Mario Meléndez, Premio Antonio Bouza por Hotel Duchamp.

El poeta chileno Mario Meléndez (1971) ha merecido el Premio Antonio Bouza de Burgos por Hotel Duchamp. El libro será publicado por la editorial Visor en España. Leemos aquí algunos poemas incluidos en este volumen. ¡Felicidades!

 

 

Mario Meléndez​​ (Chile,​​ 1971)​​ ha publicado libros como​​ Vuelo subterráneo, El circo de papel, La muerte tiene los días contados, Esperando a Perec, Jardín de escombros​​ y​​ El mago de la soledad. En 2012 fija su residencia en Italia y al año siguiente recibe la medalla del Presidente de la República Italiana, concedida por la Fondazione Internazionale Don Luigi di Liegro. En 2015 es incluido en la antología​​ El canon abierto. Última poesía en español​​ (Madrid, Visor). En 2017 algunos de sus poemas aparecen traducidos al inglés en la revista​​ Poetry Magazine​​ de Chicago. En 2018 regresa a Chile para asumir como editor general de la Fundación Vicente Huidobro. En 2022, RIL editores publica su obra poética reunida bajo el título​​ Apuntes para una leyenda​​ y la antología​​ Réquiem para frutas suicidas. Actualmente dirige la revista electrónica y la editorial​​ Tres Orillas.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

El Estigia es un río de semen

 

El Estigia es un río de semen / los náufragos​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ se masturban sobre sus tablas

pensando en el canto de las sirenas / en ninfas​​ 

que salen del fondo con el sexo en ayunas

El río se mueve con el vaivén de los cuerpos / con​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ el llanto de los ahogados

El barquero eyacula frente a una playa de espejos

se ofrece a cambio de monedas / de besos furtivos​​ 

las aguas se pudren bajo sus pies errantes​​ 

sus remos son falos que arrastran la nostalgia​​ 

su barca un motel que gime de abandono​​ 

un lecho de pétalos marchitos / un altar lleno​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de moscas

Caronte penetra las aguas con su barca / la noche​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ también abre sus piernas​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ y espera que llegue a la otra orilla

 

 

 

 

 

 

 

Será mi sombra que me desconoce

 

Bebo el agua del río con desesperación / con sed​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de lluvia​​ 

Alguien detrás de mí cambia el curso para que​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ no beba

Será mi sombra que me desconoce / Será ese​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ muerto que me espera​​ 

y que lleva mi rostro con una barba postiza

Bebo en la orilla a sorbos como una fiera que duda​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de sí misma​​ 

y el reflejo huye de mi sed hacia otro río de soledad

 

 

 

 

 

 

 

Ya es hora

 

Los viajeros se ven nerviosos / están todos en el bote​​ 

pero el barquero no parte / no se aprecian tormentas​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ ni ventiscas

el viento cabecea entre las rocas / la niebla se fue a​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ otro río

hay una paz que inquieta entre las olas / que asusta

El barquero se mantiene con los ojos perdidos​​ 

Ya es hora / le dice un tipo que semeja él mismo​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ pero más joven

Partiremos cuando las aguas hablen / responde Caronte

y lanza una moneda al aire para que el río decida

 

 

 

 

 

 

 

Un suicida siempre busca un río

 

Es verdad que cruzo a estas almas a la otra orilla​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ o es solo mi imaginación​​ 

y si el río es circular y siempre llego al mismo​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ punto

y si los muertos no quieren cruzar y los obligo con​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ mis remos

y si en vez de monedas son migas que alguien trajo​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de la última cena

y si no hubo otra orilla a donde llegar y estoy preso​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de mi delirio​​ 

y si este río es el Sena y el barquero se llama Celan

Un suicida siempre busca un río y viceversa / un río​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de secretos

para que el cuerpo no sea hallado / para que duerma​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ en el fondo​​ 

como la sombra de algún pez / como la sombra de​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ Caronte​​ 

que rema en otra barca por un río sin orillas

 

 

 

 

 

 

 

El barquero no mira hacia atrás

El barquero no mira hacia atrás​​ / rema con los ojos​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ perdidos

y solo escucha voces atormentadas / rumores que​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ trae la niebla​​ 

gritos de náufragos y ahogados / cantos de sirenas

Oye las vidas de quienes cambia de orilla y su gesto​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ se hace amargo

A veces llora y sus lágrimas se diluyen en ese mar​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ de tinta verde​​ 

donde su rostro se ha reflejado tantas veces como​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ un sol desfigurado

Debes mirar hacia atrás / murmuran las aguas​​ 

Caronte solo mira hacia adelante / responde el viento

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ Atrás sólo hay rostros de sal

 

 

 

 

 

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