y serán

irreversibles

 

el otro hondo oscuro río de la memoria​​ 

 

Ancel Chernivtsi Bucovina Ucrania

tu padre Leo tu madre Fixie​​ 

tus dos hermanos sin paradero y la interminable lista de los otros

borrados o perdidos nombres

en un campo de concentración

en moldavia en 1944

 

la pregunta​​ 

como tu cuerpo en el aire al caer

desde el puente mirabeau

quedó sin respuesta

 

 

 

 

§

 

 

 

 

la culpa quizá del sobreviviente

eso dicen algunos​​ 

el último que vivió para no olvidar la historia

y la ausencia desde entonces de lo más tuyo en cualquier multitud

el sueño recurrente de la huida y los disparos

el peso creciente de tu cuerpo​​ 

el único que faltó en la fosa común junto a los otros

 

la culpa quizá del sobreviviente

eso dicen algunos

pero la hambrienta gravedad que te atrae al fin hacia el desconocido fondo

es probablemente la desterrada sombra de tu destino

que te acechaba desde aquella masacre​​ 

que arrasó a tu gente a tu casa y a tu tierra

aquel recuerdo que cumple finalmente su postergado día

 

 

 

 

§

 

 

 

 

digno no es durar​​ 

sino tocar con las manos del testigo

el hueco en el centro del mundo

cuando el sello hereditario del exilio es todavía un perseguidor​​ 

y ya no hay tregua ni postergamiento

 

digno no es dejar una lección

sino llevarse una pregunta

la genuina piedra milenaria en la mano

hasta tocar el fondo​​ 

como tú

de las aguas del sena esta noche de abril de 1970

 

porque tus palabras fueron​​ 

en el mismo idioma de tus verdugos

la última pregunta en el espejo de la oscuridad

y tal vez abril es un libro que esperaste toda la vida para abrir

esta noche bajo las aguas del puente mirabeau

 

 

 

 

 

 

 

habla el hada​​ melusina

 

no preguntes quién soy

porque mi nombre es el de todos y el de nadie

 

y estoy aquí

sólo mientras no me busques en un mismo lugar

y desapareceré cuando me sigas

 

porque soy la voz que atraviesa las voces

dispersas en el viento

porque soy el rostro detrás de los rostros

en toda tu genealogía

porque soy lo verdadero que asciende desde el sueño de la tierra

y soy también la forma infinita del agua

porque soy el ojo sin párpado que todo lo ve

y es mi antiguo privilegio elegir la hora y el sitio y el encuentro

contigo

 

si crees que adivinaste quién soy es que ya soy otra

si me miras te quemará el fuego de mi mirada

si me abrazas abrazarás el aire

si me señalas en la multitud seré legión que responde y desaparece

si lanzas un golpe contra mí romperás un espejo

si me llamas sólo escucharás el eco de tu nombre

 

única

es mi condición y la has comprendido en sueños

soy tuya

cuando no lo esperes y mientras no me sigas​​ 

ni quieras poseerme

porque yo precisamente poseo la posesión

y acaso a veces volveré

en el conjuro y en el juramento que ahora te transcribo

 

me reconocerás siempre pero nunca podrás mirar mi rostro​​ 

sabrás de entre tus palabras cuáles son mías

pero lo que te doy a guardar

no es para ti sino para los míos

que a través de ti​​ 

me reconocerán siempre

por mi sello y desde ayer en el tiempo venidero

 

y no me guardes rencor

después de todo

jamás he faltado a mi promesa ni a la cita

pero tú

 

tú en cambio​​ 

eres quien para conocerme​​ 

y tantas veces aún para reconocerme

ha perdido la cabeza

 

 

 

 

 

 

 

2

 

 

 

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