Rodearse de agua y ser incendio: Ignacio Oliden

Olivia Oropeza construye la antología de poesía panhispánica Rodearse de agua y ser incendio, que reúne a poetas nacidos en los años 90. Leemos aquí algunos textos del poeta y traductor argentino Ignacio Oliden. Su libro más reciente es Mester de Juglaría (2024).

 

 

 

 

 

Ignacio Oliden (Buenos Aires, 1997) es poeta, traductor, y crítico literario. Es editor de La Piccioletta Barca y miembro del comité editorial de la revista y sello Buenos Aires Poetry. También ejerce la crítica literaria en el suplemento de cultura de Perfil. Publicó Poetas del Renacimiento de Harlem (2023, junto a Juan Arabia) y Mester de Juglaría (2024). Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés, griego e italiano. Entre sus últimas publicaciones se encuentra su colaboración para Jugar con espejos: Ensayos sobre la traducción de culturas asiáticas en Latinoamérica (Editorial Noctámbula & Centro de Estudios Asiáticos UC, 2025).

 

 

 

 

 

 

 

Oración nocturna

 

La sala y la mesa habituales, y el ventanal,​​ 

al verde antes, todo negro, inútil,

y no hace más que recordarme

a esa pésima, pésima cosa de Rothko​​ 

que llaman pintura y que llaman capilla

y que tanto gusta a los turistas de domingo​​ 

y entre el silencio y las paredes

una voz que falta

y en una esquina un enrejado abre su boca de barracuda​​ 

y yo lo miro patéticamente porque es viernes

y porque no saqué ni una nota en toda la semana​​ 

y ahora mismo podría estar durmiendo

o dedicándome a serios afanes

 

—aunque para eso debo remontar el río de Velarde—

 

en vez de encender y apagar la lámpara

que alumbra un volumen de versos de Catulo​​ 

y cataliza la disolución de tres hielos

que a su vez arruinan el disolvente,

igual que yo quisiera disolverme y remontar ese otro río​​ 

​​ Ahhh si remontara el río de Velarde

así lo haría, arrastrado,​​ 

dejando a la pasada

en una rama la camisa,​​ 

en otra mi reloj,

en otra la pluma,

remontando el río de la infancia,

que no el de las faltas

que a Montcorbier negaron​​ 

el suave colchón

y la casa

 

 

 

Miser Egnati, desinas ineptire

 

 

deja la angustia en el sillón como se abandona una sandalia en el barro,​​ 

y de decir estupideces,

y haz algo útil

Este es tu árbol bo​​ 

Llena el libro moliendo el grano de la noche

y evita que el sol caliente las ásperas aguas de tu vaso

 

 

 

 

(de​​ Mester de juglaría, 2024)

 

 

 

 

 

 

Escena en Lago Espejo

 

 

Pétalo negro

espeso sueño de pieles arrayanas y troncos fríos

 

Hundo la mano en la luna, tomo una piedra negra

La interrogo intentando sacarle alguna antigua espuma

 

y responde​​ 

con una campanada única de silencio de catedral

 

El aire drena la oscuridad con su voz de pájaro

y ya se infiere el fondo de la copa de vino

 

 

 

(de​​ Mester de juglaría, 2024)

 

 

 

 

 

 

si se mira con fuerza

 

pájaros caminan por el arco de la galería

las ramas y las hojas de los árboles se frotan

esa especie de polvo blanco que flota sobre el pasto​​ 

y otros insectos sobre la sombra inmóvil​​ 

 ​​ ​​ ​​ ​​​​ que a cada minuto avanza un poco​​ 

 

encima mío la palmera 

lo que serían sus axilas​​ 

un avispero y una telaraña​​ 

 

dicen que la red representa para una araña

en dimensión​​ 

lo que para mí una cancha de béisbol  

y la tela lo suficientemente fuerte como​​ 

para frenar una avioneta a toda máquina 

 

el perro mea una parábola perfecta

en el techo no camina ningún pájaro 

algo les habrá llamado la atención

estarán volando hacia sus propias vidas

fuera de mí hacia el resto de sus vidas

 

 

 

 

 

 

menfis

 

comerciantes decididos y madres​​ 

de la mano de sus crías avanzan​​ 

entre huesos de vacas exhaustas​​ 

y ruedas que giran con la boca abierta de leones​​ 

 

a las 5 empieza a anochecer y​​ 

la pulsera me la dio una niña a cambio

de un billete que guardó sin que la vieran

es la misma tela con que tejía una alfombra

 

samir me dice que esta es la capital más antigua  ​​​​ 

de egipto?  ​​ ​​ ​​ ​​​​ no my friend

capital del mundo puesta acá por dios mismo

se besa la mano y señala al cielo

 

examino el nudo​​ 

y continuamos pelando mandarinas mientras​​ 

cierran el portón del estacionamiento

y la cabeza de ramsés asoma​​ 

por sobre la ligustrina​​ 

 

 

 

 

 

 

la terraza

 

7 meses  ​​​​ 

barre pensando en dónde​​ 

ubicar la parrilla eléctrica​​ 

recién adquirida 

 

hermes la persigue orejas al viento y​​ 

revuelve las hojas con su hocico

ignorando la altura​​ 

y los gritos​​ 

 

son los niños que salen al patio del colegio salesiano​​ 

se persiguen unos a otros en círculos y diagonales

saltan la soga  ​​​​ o patean​​ 

y atajan penales

 

al entrar al recinto  ​​​​ las hojas muertas son​​ 

nuevas mariposas  ​​​​ 

cívicamente reprochable  ​​​​ 

probable porción de nuestra futura​​ 

vida sentimental

 

 

 

 

 

 

 

 

1

 

 

 

 

Otrxs autorxs de la antología

 

Efe Rosario (Puerto Rico) / Cayre Alfaro Fonseca (Perú) / María Alejandra López / 

 

 

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