Materia oscura
de Jorge Fernández Granados
[ A manera de nota introductoria ]
El poeta mexicano Jorge Fernández Granados, que obtuvo el V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros “El Duende, ¿dónde está el Duende?”, recibirá el 9 de mayo este reconocimiento y presentará el libro galardonado, Materia oscura, en el Municipio de Fuente Vaqueros, Granada, cuna de Federico García Lorca; asimismo, participará como poeta invitado en el XXII Festival Internacional de Poesía de Granada (https://www.fipgranada.com/) a realizarse del 4 al 9 de mayo y realizará una lectura poética, junto con sus connacionales Jorge Valdés Díaz Vélez y Claudia Posadas el día 11, en el Instituto Cultural de México en España, Embajada de México en España, en Madrid.
El V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros le fue concedido al autor en 2025, por un jurado integrado por los poetas Ramón Martínez y Raquel Lanseros y la traductora y profesora Nieves García Prados. Al tomar su decisión por mayoría, destacaron que el volumen premiado es “dueño de una amplia tradición que no renuncia por ello a los temas más actuales, demostrando cómo la poesía puede ser la respuesta para algunas de las preguntas más inquietantes de nuestro tiempo”.
En Materia oscura, editado por Valparaíso Ediciones España (2026), instancia convocante del galardón, junto con el Ayuntamiento de Fuente Vaqueros, Fernández Granados prosigue y culmina una trilogía en torno a la ciencia, el lenguaje y las nuevas formas expresivas en la poesía, conformada por sus anteriores libros, Principio de incertidumbre (Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer Para Obra Publicada, 2008) y Lo innumerable (Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares, 2020).
En dicha trilogía, de temática pionera en la poesía mexicana, el autor propone que tal vez la ciencia es, hoy por hoy, el principal paradigma del arte.
Así, en Principio de incertidumbre, el concepto homónimo de Werner Heisenberg, acerca de la imposibilidad de testificar con exactitud un evento en los últimos niveles de la materia, y temas como la relatividad de la conciencia, la percepción y la memoria que la bioquímica ha indagado hasta el interior del cerebro, propuestos en Lo innumerable, han generado en la escritura de Fernández Granados, la inquietud por escribir experimentando y proponiendo formas literarias que sean capaces de registrar esos nuevos prototipos sobre los que se sustenta nuestro concepto de realidad.
En Materia oscura, que incluye una nota preliminar del poeta chileno Raúl Zurita, Fernández Granados indaga sobre el concepto denominado en la ciencia “materia oscura”, como una metáfora para entender nuestra propia vida.
Al respecto, afirma: “uno de los descubrimientos más inquietantes de la astrofísica actual es que, del Universo conocido, sólo es posible estudiar el 5 o 10 por ciento que es de algún modo visible. La gran mayoría de él está fuera de nuestro alcance y únicamente ha sido posible inferirlo por cálculos matemáticos. Este concepto se denomina materia oscura. Con esta idea como punto de partida, me propuse escribir un libro que abordara esas zonas subjetivas, ocultas o simplemente no evidentes de la existencia”.
Por su parte, en su nota preliminar al volumen, el maestro Raúl Zurita afirma: “Estamos hablando de un libro extraordinario; Materia oscura de Jorge Fernández Granados. (…) Creador de una nueva objetividad, el autor nos hace ver que la noche que miramos es una noche de hecho infinita, rodeada de una materia oscura, impenetrable, que ocupa el 96 por ciento del cosmos, que lo atraviesa todo y de la que no sabemos absolutamente nada, salvo que sin ella nada se explica, (…). Es en esa brizna de luz donde aparecen y desaparecen, viven y nos sobreviven, las pequeñas criaturas que se muestran en las primeras páginas de Materia oscura, a quienes el poeta Fernández Granados hace ver desde lo apenas sostenible de la mirada, como si esa delicadeza fuese el último refugio frente a un derrumbe ignorado e inminente. De esa forma, desde el primer poema que abre este libro, [la fe de las hormigas] pasando por la conmocionante elegía a Paul Celan (…), para concluir al final con uno de los poemas más bellos y conmovedores que nos deja este tiempo convulso [habla el hada Melusina], la infinita porosidad de lo existente, con esa noche oscura, se funde con los abismos insondables de la propia existencia”.
