Presentamos cinco poemas del poeta griego Dimitris P. Kraniotis (Stomio de Lárisa, Grecia, 1966). Estudió Medicina en la Universidad Aristóteles de Tesalónica. Vive en Lárisa y trabaja como médico especialista en medicina interna. Ha publicado doce libros de poemas en Grecia y en el extranjero. En 2022 publicó en España su libro Menos Uno (Padilla Libros, Sevilla) en traducción de José Antonio Moreno Jurado. Poemas suyos han sido traducidos a más de 40 lenguas y se han publicado en varios países del mundo. Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía. Es doctor en Literatura, académico, fundador y editor de la revista World Poets Magazine, fundador y director del Festival Mediterráneo de Poesía (Lárisa, Grecia), presidente de World Poets Society (WPS), presidente del Comité de Escritores por la Paz de PEN Grecia y fue también presidente del 22o Congreso Mundial de Poetas (en Lárisa, Grecia, 2011). Su sitio web es: https://www.dimitriskraniotis.com/ Las traducción del griego es de José Antonio Moreno Jurado.
EL POEMA DESCONOCIDO
Extraño invisible lector
De mi poema desconocido
En cuya mirada
Aún
No me inspire
Me riega palabras
Y escarda dentro de mí
Jardines de flores y lágrimas
Quemando los extremos de mis dedos
Negándome a aceptar
Escribir los versos
Que ya sabes
QUINTA ÉPOCA
El mar pesca nubes
Y la tierra firme siembra nieves
En días circunflejos
(¿Dentro o fuera del invierno?)
En los que ya no sonreímos
En noches de penúltima silaba
(¿Antes o después del verano?)
Una vida acusativa
—Costumbre inevitable
De los días que vienen—
En una quinta época
ENDÓGRAMA
Endógrama
De paroxismos de dicción
Dentro de las letras
Comúnes o vacías
En proposiciones cobardes
Con gritos ocultos
Discontinuidad espaciotemporal
De andaduras libertadoras
En culpas de inocentes
Falsa aventura
De colisiones íntimas
Con vencedores vencidos
BOLETÍN DEL TIEMPO
Las olas por las rodillas
La sombrilla en la mano
Y la barca sola en tierra firme
Náufragos tantos sollozos
Rozan la respiración
Con sacrificios desiguales
Risas despreocupadas en las nubes
Olvidan escaleras
Y se apagan en el subterráneo
(¿Quién sabe si lloverá?)
No vuelven íntegras
Por la mañana las expectativas
Cuando envejecieron inesperadamente
Tierra, agua y piedras
(¿Quién resistirá al sueño?)
ALTOS HORNOS
Ceniza matinal
De los altos hornos
Arrojada al mar
Como otra emigración
De nuestro destino
Lo inseguro
De nuestra voluntad
Y lo intransitable
De nuestra ética
Cada mañana
Cuando lamentamos sueños
Cada noche
Cuando invitamos a promesas