***
la fe de las hormigas
ellas saben que cada expedición es otro envenenado camino
por los parajes del verano
ellas saben que no son bienvenidas más allá de su hormiguero
y que siempre regresan menos de ellas de las que salen cada día
pero nacen y deben buscar su comida en el territorio a su alcance
en el territorio que a veces denominamos “nuestra casa”
ellas caminan a un paso diferente y minúsculo la intrincada geometría de su
entorno
y siempre descubren
con más pies que nosotros
con más olfato que nosotros
con más militantes individuos que nosotros
con más tiempo y tenacidad que nosotros
que alguien ha dejado un poco de comida
fuera del refrigerador y a su alcance
y esta noche han conquistado una vez más al mundo
ellas son
a fin de cuentas
las últimas soberanas de la tierra
es decir
las que han tenido la inquebrantable fuerza
y la voluntad de existir
verano tras verano
año tras año
siglo tras siglo
era tras era
en la memoria de su única verdad
a pesar o a través de nosotros
no abandonar nunca la mínima tarea
sobre la antigua
inexplorada
e inagotable tierra
puente de paul celan
digno es desaparecer
en medio de la fiesta
oír la última canción y despedirse adivinar
la cita
que llama puntualmente
en otra parte
digno es sospechar
que algo conspira contra la plenitud
desde el origen
por el oriente la luz de la luna aclara el fondo
de las aguas heladas
del sena esta noche de abril de 1970
bajo el puente mirabeau
y lo que está frente a tus ojos aún tiene razón
pero ya no tiene sentido
§
y el limo de las aguas del sena
el ancestral río de las generaciones victoriosas de francia
el ancestral río también del exilio y las generaciones derrotadas de europa
el limo de tantas historias anegadas en la nada el río
sencillamente el río donde todo emerge y desaparece
despierta y renombra en tu cabeza
súbitamente
las imágenes y las presencias
que ya en tu alma son han sido y serán
irreversibles
el otro hondo oscuro río de la memoria
Ancel Chernivtsi Bucovina Ucrania
tu padre Leo tu madre Fixie
tus dos hermanos sin paradero y la interminable lista de los otros
borrados o perdidos nombres
en un campo de concentración
en moldavia en 1944
la pregunta
como tu cuerpo en el aire al caer
desde el puente mirabeau
quedó sin respuesta
§
la culpa quizá del sobreviviente
eso dicen algunos
el último que vivió para no olvidar la historia
y la ausencia desde entonces de lo más tuyo en cualquier multitud
el sueño recurrente de la huida y los disparos
el peso creciente de tu cuerpo
el único que faltó en la fosa común junto a los otros
la culpa quizá del sobreviviente
eso dicen algunos
pero la hambrienta gravedad que te atrae al fin hacia el desconocido fondo
es probablemente la desterrada sombra de tu destino
que te acechaba desde aquella masacre
que arrasó a tu gente a tu casa y a tu tierra
aquel recuerdo que cumple finalmente su postergado día
§
digno no es durar
sino tocar con las manos del testigo
el hueco en el centro del mundo
cuando el sello hereditario del exilio es todavía un perseguidor
y ya no hay tregua ni postergamiento
digno no es dejar una lección
sino llevarse una pregunta
la genuina piedra milenaria en la mano
hasta tocar el fondo
como tú
de las aguas del sena esta noche de abril de 1970
porque tus palabras fueron
en el mismo idioma de tus verdugos
la última pregunta en el espejo de la oscuridad
y tal vez abril es un libro que esperaste toda la vida para abrir
esta noche bajo las aguas del puente mirabeau
habla el hada melusina
no preguntes quién soy
porque mi nombre es el de todos y el de nadie
y estoy aquí
sólo mientras no me busques en un mismo lugar
y desapareceré cuando me sigas
porque soy la voz que atraviesa las voces
dispersas en el viento
porque soy el rostro detrás de los rostros
en toda tu genealogía
porque soy lo verdadero que asciende desde el sueño de la tierra
y soy también la forma infinita del agua
porque soy el ojo sin párpado que todo lo ve
y es mi antiguo privilegio elegir la hora y el sitio y el encuentro
contigo
si crees que adivinaste quién soy es que ya soy otra
si me miras te quemará el fuego de mi mirada
si me abrazas abrazarás el aire
si me señalas en la multitud seré legión que responde y desaparece
si lanzas un golpe contra mí romperás un espejo
si me llamas sólo escucharás el eco de tu nombre
única
es mi condición y la has comprendido en sueños
soy tuya
cuando no lo esperes y mientras no me sigas
ni quieras poseerme
porque yo precisamente poseo la posesión
y acaso a veces volveré
en el conjuro y en el juramento que ahora te transcribo
me reconocerás siempre pero nunca podrás mirar mi rostro
sabrás de entre tus palabras cuáles son mías
pero lo que te doy a guardar
no es para ti sino para los míos
que a través de ti
me reconocerán siempre
por mi sello y desde ayer en el tiempo venidero
y no me guardes rencor
después de todo
jamás he faltado a mi promesa ni a la cita
pero tú
tú en cambio
eres quien para conocerme
y tantas veces aún para reconocerme
ha perdido la cabeza




